Las condiciones para insubordinarse un minuto frente a una cámara casera eran ser mujer, contar una historia y trabajar en equipo. En El Cairo, en Buenos Aires y en San Salvador, la directora de documentales Amal Ramsis tuvo éxito en su convocatoria. El programa de intercambio de cine árabe–hispanoamericano llegó al Centro Cultural de España, donde se grabó la insubordinación de 13 salvadoreñas.