[ San Salvador, 21 - 27 de noviembre de 2005
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Plática con Salvador Alas, la “Choly”:


“El Salvador es chiquito pero la tiene grande”

“Vulgar”, le dicen algunos. “Natural” replica él. Para Salvador Alas, el tipo detrás de las mil voces en las mañanas de radio Scan, se trata simplemente de eso: de tomar un micrófono y ser natural. Lo que hace la diferencia es que la naturalidad de Chamba es una ácida mezcla de crítica y la más, digamos… cándida chabacanería.

Llega acompañado de su compañero de fórmula, ese que va improvisando el guión de la última versión de radionovelas en El Salvador, Salvador Vásquez. Ambos son los conductores del espacio matutino que descuartizó el techo de audiencias cuando, hace seis años, una “abuela” dijo al aire el más célebre de los “¡Tu madre!”. Actualmente hacen y deshacen en su cancha favorita, el programa de cuatro horas llamado “La Choly”.

En sus programas han pasado personajes como Don Paquito, que habla exactamente igual que el ex presidente de la república, o el Doctor, Ingeniero, Arquitecto Merino, un personaje en permanente estado de ebriedad (…)

Ahora, con su nueva radionovela, “El pecado de Shumico”, siguen burlándose de los límites y sorteando críticas, escudados en los ratings que los ubican en la cima de la popularidad.

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Carlos Martínez, César Castro F. y Sergio Arauz. Fotos: Paolo Luers.
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¿A las bichas con pisto les gustan los bichos calle?
Sí, es cierto.

¿Comprobado?
Es una historia que pasó.

¿Vos sos el bicho calle de la historia?
Una historia que pasó y que la llevamos a la novela. Está comprobado y le ha pasado a mucha gente.

¿Cuál fue la historia?
Hace bastante, un chingo. Tengo diez años de casado más cuatro de novios, fue hace como 15 ó 16 años.

¿Te casaste con la bicha con pisto entonces?
Nooo, qué galán...jajajaja. Lo que pasa es que en ese entonces, no te voy a decir el nombre, es conocida, ya la han visto. Fue en la U, ella en carro, yo en bus. Feo pero con labia, brother. Lo que nosotros decimos: “Escuela mata carita”. La labia mata la cara bonita.

¿Cuántos años tenés, Chamba?
Tengo 35 cumplidos. Fue hace bastante eso, hasta mentira podría ser.

¿Estudiabas odontología, verdad?
Empecé estudiando eso, después me cogieron un montón.

¿Te qué?
¡Las materias!, me cogieron las materias. Entré a la Evangélica en el 88, después me quebraron las materias, me pasé a la Masferrer por equivalencias y hago hasta sexto ciclo y me quebraron otra materia y dije: “No, esta mierda no es para mí”...

Tenía habilidad para dibujar y llegaba a las clases a dibujar a los maestros, a mis compañeros. Me dije que posiblemente no fuera odontología mi onda y me metí a la Nacional a Artes Plásticas y me agarró la pila del pelo largo, la barba. Estudié un año y al final no me llegó el rollo, no era la pintura lo que me gustaba, me gustaba el dibujo y entonces, no me recuerdo cómo, me metí a la Matías a Diseño Gráfico. Llegué hasta sexto ciclo en la Matías. Y siempre con la radio a la par.

¿Cómo entraste a la radio?
Mi tía es Carmelina Ceballos. Ella fue una de las eminencias de hace ratos, estuvo en YSU, tenía un programa que se llamaba “el mundo de la mujer”. Era la hermana de mi mamá y yo, como todo cipote, quería ganar feria (dinero) y pronto abrirían la (radio) Scan en el 88. Mi tía le dijo a mi mamá que al terminar el bachillerato me mandara a la radio para que trabajara. La radio nació el 7 de noviembre y yo llegué el 8 y me quedé ahí desde entonces.

Hay un gran mito, no sé si será cierto, que los nuevos que llegan a la radio “gatean” con todo…
Salvador Vásquez (SV): Es hacer méritos. Es como un derecho de piso que se paga. Es la tradición, el derecho para poder hablar. Eso es lo que pasa: los de planta se aprovechan de los nuevos. “Mirá, bicho, traeme café, limpiame los discos”. Es para templar el carácter. Si lo he hecho es por eso. Muchas personas quieren trabajar en radio pero no todos pueden.

¿Y qué se necesita para trabajar en radio?
SV: La gente dice que es bonito trabajar en radio. Pasás cuatro horas hablando paja, babosadas, ponés música y jodés. Ese es el trabajo de radio para algunos. Andá a hacerlo pues. Por eso cuando un nuevo comienza es para probarlo, a ver cuánto aguanta el ácido.

¿No es gana de desquitarse?
SV: No, ninguna, yo lo hago para templar el carácter, a ver qué tanto se aguanta.

A ver, contá alguna “gateada” célebre que hayás tenido.
SV: Afortunadamente no me tocó.

Jajajaja, te creemos.
SV: No, de verdad, afortunadamente. Desde que me senté a trabajar en radio, hace 19 años ya, mi primer turno fue un 24 de diciembre, un turno que todos y nadie quiere, por la fecha y por el dinero. Para mí fue el éxtasis. El tipo que estaba conmigo se fue y me dejó solo. Fue estelar.

Salvador Alas (SA): A ver, para mí “gateadas”… mandarme a comprar cosas nada más. Es que entonces mis compañeros, como la radio era nueva, y yo era un bicho de 18 años solo me mandaban a comprar cigarros. No llegaba yo a una institución como la Femenina o la ABC por eso no me tocó gatear mucho como otra mara que le decían: “Andá a San Miguelito”,-“pero yo no tengo para el bus”-, “no sé cómo putas le vas a hacer”.

SV: Yo creo que nosotros no hemos sido tan drásticos como otros en otras radios donde ha habido barbaridades.

Yo conozco mara de radio que el día que te pagan, después de dos años de pasar gateando, el primer sueldo te lo güevean todos los locutores y se lo reparten luego para ir a chupar.

¿Cómo se hacen las radionovelas?
Todo es improvisación.

¡Maaa!
Por Dios, mi madre y mis hijos que no escribimos nada antes.

Bueno, ¿pero saben para dónde tiene que ir la historia?
No. A todos los medios que nos entrevistan no creen y nos dicen: “Puta, pero tenés que tener escrito algo” y yo les digo que no. Yo, Salvador Alas, me encargo de las voces de la novela, la música de la novela, los efectos, la operación de los controles y éste (Salvador Vásquez) está libre con su pensamiento para narrar y yo me voy metiendo en la novela.

SV: A este le toca la parte de producción y postproducción en el momento, todo es instantáneo. Los efectos que vos escuchás, la música es cosa de él.

Pero entonces se pueden hacer bolas...
SV: No, porque el control lo tengo yo, le doy las pausas. Por ejemplo, yo narro: “La Juanita sintió que un rayo le caía”... y él no sabe que voy a decir eso.

SA: Es que este hijueputa me sale con unas mierdas, y así ponelo, esto surgió desde La Abuela, pero la Choly llegó a ser en la mañana una cosa totalmente paloma.

¿Y cómo adivinás vos las intenciones que el locutor le quiere dar a la historia, si es triste o alegre?
SV: En ese momento este siente la emoción que yo le estoy transmitiendo y él ya sabe dónde está su música, tiene control completo de toda su discoteca.

SA: Tengo alrededor de 200 discos que ocupo, 20 de ellos con los que me doy verga todos los días con los efectos más inmediatos: bosques, lluvias, truenos, animales, una cagada, miadas, puertas que se abren. Son efectos inmediatos pero ya otras cosas como que este diga: “Estaba jugando billar”, puta, ¡está cabrón! Tendría que ubicar a dónde escuché alguna vez billar, pero en esas ocasiones le hago una seña para que siga hablando.

¿Nunca ha sentido que se han pasado?
Como no.

¿Y no te han dicho nada?
Como no, nosotros tenemos mucha gente que no quiere que salgamos al aire.

¿Quiénes?
Mucha gente...jejejejeje....

SV: La Choly no es solo un programa de jodarria, de alguna manera le hemos cambiado el pensamiento a las personas. No es solo cagarse de la risa sino que la Choly te hace pensar, está del lado del pueblo, es muy idealista, populista. Ella dice: “A todos los diputados les deberían de bajar el sueldo”. Por eso yo le digo: “Eso no se puede, porque hay sistemas, procedimientos”. Y la gente lo percibe. Creo que genera un sentimiento de denuncia social.

¿Y en qué plática o beba salió la Choly?
Yo venía trabajando con este desde 1997 con la Abuela. La Abuela salió al aire en la YXY un 14 de septiembre y me pusieron un locutor y al día siguiente no llegó pero llegó este y desde ese día fue como que le dieras clic. En tres meses la Abuela fue un escándalo a nivel radial, en el 97 escuchar “tu madre” en una radio… A la mara le gustaba, veníamos acostumbrados a la jodarria de la Femenina en aquellos años, que eran virgos y cagados de la risa, pero que alguien te hablara como hablaba la gente en la calle… entonces había gente que decía: “Excomúlguenlos”. En tres meses teníamos gente que nos querían callar: cartas del ministerio de Gobernación, todo mundo.

Y el rating como colchón
Para arriba. La YXY fue un fenómeno: en seis meses fue número tres y en un año fue número uno, y la Femenina tenía 30 años de esta reinando el dial como número uno.

¿Pero qué día salió la Choly?
A eso voy, a mi me dieron la oportunidad de ser director de la Scan en el 99 y como yo había tenido con este una experiencia de trabajar dos años con la Abuela entonces me lo jalé para la Scan en la mañana y un día, un 17 de marzo del 99, entro a la cabina e hice la voz de la Choly y dije que era la cholera de la radio. Este me agarró la jugada y empezó. Solo había una voz, después metí a un bolo y así metí más personajes. Ahora tengo más de treinta.

¿Todos hijos de la improvisación?
Todos.

¿Cómo sale la Abuela?
Tenía un programa en la Corporación, en una radio que se llamaba Mágica, ahora FM Globo, me pusieron un turno de cuatro a seis de la mañana en el que hacía la voz de un indio. No me sentía capaz de hacer quince personajes al mismo tiempo, así que grababa los personajes. Y decía: “Hola padrino”, “hola abuelita”, y así nace la Abuela. La oyeron y como estos estaban haciendo una promoción que se llamaba “La abuela más puyada” y me llaman a mí para hacer el promocional y a mí no me salía el promo y dije: “¡Tu madre, no me sale!”. Y la mara comenzó a pedir el promo, claro, oías a una viejita en una radio juvenil diciendo “tu madre” era cagado de la risa. La viejita se volvió controversial. Tiene mucho de mía la viejita, algo de una bisabuela que ya la tengo en el cielo.

Pero te has pelado. Una vez hicieron un concurso de regalar enmoteladas...
Y
o las regalo, si es lo más natural pues...

¿ustedes han ido probando su límite?
SV: Pero es que no nos sentamos a decir: “ahora vamos a decir esto”. Creo que ese es parte del éxito, la naturalidad. Por ejemplo, viene el día del padre y nos preguntamos ¿qué regalamos?, y nos decimos: “Regalemos una enmotelada”. No medimos las consecuencias ni el impacto, simplemente sale.

A lo que me refiero es: ¿A qué horas pasaron del “tu madre” de la Abuela al “estos culeros” que decía Merino?
No nos dimos cuenta. Merino un día lo dijo.

SV: La Choly ya nació así, con ese léxico. La gente ya lo escucha gracioso. La clave está en la intención y la naturalidad de la palabra. La Choly ya nació así, no se puede cambiar.

Pero supongo que ya habrán tenido un montón de “ya bájenle”
Sí, por supuesto, ¿por parte del jefe?

Sí.
Sí, me llama y me dice, el doctor Saca, “¿qué estás haciendo?, calmate”.

Si el doctor Saca supiera lo que van a decir seguro que no los deja salir.
Noooo. Para él la Scan significa mucho. Para él oir que en la Scan, su radio, con la cual comenzó, un programa desvergue era un... Yo le decía que tuviera fe y nos costó. Lo que hice con la Abuela en tres meses, lo logré con la Choly en tres años. Nos costó tres años que la gente escuchara y me dijera, “puta, ¿vos hacés la Choly?, ¡qué paloma!” Fue en contra de todo, de la pauta comercial...

¿Les quitaron pauta comercial?
No se vendía porque les daba miedo arriesgar la marca en un programa donde se manejan “vulgaridades”, porque así nos tildan, y ahora ese el programa más vendido de la Corporación.

¿Y a vos te dejarían agarrar de pato al sobrino de tu jefe?
¿Quién es el sobrino de mi jefe? Decime uno, ja ja ja ja.

Ja ja ja ja. Bueno. Elías Antonio.
Lo hemos hecho.

Imaginate salir un día imitando: “Vamos a agarrar a todos estos malacates con la mano dura”
Es que yo lo he dicho abiertamente: La voz de él no me sale porque no tiene una característica fuerte donde pueda agarrarlo.

¿Y la de Paco Flores sí?
Sí, y todas las que han escuchado. Pero yo ya he criticado al presidente.

¿Qué le has criticado?
Su forma de ser, de actuar, él me prometió que iba a regresar a una entrevista de radio y nunca regresó y yo le digo: “Tony Saca, vos me prometiste...” Porque yo lo conozco por Tony. Ahora claro, vos subís de nivel y le decís señor presidente pero para mí sigue siendo Tony.

¿Vacilaste con el presidente?
No, te digo en los medios, vos estás en el medio y lo ves a él narrando. No, yo nunca salí con él.

¿Cuándo fue la última vez que hablaste con él?
Hace como dos meses, en el parqueo de la Corporación. Le dije: “señor presidente, ¿se le puede saludar?”, Puta, andaba como con mil guaruras. Yo me he convertido en uno de los críticos de él pero me imagino que ser presidente ha de ser un huevo, en el cual a mí no me gustaría entrar. Con Chamba (Vásquez) siempre tenemos esa discusión porque yo soy muy desbocado pero es que están pasando demasiadas cosas que no deberían de pasar: la gasolina, la comida, impuestos y te lo digo porque yo lo viví en carne propia.

Mucha gente piensa que el programa de ustedes es simplemente vulgar.
Mirá, hubo mucha gente que me dijo que nosotros éramos un atajo de vulgares pero el día que me traigan aquí a uno que no ha dicho “puta” en su vida, le pago mil dólares o lo que tenga en la bolsa. Lo que hemos logrado es transmitir en radio la manera como habla la gente, como hablas vos o vos. “Puta, se me ocurrió tal mierda”, eso es lo más normal, lo dice el cura, el señor diputado, el presidente, el doctor y el que jala repollos en la Tiendona.

Lo que ustedes hacen lo consideras simplemente jodarria.
Jodarria, viejo, así habla la gente. Las malas palabras las dicen todos. ¿Por qué te tenés que tragar que Adal Ramones diga “uta, madre”? Y todo el mundo lo oye gracioso solo porque es Adal Ramones de México y un gato de aquí no lo puede decir, como yo.

¿Qué sacás de agarrar de pato a los personajes que tenés?
¿A quiénes agarró de pato?

A (Francisco) Merino, por ejemplo.
A él nunca lo he agarrado de pato.

Lo pusiste como un borracho.
Dije que se emborrachó, lo que salió en el diario lo repetí.

Había un doctor, arquitecto, ingeniero, doctor Merino.
Claro, pero yo nunca me refiero a él ja ja ja ja, allá ustedes si lo toman así. Nunca he dicho el diputado Merino.

O don Jorge, por ejemplo.
Don Jorge es don Jorge; Paquito es Paquito. Nunca he dicho que Paquito sea el ex presidente de la república (Francisco Flores) o que Schafik Hándal sea don Jorge...

¿Puras coincidencias?
Si se le parece la voz pues sí, pura coincidencia.

¿Por qué hacer sátira?
Le hace falta a este país cosas así, compadre. Lastimosamente en televisión no se puede hacer nada, no te dejan. Y segundo, no hay recursos. A la televisión nacional de aquí le digo abiertamente, y te digo los canales conocidos que son cuatro: prefieren mejor traer los programas en lata que creer en la gente nacional. Si no, miremos los programas que tenemos.

¿Qué te parecen estos programas de Buena Onda o Viva la mañana o Chivísmo?
Son programas dirigidos de El Salvador del Mundo para arriba por el estereotipo de entrevistadores que hay. Agarrá a uno de ellos y lo metés en la Campanera o en Popotlán 3 o en Majucla o Aguilares y seguro se cagan. El único programa que admiro aquí es Domingo para Todos porque se identifica con el pueblo, el gordo logró hacer lo que el Chele Rucks no...todo el mundo dijo: “Se fue el Rucks y el gordo la cagó, no la va hacer”, pero la logró hacer. La gente de Domingo para Todos se va a Soyapango, pero si llevás a los bichos de Buena Onda a transmitir en vivo...

¿Sos de arriba o de abajo del Salvador del Mundo?
Abajo, porque si viviera arriba no haría radio sino que sería dueño de radios.

¿Por qué decidiste hacer radio para abajo?
Porque la gente que está abajo es agradecida, es gente real.

(Llega el menú y Chamba Alas rápido pide: “A mí traeme boqueado, compadre, boqueado”. Luego pide otra Corona)

He pasado etapas duras de mi vida: Llegaba a mi casa y lo que encontraba en la refri era la olla de frijoles y el carbón a la par. Poco a poco mi madre nos sacó adelante.

¿De alguna manera también sos tu personaje: el novio de la señorita Cou?
¿El Chato?

Sí.
No, cada uno de los personajes son parte diferente de lo que yo he vivido, de lo que capto de la gente y de mi misma familia.

Pasás jodiendo cuatro horas en la mañana ¿Andás serio el resto del día?
El resto del día me toca ver las ofertas, cosas que para mi son aburridas. Llegar a la radio es una válvula de escape. Esas cuatro horas en la mañana son eso porque yo puedo llegar agüevadísimo, con todos los problemas que pueda tener alguien, pero es abriendo los micrófonos y todo cambia. Luego me da un bajón.

De alguna manera con tus radionovelas hacés justicia con lo que parece bien y mal. Por ejemplo, privilegias al calle por sobre el fresa, en tus novelas el calle es el astuto, el fresa es el pendejo.
No pendejo, lo veo como inútil. Hay excepciones, me imagino. Es que mirá, no es lo mismo que agarrés a alguien que ha vivido en la calle, porque la calle te enseña un vergo. Yo aprendí en la calle, mi primer trabajo fue de ayudante de tapicero a los once años y ganaba al mes 50 colones, se los daba a mi mamá porque mi tata nos había dejado valiendo verga.

Aprovechando que hablás pelado pasemos revista por la farándula nacional, ¿te parece?
Dale.

Gordo Max.
Creativo. El gordo es buena gente, me llevo bien con él, es creativo, superó lo que hizo el chele Rucks y el día que, así ponele, el día que ese hijueputa adelgace se le acaba la gracia.

María Elisa Parker, digo, para irnos a los extremos.
Mamaita.

Luciana Sandoval, pero recordá que ya usaste mamaita.
¿Luciana Sandoval? Hay tantos conceptos... ¡fabricación!

¿Y Daniel Rucks?
La supo hacer en su momento, inteligente. Te voy a decir una cosa: recurrir a viejos talentos para un programa nuevo, es que no hay más: ¿o tenés que tener una cara bonita para figurar en televisión?

¿Te parece bonito el chele Rucks?
No, para mi es feyo.

¿Y el chele que salía en Buena Onda?
Es compañero de trabajar, está en la Exa, ha tenido suerte. Es buena onda.

¿No tenés miedo que te echen por como hablás?
Como no y si me echan me van a dar trabajo en otro lado o me voy a dedicar a vender hot dogs.

 

¿A quién admirás de la farándula nacional?
¿A quién admiro de la farándula nacional y no le dan la oportunidad que hay que darles? A Ricardo Hernández, siempre lo he dicho: ya le toca Fin de Semana porque Willie Maldonado ya tuvo su época.

(Chamba Vásquez se ha reincorporado a la conversación, se había levantado a saludar a unos amigos, y llega a la mesa para aceptar la propuesta de El Faro).

Queríamos saber si podíamos hacer un ejercicio de improvisación...
Jejejejeje.

Se nos había ocurrido una situación, una de esas de sus radionovelas. Siempre nos hemos preguntado cómo hablarían don Jorge con Paquito sobre mujeres, ¿Le entramos?
Sí, claro.

(Chamba Vásquez toma la grabadora como micrófono y se dispone a narrar la historia. Chamba Alas hará las voces de don Jorge y Paquito en una actuación que realmente hacen creer que hay dos personajes debatiendo. Las voces, aclara Vásquez, son de dos personas cualquiera y no las de Schafik Hándal y Francisco Flores. Más allá de eso, el parecido es obvio).

Y comienza la radionovela:
SV: Buenas noches, hoy en nuestra entrevista especial tenemos a dos ilustres, si se puede llamar de esa manera, dos personajes. Uno de ellos es un taxista, insisto, quiero hacer la aclaración antes de que ocurra una controversia, ellos no son los que ustedes creen. Tenemos a don Paquito y a don Jorge. Buenas noches, don Paquito, ¿cómo está?

Paquito: Pueblo salvadoreño, uno de los honores más grandes en la historia de El Salvador es contar con gente muy buena a la cual nos han invitado aquí a departir y podemos hablar de un tema, no sé si mi compañero va a aceptar hablar.
SV: Hoy vamos a hablar de la satisfacción femenina, cómo satisfacer sexualmente a una mujer. Don Jorge, buenas noches.
Don Jorge: Buenas noches a todos los que nos escuchan, es para mí un placer estar hablándoles a ustedes y no a este que viene de los discípulos de ya sabés quien...
SV: Hay una cosa que yo quiero dejar bien claro, vamos a manejar tiempos, no vamos a tener...
Don Jorge: Ya estás igual a Jorge Hernández con tiempos y babosadas y tonterías...
SV: Lo que pasa es que por respeto a nuestro otro invitado cada quien va a tener un minuto para poder exponer sus ideas, ¿de acuerdo?, ¿estamos claros con el debate?
Don Jorge: Allá vos, ese es el bendito problema que siempre he tenido con vos, no puedo decir más, pero si querés dar...
SV: Paquito, ¿usted está de acuerdo con las reglas del juego?
Paquito: Estoy totalmente de acuerdo en lo que estábamos platicando, estoy en la más mínima, mejor dicho en la más máxima disposición de poder hablar y poder tener esta convivencia en la cual hablemos...
Don Jorge: Vos solo babosadas hablás, hombre...
SV: Perdón, perdón, levante la mano si quiere opinar...
Don Jorge: Yo solo quiero decir una cosa...
SV: Adelante.
Paquito: Adelante, adelante.
Don Jorge: Mirá, negrito baboso, a vos te dicen el negrito del batey.
Paquito: A mi no me dicen el negrito del batey.
Don Jorge: Como no, yo te conozco desde chiquito cuando vos andabas en los barrancos...
Paquito: ¿En los barrancos, señor? En ningún momento andaba en ningún barranco.
Don Jorge: Como no.
SV: La vida, perdón, de cada uno de ellos, del señor don Paquito no...
Don Jorge: A mí me importa un pito y los cuentos de pipiripau...
SV: Señor, por favor tiene que mantener la cordura...
Paquito: Mantengamos la cordura...
Don Jorge: Callate baboso que seguís haciendo las mismas tonterías que está haciendo el Toño, nosotros pensamos que vos ibas a cambiar...
SV: Perdón, perdón, ¿quién es Toño?
Paquito: Queremos saber quién es Toño. Yo vengo oyendo, estimado don Jorge, que viene diciendo que viene Toño y Toño...
Don Jorge: Toño, Toño...yo no sé, babosadas, hombre...

(Las risas rebalsan la mesa. La atención de buena parte de los clientes de la Ventana se centra en los dos entrevistados. Chamba Alas, entre carcajadas, agrega: “Y así podés pasar, hijuepu”)

O sea que si ustedes agarran carreta…
Ahí va pues, no se acaba nunca.

Las radionovelas han roto récord en capítulos...
SV: Es que yo no sé cuándo van a terminar, puede que mañana se acabe la que estamos haciendo. Con la Juanita duramos 75 capítulos.

¿Y te enterás que la radionovela terminará ese mismo día?
No, bueno vos decís: “Tu madre, ya”. Llevamos la trama a un punto que sabemos que se acaba pero no sabemos cuándo.

Te he escuchado a vos (a Chamba Vásquez) riéndote de los personajes de este. Han logrado armar un equipo que tiene una simbiosis de trabajo casi perfecta.
SV: Sí funcionamos bien al aire pero personalmente mantenemos nuestras reservas, muchas veces lo contradigo, no estoy de acuerdo como actúa, pero al aire es otra cosa. Ya habido momentos que nos hemos puteado, nos hemos ultrajado, hace poco hubo un conato de bronca que por poco nos rompemos el hocico.

¿Por qué?
SV: Por cuestiones que se dan. Pero cuando abrimos el micrófono todo cambia.

¿Son adictos al escándalo?
SV: No.

No nos demos paja, si sacás un personaje en este país que dice “tu madre” o “culero” al aire es obvio que será polémico por lo menos.
SV: No quiero pecar de ingenuo...

SA: Seguí hablando, porque vos no estás a verga y yo ya empiezo a hablar así…

SV: Je je je, no, intención no hay.

¿Qué están haciendo ahorita?
Una novela que se llama “el Pecado de Chumico”.

Ja ja ja ja
¿No la han oído?

No.
Es una novela en chino que yo hago todas las voces y las hago (Chamba Alas hace una imitación de una voz al estilo de las viejas películas de Bruce Lee) y este traduce al español. Es una mierda totalmente diferente y el que se caga de la risa soy yo porque la viejita dice (Chamba Alas espeta algo difícil de transcribir, básicamente porque en el conjunto de sonidos guturales lo único que se comprende es algo parecido a “jueputa” y “endejo”) y este dice: “Hijo querido”. Teníamos pensado hacer “la encerrona”, ya habíamos hecho la primera con quince personajes, pero ahora los queríamos tener a los treinta al mismo tiempo.

A ver, ¿quiénes son los treinta?
Puta, son muchos. Era como un big brother de radio. Un día teníamos una música de chinos, estábamos en comerciales, y le dije a este cerote: “Mirá, hablemos en chino”. Este no quería, me decía que hiciéramos la encerrona y yo dejo ir al aire el chino, y todavía se escucha en el primer capítulo: “Bueno, aunque yo no quiero”.

SV: Y este empieza hablar en chino y bueno, ni modo.

SA: Y comenzamos a escribir nombres: Chinocojo Nocomo... y de repente se convierte en una novela que a la gente le gustó. Nosotros preguntamos si les había gustado y y ya llevamos 20 capítulos.

¿Y siguen hablando en chino?
Todos los personajes hablando en chino. La protagonista se llama Chumico, una china que está enculada de un hijueputa que se llama Chinocojo Nocomo y el papá se llama Mete Latoyota y me tenés a mí, porque solo tenía una canción en chino, bajando canciones en la internet.

¿Nadie se ha quejado?
SV: Puta, cuando vinieron los príncipes de Japón, ese día dijimos que ojalá que no escucharan. Pero, no, nadie se ha quejado.

(Los Chambas improvisan de nuevo. Esta vez, con extractos de la radionovela en chino. Más y más risas)

¿Nunca han pensado en vender su producto independiente de la radio?
SV: Al menos aquí, nadie las compraría.

¿Por qué no?
Es que aquí no funciona.

Vaya, ¿no han pensado vender a la mara los capítulos de sus radionovelas?
Hemos vendidos un par de capítulos de la novela, una completa creo que vendimos también.

¿Vos te considerás comediante?
No, locutor.

Nombre, ¿qué es Adal Ramones? ¿Presentador?
Es que mirá, yo he tenido la oportunidad de pararme frente a dos mil personas y hacerlas reír pero es un huevo, no es lo mismo que estar en radio. La gente espera que le transmitas lo que escucha en radio y es huevo y la mitad del otro.

Pero lo que ustedes hacen es comedia, ¿no?
SV: La gente se ríe, le cambiamos la vida, hay testimonios conmovedores.

SA: No me gusta contarlo pero hay experiencias palomas, así como la que te va a contar este.

SV: Llama una señora y dice, “¿saben qué?, le voy a contar algo: mi hijo acaba de morir, mi esposo y yo estábamos destruidos y fíjense que el día siguiente que él murió nosotros los escuchamos a ustedes y no saben cómo nos cambió la vida. Estábamos destrozados, nuestro hijo había muerto, y de escucharlos empezamos a reír”. Salieron de ese trauma. Lo único que se puede hacer en ese momento es agradecerle a la gente. Les digo que son ellos los importantes. Lo que hemos logrado lo debemos a eso.

¿Para qué sirve lo que ustedes hacen, señores?
SV: Para alegrarle a la gente la vida. A veces sueño con salirme de la radio para ir a ver cómo se divierte la gente. Para eso, para que la gente se le olvide un poco.

SA: Mirá, vivimos en un país que te pintan que todo está bien y realmente vemos que todo está mal ¿y qué me queda a mí? Tratar de lograr que la gente se ría y hasta puede sonar trillado, pero esa es la recompensa, la gente se ríe y te sentís que no cabés. Nosotros lo vemos normal, es lo que hago todos los días pero la gente lo ve así como que nosotros somos paloma.

En un país donde hay altísimas condiciones de pobreza, donde se rebalsan las quebradas de los ríos, donde la violencia es el pan de cada día, resulta que hay dos que en la mañana comienzan a vacilar y a joder, ¿Qué quieren decirle ustedes a ese país mil veces jodido al tomar el micrófono?
SV: Aquí no hay de otra, aquí está jodido, la gasolina está cara, a su mujer usted no le gusta, sus hijos como chingan. Les pintamos la realidad.

SA: Pero “El Salvador vale la pena”, ja ja ja ja y no tenemos otro lugar más que este y afortunada o desafortunadamente nacimos aquí. Al final siempre decimos: El Salvador es chiquito pero la tiene grande.

Escuchar fragmento de la plática

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