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“Yo como candidato estoy en contra
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¿Cómo le fue en su última reunión con la comisión política del FMLN?
La última es en la que se discutió el tema de las FARC, cuando estaba reciente la publicación de los periódicos con respecto al supuesto involucramiento de Luis Merino en el tema de la venta de armas de las FARC. Fue el momento en el que se discutió y se decidió que lo mejor para cerrar ese expediente es que se definiera de una vez por todas la posición oficial de la Comisión Política, que fue la que apareció días después publicada en los periódicos. Hay que tomar en cuenta que desde esa reunión he estado fuera del país en dos oportunidades y con una agenda internacional que ha absorbido mucho de mi tiempo. Hasta ahora no he tenido ninguna reunión con la CP, sino con el equipo del comando de campaña de la candidatura presidencial.
¿Y cómo fue esa discusión?
No hubo discusión, hubo un informe que se rindió de parte de Medardo González, que planteó cómo estaban las cosas, lo que decían los periódicos y entonces se abrió a la participación de cada uno de los miembros de la CP, incluyendo mi participación como invitado para que se expusieran los puntos de vista sobre lo que había que hacer frente a ese tema que a toda luces parecía que se iba a convertir en un tema de campaña.
¿Qué se dijo?
Se acordó que lo mejor que se podía hacer era definir una posición firme sobre: uno, que el FMLN ha acabado con sus estructuras militares, las disolvió como parte de los Acuerdos de Paz, que el FMLN entregó las armas que tenía en su poder y eso ha sido certificado por Naciones Unidas; y que desde entonces hasta la fecha, en los últimos 16 años el FMLN es un partido político democrático y que está planteando un acceso al poder por la vía pacífica y democrática; y que en el caso de Colombia no está apoyando la continuación de la guerra, aboga por una solución pacífica, una solución negociada al conflicto que enfrenta el gobierno del presidente Uribe con las FARC, que no tiene nada que ver ni la CP, ni ninguno de sus miembros con la venta de armas a las FARC y que por lo tanto eso habría que exponerlo públicamente como se hizo.
¿Y el partido al que representa qué visión tiene sobre las FARC?
Yo diría que hay una posición que tienen diferentes miembros, según la relación que históricamente se ha tenido con las FARC. Hay que tomar en cuenta que Colombia no tenía únicamente como movimiento guerrillero a las FARC: las FARC es el más antiguo y proviene de las filas del Partido Comunista Colombiano. La relación -según tengo entendido- más estrecha fue con algunos miembros del Partido Comunista de El Salvador, no con el FMLN en su conjunto. Había otras organizaciones guerrilleras en Colombia que tenían relación con otras organizaciones que integraban el FMLN. Entiendo que era una relación que se cultivó, en su momento, como movimiento guerrillero en la medida en que el FMLN tenía relaciones con todos los movimientos guerrilleros del mundo, incluyendo por lo tanto a las FARC.
La posición frente a las FARC es que se trata de un grupo guerrillero que está recurriendo a métodos que no son legítimos como el secuestro. El FMLN, la dirección del FMLN no está a favor de los secuestros, no está a favor de algunas prácticas militares de la guerrilla que violan los derechos humanos, no está a favor de la continuación de la guerra, considera que las FARC junto al gobierno del presidente Uribe deben trabajar por crear un entorno que permita ponerle fin al conflicto armado y garantizar la incorporación de los miembros de las FARC a la vida legal y productiva de Colombia. Ahora, en el FMLN hay opiniones de opiniones. Yo, como candidato, estoy en contra de las FARC, lo que he dicho es que no soy una institución certificadora para decir si las FARC son terroristas o no, pero no cabe ninguna duda de que hay métodos utilizados por las FARC que lindan con el terrorismo, que llegan a utilizar el miedo como recurso para acceder al poder, y en eso yo no estoy de acuerdo.
¿La reconoce como fuerza beligerante?
No soy quién para certificar si las FARC son fuerza beligerante o no, no sé qué se requiere para ser considerada fuerza beligerante, yo solo sé que las FARC representan a un sector de la población colombiana que se alzó en armas pero que en el camino ha desnaturalizado su función, y ha terminado recurriendo a métodos que son impopulares y antidemocráticos y que no son los métodos en los que yo creo para acceder al poder. Si es una fuerza beligerante o si es una fuerza terrorista, serán otras instituciones las encargadas de calificarla como tal.
¿Esa posición institucional del FMLN sobre las FARC ya la tenía clara antes de que surgiera la coyuntura esta de las computadoras?
Por supuesto, sií ha habido otros momentos en los que el FMLN se ha pronunciado por una solución política al conflicto, no es la primera vez.
¿Por qué entonces, les cuesta tanto al FMLN y a usted hablar de esto?
A mí no me cuesta hablar sobre las FARC. Yo soy el que más ha hablado sobre las FARC, yo fui el primero al que le preguntaron cuando estuve en Lourdes, en una visita casa por casa y di mi opinión. Yo no he vacilado. Yo no sé por qué dicen “mantiene un doble discurso, le cuesta hablar sobre el tema”. ¿Qué más puedo decir sobre el tema? Yo no he estado en el FMLN, yo no he tenido vínculos con las FARC. Ahora que soy candidato del FMLN, por supuesto que debo tener un posicionamiento más claro para mandar un mensaje de confianza a la población sobre a quién están pensando respaldar, que les quede claro a los ciudadanos y ciudadanas que este candidato no respalda los métodos violentos, ni mucho menos vínculos con el narcotráfico, y tampoco recurrir al terrorismo como vía para acceder al poder. No puedo decir más... esperar a que avancen las investigaciones que haga la OEA, dejar al Ministerio Público salvadoreño que investigue, incluso la Fiscalía salvadoreña ya no se ha pronunciado más sobre el tema, yo no sé qué expedientes, qué elementos de juicio puede tener, es una investigación un poco complicada. ¿Cómo abrir una investigación que tiene como único elemento probatorio las aseveraciones de un ex comandante ya fallecido y que, por lo tanto, no puede sustentarlas en un proceso jurídico legal y que además de eso pone en lugar de nombres legales, seudónimos y que, además de eso, de acuerdo con la legislación colombiana, es un comandante que está al margen de la ley y a quien se le imputan delitos y por lo tanto se sabe que las declaraciones de un imputado carecen de alguna validez?
¿José Luis Merino qué dijo en esa reunión?
En esa reunión José Luis Merino dijo que él no tiene nada que ver con el tema, que él ha estado abogando por una solución política al conflicto y probablemente por esa misma razón es que se montó esta campaña, y que la campaña está más bien contra el presidente Chávez y contra el presidente Ortega y contra el presidente Correa, y él únicamente lo que ha tenido es un arañazo del tigre, resultó lesionado, pero que él no ha tenido nada que ver. Lo dijo claramente a La Prensa Gráfica, “soy un guerrillero desmovilizado, ¿qué puede ayudarle a las FARC un guerrillero desmovilizado que ya no cree en la guerra, que ya no cree en el uso de las armas y que tampoco tiene vínculos con la venta de armas?”
Usted fue periodista y como tal estaba acostumbrado a repreguntar. ¿Le repreguntó a Merino?
Sí, sí por supuesto.
¿Qué le repreguntó?
No le repregunté porque he sido periodista, y no formulo en esas reuniones preguntas como si fuera periodista, formulo preguntas en función de mis curiosidades políticas. Yo lo que le pregunté es qué tipo de relación es la que existía en el pasado, le pregunté lo de los Ramiros. Hay gente que dice que he sido ingenuo al hablar de que hay varios Ramiros cuando todo el mundo sabe que solo hay un Ramiro Vásquez. Yo le pregunté: allí se habla de un Ramiro, entre paréntesis, Salvador, ¿cómo está eso? El mismo me dijo: “Mirá, en las FAL había cinco Ramiros, solo en las FAL había cinco Ramiros. Con eso no te estoy queriendo decir que es otro Ramiro. No soy yo, está un seudónimo, no está allí mi nombre concretamente, está Ramiro y entre paréntesis Salvador. Entonces viene la periodista y pregunta si hay un Ramiro dentro del FMLN. Claro, es Ramiro Vásquez, (porque) soy el Ramiro más conocido.” Pero en los documentos no aparece ni siquiera Ramiro Vásquez, Ramiro y entre paréntesis Salvador. Él lo tomó más a broma, consideró que era más una campaña de la derecha de querer presentar al FMLN como un partido que está liderado por una dirigencia ortodoxa, radical, que tiene vínculos con el narcotráfico, con el terrorismo, con los movimientos guerrilleros de Latinoamérica, que no ha cambiado y que tiene atrapado a su candidato.
¿Entonces usted se siente garantizado en que no saldrá una sorpresita más adelante?
No, no de si saldrá una sorpresita. Y por último, amigos, si hubiera algún elemento que yo no conociera, a mí nada me cuesta tomar distancia de eso, y exigirle al partido que depure de sus filas a quien tuviera algún problema. Es que yo no puedo meter totalmente mis manos al fuego por un partido tan grande. De pronto allí ha aparecido un candidato que llevamos en Lourdes a quien se le acusa de violación. Aquí en El Salvador es bien fácil acusar de violación a cualquiera, sobre todo con un delito tan difícil de probar. Si con base en un proceso apegado a la ley se demuestra que el candidato que buscó la CP y que yo proclamé es culpable de violación, por supuesto que será retirado como candidato y lo menos que yo voy a exigir es que no vaya como candidato.
¿Y qué posibilidades reales tiene de hacer ese tipo de exigencias al partido?
Me lo dieron desde el primer momento. Yo tengo una relación muy estrecha con la dirección. Tomen en cuenta cómo es que se dio este proceso, yo ya se los he explicado muchas veces, de que mi nombre aparecía como el más mencionado en las consultas... Cuando entramos a platicar qué implicaba para mi asumir una candidatura, y les planteé claramente, en primer lugar yo soy un hombre que no viene de una militancia partidaria y por lo tanto tengo una propensión a ser autónomo en mis decisiones y que tomo decisiones hasta que estoy convencido que eso es lo que se debe hacer, y que por lo tanto deben de permitirme suficientes márgenes de maniobra que me permitan actuar con esa autonomía de criterio. Y ellos lo respetaron sobre la base, por supuesto, de que los temas se pueden discutir previamente. Ninguno de los temas que yo he expuesto públicamente no han sido discutidos. Ahora, claro, cuando se imponen temas coyunturales como el de las FARC, cuando hay tal reunión, entonces, yo tuve que adelantar opiniones porque en ese momento acababa de venir de un viaje en el exterior y no había tenido oportunidad de reunirme con el comando nacional. Entonces, yo tengo una relación de confianza con los dirigentes, la suficiente confianza de ellos hacia mí, como para permitir incluso que emita opiniones que yo me he formado a lo largo de mi trabajo periodístico y las pueda poner en la mesa y discutirlas.
¿Incluso opiniones sobre potenciales descalificaciones a personas que aspiren a cargos de elección popular?
Es que esa es una opinión que no solo es mía, sino que es una opinión que tienen todos los miembros de la Comisión Política y los miembros del Consejo Nacional. En ningún momento el FMLN ha dicho que va a acuerpar, a respaldar a quien pudiera en algún momento resultar implicado en un ilícito y el partido va a ocupar toda su estructura para protegerlo, en ningún momento el partido ha dicho eso. Si resultara en el camino algún miembro involucrado en un ilícito, por supuesto que el partido tiene que tomar acciones con ese miembro.
¿Si se le comprobara a Ramiro, usted aprobaría su destitución?
¿Pero se le comprobara qué? Estás partiendo del hecho de que existen elementos suficientes como para que se le imputara un delito y en mi opinión no hay elementos suficientes para imputarle un delito. ¿Qué elementos hay? Pongámoslos sobre la mesa, ¿qué elemento más que la afirmación de un ex comandante de las FARC que muere, que se le encuentra su computadora y que menciona con seudónimos operaciones sobre las cuales no hay ninguna evidencia, más que el decir del comandante? Entonces qué elementos son esos como para afirmar algo.
Los extremos sirven para aclarar, para ilustrar.
Si alguien apareciera que tiene vínculos con el narcotráfico o que ha participado en una operación ilegal, por supuesto que yo pediría que sea retirado de su cargo y que no tenga más incidencia en la campaña y mucho menos en mi comando, eso así sería, llámase como se llame.
Y la relación Mauricio Funes-FMLN, ¿qué es? ¿Una sociedad? ¿Un noviazgo?
Mauricio Funes asume el proyecto político del FMLN. No se trata de una alianza estratégica, no se trata de una sociedad, no se trata de Mauricio Funes separado del FMLN, yo soy el candidato del FMLN. Para ser el candidato del FMLN, tengo que asumir la plataforma del FMLN. Es un esfuerzo común, que empujamos cada quien desde su especificidad, ellos como dirigentes del partido y yo como candidato presidencial. Pero yo soy un candidato abierto a construir alianzas con otros partidos y fuerzas sociales, en eso me he estado empecinando, lastimosamente las circunstancias no han permitido que se concreten alianzas con dos fuerzas de izquierda o centroizquierda a las que respetamos. Es probable, por las circunstancias que se han dado, que se puedan concretar alianzas con ellos, particularmente con Cambio Democrático, en la medida que ha aparecido publicado recientemente que el protocolo que firmaron ya no tiene vigencia porque en la práctica ha sido dejado de lado. Eso crea un nuevo escenario que abre la posibilidad.
Dice que asume el proyecto político del FMLN. ¿Usted simplemente se sube a ese carro o aporta a la construcción?
Aporto a la construccción.
¿Qué aporta?
Aporto sobre la base de mi experiencia, mis convicciones, de mi visión de país que debemos construir, hay aspectos de ese proyecto que han sido modificados, son susceptibles de modificación, porque tampoco es un proyecto escrito en piedra. Lo único que está escrito en piedra es la apuesta al cambio. A eso no renunciamos ni el FMLN ni yo. ¿Qué tipo de cambio? Eso es lo que se está elaborando. Un cambio con estabilidad y gobernabilidad democrática, un cambio que no signifique un cambio al vacío. Hay medidas de la propuesta programática de las elecciones pasadas que han sido sujetas de modificación, porque respondían a otras circunstancias, no es pragmatismo electoral, es otra situación. La dolarización por ejemplo.
Y el TLC con Estados Unidos.
En el momento que se propuso por el candidato de aquel entonces, el diputado Hándal, el tema de poner a circular el colón, en el escenario que habían dibujado, era probable poner a circular el colón; ahora, después de siete años, es difícil retroceder, por los costos económicos que no podemos hacerlos pagar a la población.
A mediados de diciembre pasado estuve con economistas salvadoreños del Banco Mundial, de la talla de Roberto Rosales, Óscar Melhado. Ellos me plantearon que no estuvieron de acuerdo con la dolarización... bueno, lo han escuchado de Juan Héctor Vidal, que es un economista prestigioso y ha dicho que no estuvo de acuerdo, Luis Membreño, que es un economista ex Fusades, de prestigio y mucha solvencia académica, él ha dicho que no estaba de acuerdo con la dolarización. Pero ahora, 7 u 8 años después, ya no la podemos revertir, por lo tanto el diseño económico tiene que partir de esa realidad. Cuando me subo al carro del FMLN me topo con ese tipo de realidades. Hemos llegado al convencimiento de que desdolarizar el país va a tener un costo mayor. Eso implica un proceso de discusión donde mis ideas están integradas.
¿Eso es algo de lo que tuvo que convencer al FMLN o es algo que el FMLN ya tenía claro?
Algunos dirigentes ya lo tenían claro, con otros tuvo que discutirse y con otros hay que seguir discutiendo. Por ejemplo Salvador Arias. Su visión debe cambiar y si no cambia no hay ningún problema, en los partidos no tiene que haber una visión monolítica.
Se ha reunido con algunas personas importantes del Departamento de Estado de los Estados Unidos. ¿Qué inquietudes le manifestaron?
La relación con el gobierno de los Estados Unidos.
¿Quién es el más alto funcionario con el que se ha reunido?
Thomas Shannon (subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental). No tuve oportunidad de reunirme con el señor Negroponte (el subsecretario de Estado estadounidense ), que vino acá. La reunión fue en Estados Unidos, la que tuve con Thomas Shannon. En esa reunión me preguntaron a qué me quería referir yo cuando el 11 de noviembre en el acto de proclamación dije que vamos a construir relaciones estrechas con el gobierno y el pueblo de los Estados Unidos, pero que sean de respeto mutuo. Me preguntó si había alguna señal de irrespeto y le dije que sí. No en la administración de él, pero sí en administraciones anteriores a las de Thomas Shannon.
¿A qué se refería usted?
A las declaraciones de Roger Noriega (antecesor de Shannon), las declaraciones del propio hermano del presidente Bush, Jeff Bush (gobernador de Florida), las declaraciones del anterior embajador, el señor Barclay, en el sentido de que si ganaba el FMLN las relaciones con Estados Unidos se iban a entorpecer, se iban a bloquear hasta el punto de que iba a aumentar el número de deportados e iban a disminuir las remesas. Dado el nivel del funcionario que lo dice, tienen un impacto en la comunidad de salvadoreños que viven en Estados Unidos y por tanto los que viven acá. Yo celebro las declaraciones del señor Negroponte en el sentido de que Estados Unidos no intervendrá. Él más bien exige que no haya intromisiones ni declaraciones ni ayudaditas a ningún partido político.
También lo dijo el embajador.
Pero es bueno que lo diga el señor Negroponte.
¿Hablaron del convenio por el cual El Salvador da inmunidad a ciudadanos estadounidenses ante tribunales internacionales por comisión de crímenes contra la humanidad?
En ese sentido he sido claro, no me lo preguntaron los representantes del Departamento de Estado, pero me lo preguntaron los miembros del staff político de la comisaria para relaciones exteriores de la Unión Europea, la señora Benita Ferrero. Les dijimos que nuestra posición sobre el Estatuto de Roma, tanto del FMLN, como la mía como candidato, es la de ratificar el Estatuto de Roma.
Habría que romper el tratato con Estados Unidos.
Si existe alguna legislación que impida la viabilidad de suscribir el Estatuto de Roma, habrá que hacerlo. Porque el Estatuto de Roma crea una instancia que necesita el mundo entero para evitar que crímenes de lesa humanidad queden impunes. Y eso lo hemos planteado. No tenemos objeción para que el estatuto sea aprobado. Ahora, ahí va a tener mucho que ver la correlación que tengamos en la Asamblea Legislativa.
Y de la Ilea (la Academia Internacional para la Aplicación del Derecho, de los Estados Unidos, que se instaló en El Salvador), ¿qué piensa?
Expresé en la reunión que tuvimos el año pasado con el consejero político de la embajada de los Estados Unidos y el Embajador, que preguntó precisamente sobre la ILEA y la base de monitoreo. Ya el FMLN y la fracción legislativa habían expresado su opinión y es que en la medida en que la ILEA sea una institución profesional que prepare a las policías para combatir el narcotráfico y para reforzar las políticas de seguridad ciudadana en sus respectivos países, no le vemos ningún problema. Lo que no queremos es que se vaya a convertir en otra Escuela de las Américas. Eso basta con garantizar y certificar que los contenidos y el tipo de práctica a los que someten a los policías sea para combatir el narcotráfico. Igual con la base de monitoreo, si es para combatir el narcotráfico no le vemos ningún problema.
¿Y qué más le preguntó Shannon?
Lo más importante fue lo que ya mencioné. Pero fue bueno, porque sirvió para aclarar algunos conceptos porque aquí se desdibujaron mis declaraciones, se tergiversaron. Como si yo hubiera querido decir alguna vez que iba a bloquear las relaciones con Estados Unidos, yo aclaré que no. Querían conocerme, saber cuál es mi visión de país, a ellos les llegó la información de que estábamos muy bien en las encuestas, para ese entonces no estábamos a 21 puntos de diferencia como lo registra hoy la CID-Gallup. También tenían información de la situación en Arena y las dificultades que tenían para definir candidato. A mí me da la impresión de que el señor Shannon estaba actuando con una dosis de pragmatismo importante: bueno, el FMLN puede gobernar el país, este hombre con el que estoy sentado aquí y al que le he dado 45 minutos puede ser el próximo presidente de la república y por tanto necesito saber cómo piensa.
¿Hablaron de Venuezuela y de su visión sobre Hugo Chávez?
No. Estuvo fuera de la agenda, Cuba, Chile, como cualquier gobierno.
¿Tampoco le preguntó si Cuba es una dictadura?
Tampoco, es que hacen preguntas inteligentes.
¿Y el presidente Lula es del equipo de los Amigos de Mauricio Funes?
¡Noooo! Es el presidente de Brasil, no puede ser del equipo de los Amigos de Mauricio Funes. Es amigo de Mauricio Funes, pero no es parte del movimiento cívico.
¿Quienés son las cabezas principales de los Amigos de Mauricio Funes?
Tenemos diferentes empresarios y profesionales que forman parte del movimiento y poco ha poco se ha extendido a nivel nacional. La familia Cáceres, Gerardo y Francisco, dos viejos amigos de Ahuachapán. Uno de ellos, hermano del director ejecutivo de Abansa, Carlos Cáceres. Está también el profesor Luis Lagos, quien fue diputado del PCN.
¿Alguien del PCN? ¿Y eso?
Sí, PCN, ya no está más ahí, además estaba en el PCN que intentó llevarlo a la socialdemocracia, pero fracasaron en ese intento. Él está retirado de la política.
¿Ellos son militantes?
Ninguno de ellos, algunos han tenido militancia en el pasado en otros partidos políticos, algunos han estado en Arena, algunos han sido directores municipales, otros tienen parientes, diputados en Arena. Incluso ya denuncié que el gobierno le ha enviado a algunos de estos empresarios a inspectores del Ministerio de de Trabajo y Salud. Para ver si sus empresas están en regla, en forma poco habitual, que no lo suele hacer con otros empresarios, y todo porque tienen relación con Funes.
Esa es especulación.
Cómo así.
¿Cuál es la prueba de que ese sea el motivo?
¿Cómo qué cuál es mi prueba? Un director departamental se lo dijo a uno de los empresarios: “El presidente está molesto y dijo que te va a acabar”. Al día siguiente llegaron los inspectores.
¿Qué director departamental?
Uno de Arena, vinculado a empresas de seguridad.
¿Adolfo Tórrez?
Yo no lo he dicho. No quiero quemarlo.
En la actividad del viernes en la UES, donde le presentaron la propuesta sobre medios de comunicación, usted dijo a los periodistas: “Tendrán que tratarme como presidente”. ¿Qué quiso decir con eso?
Con respeto, la presidencia de la república merece respeto.
Como cualquier salvadoreño.
¡Noooo!
¿Por qué un salvadoreño va a merecer más respeto que otro?
El presidente de la república es una institución, que goza de un amplio respaldo popular, al presidente Saca no se le puede tratar con irrespeto.
¿Y a quién sí se le puede tratar con irrespeto? No entiendo su punto.
No sé a dónde me querés llevar.
Solo quiero entender.
La institución de la presidencia.
¿De qué estamos hablando? ¿De un Olimpo?
Si me permitís, te voy a explicar. No se puede permitir que a la institución se le ofenda como se le está ofendiendo.
¿Qué maneras de ofender a la presidencia hay?
Por ejemplo, las de Enrique Altamirano, en sus artículos es ofensivo, no solo con la presidencia, sino que con los funcionarios de gobierno. Es ofensivo llamarle a la Defensora del Consumidor “La Juana de Arco de los consumidores”. O a la ex procuradora la calificó en un editorial la alcohólica. Es ofensivo, así como llamarle a la alcaldesa de San Salvador como “reina de la basura”, o llamarle al FMLN “banda de secuestradores”, a eso me refiero.
Cuando dice que no se puede permitir ese tipo de irrespeto, ¿en cuál mecanismo para impedirlo está pensando?
En lo que he hecho: El Diario de Hoy me ha solicitado entrevista y no se las doy, le doy declaraciones en el camino porque no le puedo decir a alguien que no me pregunten. Pero no acepto entrevistas privadas, mientras no cese el irrespeto del director de El Diario de Hoy hacia mi candidatura y al partido político que represento. No estoy hablando de diferencias, si tienen todo el derecho de tener una visión diferente. Ustedes no necesariamente tienen que compartir mi punto de vista, pero yo nunca he leído en El Faro una nota donde se hable del candidato de la banda de secuestradores y saqueadores del país. A ese respeto me refiero, cuando yo dije “me deberán tratar como presidente”, con el respeto que merece el presidente. Yo aspiraría a que las descalificaciones que hacen ahora, las estén haciendo porque están asumiendo una bandera electoral que le correspondería al partido Arena, no a los encargados de los medios. Cuando sea presidente espero que haya una actitud de mayor respeto hacia la institución de la presidencia. No estoy queriendo decir con esto que hay personas a las que se les puede irrespetar. No se trata de que los funcionarios de elección popular tengan priveligios por encima de otras personas, pero sí debe haber un mayor respeto a lo que la institución representa, no a la persona en sí, sino que a la institución.
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Eso del respeto es complicado, porque cada persona puede sentirse irrespetada por cosas de distinta naturaleza.
Tengo derecho a sentir y percibir qué es una ofensa. ¿Cómo lo tomarían ustedes? Cualquier me puede decir que en la medida en que asumo un cargo de elección popular tengo que estar sometido al escrutinio público. Por supuesto que al escrutinio, pero una cosa es el escrutinio público y otra cosa es el irrespeto. Si vamos sobre esa base, bueno. A mí me parece que es un irrespeto cuando hay especulaciones sobre la identidad sexual sobre los funcionarios de gobierno, yo no suscribiría una campaña así. Si mo ponemos freno a eso, ¿qué nos garantiza que en el futuro la campaña no acabe en definir la identidad sexual de un candidato o funcionario de gobierno? Eso no lo podemos permitir, cada quién que haga lo que quiera con su vida privada siempre y cuando no sea escandalosa. A eso me estoy refiriendo, a respetar la vida privada, el cargo, lo que implica el cargo, y si no ustedes también cuando están frente al presidente lo llamarían con su nombre. Se acostumbra a decir presidente, algunos hasta usan el señor presidente. Recuerdo que una vez cuando le dije presidente Cristiani, particularmente dos medios de comunicación escritos, siendo yo entrevistador, dijeron que yo le había faltado el respeto a la institución de la presidencia porque no le había dicho señor presidente, si no que presidente nada más. Uno de esos medios ahora me llama candidato de la banda de secuestradores, candidato de una banda de saqueadores. Si yo permito que me siga llamando así, al ganar las elecciones podrá decir cualquier cosa de la presidencia de la república. Eso no significa que voy a tomar represalias o revanchismos, sencillamente exigo respeto por decoro.
Si gana la elección, entonces, no podremos llamarlo Mauricio.
Cómo no. Si pueden llamarme Mauricio.
Quiere que se le llame señor presidente.
Sí pueden llamarme Mauricio, no hay ningún problema.
¿Cree que lo está irrespentando la prensa?
No, la prensa no. No estoy hablando de la prensa en general, estoy hablando de la actitud de ciertos medios de comunicación, ni siquiera de los medios de comunicación como tal, si no que de ciertos funcionarios dentro de los medios de comunicación, lo digo con nombre y apellido. En el caso de los medios de comunicación el irrespeto mayor lo he percibido en los editoriales de Enrique Altamirano, no estoy juzgando a un periodista en partícular, ni a un jefe dentro de la estructura del periódico, me estoy refieriendo a Enrique Altamirano. Enrique Altamirano no es El Diario de Hoy, es el dueño del medio y tiene mayores posibilidades de imponer su línea que el resto que no tiene acciones del periódico.
Se ha quejado varias veces de que le descontextualizan las declaraciones.
No estoy seguro de que es siguiendo una línea del periódico, me lo han dicho los periodistas (...) Es que si me sacan de contexto las declaraciones el irrespeto no es hacia mí, es hacia la verdad.
¿Irrespeto a los lectores?
Al ejercicio profesional, al público que tiene derecho a una información veraz. Si a lo largo de los 21 años de ejercicio periodístico he conocido decenas de periodistas de diferentes medios de comunicación a quienes les han obligado a escribir y al final debieron abandonar los medios de comunicación porque prevaleció más en ellos su profesionalismo, su convicción de que lo que están haciendo está bien hecho... bueno, algunos de ustedes en El Faro lo hicieron, cuando estaban en otros periódicos. ¿Por qué negarlo?
En la propuesta que le entergaron ayer se propone una ley de prensa. ¿Usted cree en una ley de prensa?
Yo creo más en la capacidad de autorregulación, porque el problema de una ley que le dé atributos al gobierno queda a discreción del gobierno cómo interpreta y ejecuta esta ley. Los medios son los que deben autorregularse en función de la respuesta que reciben de sus electores. Con el tiempo los medios van cerrando espacios, los lectores dejan de creer en ellos... no soy yo, como candidato ni el FMLN como partido político, el que va a obligar a que un lector deje de leer un periódico o que deje de consultar o escuchar un programa de radio o ver uno de televisión. Es el pueblo el que va a juzgar y considera que la información que recibe no le es útil, porque no es una información veraz, y deja de leerlo, de comprarlo.
Esta propuesta incluye prescribir sanciones para los periodistas que acepten sobornos, para periodistas corruptos, es decir, no periodistas.
Ahí hay propuestas que no comparto totalmente. Yo ayer (viernes 6 de junio) me pronuncié sobre aquellas que sí comparto, las otra habrá que discutirlas, habrá que tener una reunión con la mesa y ver cuál es el espiritu que les asistía en el momento de proponerlas. Ahí no está claro a qué tipo de sanciones se refieren, si sanciones profesionales, si sanciones penales o administrativas. Yo creo que no deben existir periodistas que aceptan sobornos, un periodista que acepta sobornos no es periodista, pero hay. Hay trabajadores de los medios que aceptan sobornos y ahí están dentro de los medios de comunicación.
¿Dónde están?
¿Qué hacer con ellos? Es otra cosa. No creo que se deba legislar y estrablecer sanciones. Entiendo que el soborno es un delito que tiene que ser demostrado en el caso de los funcionarios públicos; en el caso de los periodistas no sé si llamarle soborno o compra de voluntad.
Menta.
A la larga tiene el mismo impacto, hace que el periodista renuncie a su labor profesional y dañe al lector, al televidente, al radioescucha que es al que se debe. Yo te cuento una experiencia, para que veás que debe de haber algo de eso. A estas alturas venir a decir que no está demostrado que hay periodistas que reciben dádivas, conocidas popularmente como mentas, es taparse los ojos. Cuando yo fui despedido de Canal 12 de televisión y me reuní con Julio Rank, lo primero que él hizo fue decirme que el presidente me mandaba ofrecer o una Embajada o alguna dirección en algún ministerio, por si acaso yo quería salirme del ejercicio periodístico, por si me tenía muy tenso. “No”, le dije, “yo quiero seguir siendo periodista”.
¿El presidente Saca quiso enrolarlo?
El presidente Saca quiso reclutarme. Se equivocó. Lo ha de haber hecho con todos. Un periodista como yo, que tenía una posición pública clara, imaginate el éxito que hubiera significado para el presidente Saca coaptarme, ya ha coaptado a algunos. Les voy a explicar a qué me estoy refiriendo. Llego yo a esa reunión -fue una reunión que acepté porque había mucha especulación alrededor de quién había estado detrás de mi despido-. Entonces viene Julio Rank y me dice: “Quiero aclararte que el presidente Saca lamenta tu despido, él no ha tenido nada que ver, por el contrario, quiere garantizarte... o una embajada o una dirección de algún ministerio”. “No, no, no”, le dije. “Te lo agradezco”, le dije, “y trasladale a al presidente su interés por garantizar que yo tenga algún nivel de ingreso”. “¿Y en qué estás pensando?”, me dijo. “Bueno”, le dije, “como esto yo lo veía venir, desde el primer momento dije yo tengo que montar una entrevista, porque no, mi entrevista no me la pueden cerrar. Entonces”, dije, “voy a buscar algunos socios, algunos empresarios amigos míos para me ayuden a montar esa entrevista”. “¿Y ese proyecto en cuánto lo montás?” “Bueno, no me puede llevar dos o tres meses”. “¿Y mientras tanto de qué pensás vivir?”, me dijo. “No sé, de la indemnización que ahorita estoy negociando”. “¿Y por qué no me das servicios de asesoría? Ayudame a decirme qué crees tú que está haciendo bien el presidente, qué crees tú que yo no estoy haciendo bien, vos sos un periodista bien formado, crítico, ¿y qué mejor que una visión como la tuya? Yo tengo ahí una partida para que pongás una oficina, un fax, una secretaria... ¿cuánta gente quitaron aparte de vos?” “Cinco más”, le dije. “Bueno”, me dijo, “los ponés a trabajar”. “¿Qué te parecen 10 mil dólares”. “No, no, no”, le dije.
¿Le preguntó a qué partida se estaba refiriendo? Quizá era la famosa partida secreta.
No, no, no. Nada de eso. Seguramente era partida secreta.
¿Por qué no le preguntó?
¿Por qué le voy a preguntar verdades que ya están sabidas? Si todo el mundo sabe que a nivel discrecional los presidentes utilizan partidas secretas, donde compran voluntades.
No es lo mismo que se lo diga el mismo entrevistado.
Pero no lo estaba entrevistando, era una reunión de confianza. Lo que quiero decir es que eso sienta un precedente: si lo hacen conmigo, que saben que soy un periodista muy crítico frente al gobierno, que no era amigo de Julio Rank, que tenía una relación de periodista con funcionarios -porque Julio Rank estuvo en la competencia en el pasado, en el Canal Seis-, si me lo hace a mí, ¿cómo no se lo hará a otros que están dentro de su círculo?
Usted reclutó a David Rivas, ex presidente de la APES.
Sí, ¿y qué tiene que ver con eso?
¿No estamos hablando de lo mismo?
¿Cómo vas a creer que estamos hablando de lo mismo?
¿Cuál es la diferencia?
Él me estaba ofreciendo una asesoría ejerciendo el periodismo. Él (David Rivas) debió de terminar, y eso era lo que platicábamos, que en la medida en que él fuera ejerciendo una función concreta, él debería de dejar su ejercio periodístico. Yo también he sido periodista en el pasado, yo no podía seguir ejerciendo el periodismo y ser candidato. Lo que me estaba ofreciendo era garantizarme un ingreso como asesor mientras ejercía el periodismo. Yo no puedo asegurar, pero corre el rumor en los corrillos de que hay periodistas que hacen esa labor de asesoría. Decime, ¿qué hacía César Funes el viernes (6 de junio) reunido con algunos directores de radios? ¿Es lo mismo que lo que he hecho yo con David Rivas? No es lo mismo. ¿Qué hacía César Funes en Receptor, oficina de propaganda a la que se le ha adjudicado la campaña sucia? Estaba reunido con un grupo de directores (de medios). La información que tenemos nosotros es que César Funes les ha dicho: vamos a darles propaganda a ustedes en la medida en que vayamos soltando algunas capsulitas en contra de Mauricio Funes y el FMLN. ¿Qué hacía?
¿Usted está en favor de una ley de acceso a la información?
Qué rápido me cambiaste la pregunta. No te interesa como periodista que hay detrás de eso.
Hay que comprobarlo.
Les puedo dar más tiempo para eso. Difícil de comprobar, pero se puede investigar. A mí me piden que yo compruebe cosas que es difícil comprobar, pero hay otras que no. La próxima vez que estén reunidos les voy a dar la fecha y tomen la foto. A la salida les preguntan qué estaban haciendo, pero reuniones como esta han tenido bastantes. Saco una conclusión. Puede ser una conclusión muy aventurada y pido disculpas si hiere algunas suceptibilidades, pero si a mí, siendo un periodista crítico que no estaba a favor del partido Arena, ¿qué no le ofrecerán a otro que es de su círculo de amigos y han cambiado sus estilos de vida de la noche a la mañana? Por eso no doy nombres, porque hay que comprobarlo, aunque los tengo en la cabeza y tampoco puedo hablar de cantidades aunque tengo mi propia experiencia. A eso me refería cuando hablaba ayer de que vienen tiempos difíciles, Arena va a tratar de comprar voluntades...
¿Y cree en una ley de acceso a la información?
Hay que promoverla.
¿Y cuál es su visión sobre ese organismo que deberá servir de garante del acceso a la información?
No es un tema al que le haya metido pensamiento. Yo me reuniría con aquellos que están trabajando en eso. De hecho he recibido una invitación de Fusades y voy a asistir para discutir ese tema, sobre eso no tengo experiencia como para pronunciarme de cómo debería de ser. Sí estoy convencido de que se necesita una ley, porque la Constitución tiene un enunciado muy general y eso deja a discreción de cada funcionario el dar información de lo que estima que es de interés público y lo que estima que no es de interés público. Hay incluso un apartado en la ley de telecomunicaciones. Habría que revisarlo, yo recuerdo que trabajé ese apartado. Creo que ha sido derogado desde entonces para acá, pues estoy hablando de 1997, hace 11 años, donde hablaba justamente de información de interés público, porque hablaba de información que ponga en riesgo la seguridad del Estado no se puede publicar. Eso queda a discreción de los funcionarios. Por eso es que se necesita una legislación que suprima la discrecionalidad de los funcionarios. Ahora, ¿debe existir un ente que lo garantice o no? De eso no estoy seguro.
Usted y medio mundo, incluso los precandidatos en la campaña interna de Arena, hablan de pacto fiscal. ¿Qué será ese pacto fiscal?
Lo entiendo como un entendimiento político a nivel nacional, de las medidas de tipo fiscal que hay que adoptar para hacerle llegar más recursos a las arcas del Estado.
Eso suena allá por las nubes.
No es allá por las nubes.
Trato de imaginármelo. Usted en un lado de la mesa y en el otro los gremios...
Puede ser una mesa redonda, no tiene lados.
¿Quiénes van a estar a la mesa y para acordar qué?
Las fuerzas políticas y las fuerzas sociales. Si deban reunirse en el mismo momento o en momentos diferentes, eso es una cosa que la dinámica del proceso lo va a determinar. Para un pacto fiscal hay que reunirse con los partidos políticos, porque pasa por la Asamblea. Yo voy a invitar a todos los partidos políticos de la Asamblea para que consensuemos una serie de medidas con el objetivo común de hacerle llegar más recursos al Estado.
¿El consenso hay que sacarlo solo con los partidos o también con las fuerzas sociales?
En el mismo sentido habrá que hacerlo con fuerzas sociales, con gremiales empresariales, con organizaciones de trabajadores, organizaciones sociales. El problema es que cuando se habla de fuerzas sociales eso si es un poco etéreo, quiénes tienen la capacidad de convocatoria y quiénes no, quiénes representan a quién. Habrá que ser lo más incluyente posible, habrá que constituir una mesa de trabajo donde hagan sus aportes teniendo como objetivo hacerle llegar más recursos al Estado. Los rercursos con los que cuenta son insuficientes para hacer frente a las necesidades del país.
¿Hablamos de recursos tributarios?
Sí, claro. Pero se requiere también hablar de una política de endeudamiento, y el FMLN ha hecho una propuesta de buscar un endeudamiento para obtener 450 millones de dólares que permitan financiar un programa integral del rescate de la producción agroalimentaria.
¿Usted los persuadió de la necesidad de nuevos préstamos? Porque antes el FMLN estaba dudoso. Recuerdo que Salvador Sánchez Cerén, cuando la creación de la comisión para enfrentar la crisis económica, dijo que no estaba seguro de si buscar nuevos préstamos.
Sí. No solo influí, sino que fue la opinión de los dirigentes del FMLN cuando lo discutimos.
Pero usted los persuadió.
No, no se trata de persuadir. Si es que la misma realidad se ha encargado de persuadirnos a todos. Nos hemos reunido con funcionarios del Banco Mundial que nos han hecho planteamientos en el mismo sentido. Gane quien gane, va a haber que seguir un proceso que permita obtener más recursos al Estado. La deuda previsional, en el 2011, la tendrá que enfrentar este Arena o el FMLN al frente del gobierno.
Hace un año el FMLN estaba obstinado en decir que no a más préstamos.
Hay que diferenciar, el FMLN ha estado en contra de cierto tipo de préstamos, no de todos los préstamos. El FMLN ha dado sus votos para muchos préstamos en las diferentes administraciones del partido Arena, lo que el FMLN hizo fue hacer un planteamiento político: no vamos a dar nuestros votos para más préstamos mientras no nos entreguen auditorías de en qué han ido a parar recursos de empréstitos anteriores y mientras no nos convenzan de que estos recursos van a ir a atender las necesidades del país. No estaba yo en el FMLN en ese momento. Entiendo que la Corte de Cuentas no envió la información de auditorías y eso llevó al FMLN a no acompañar la votación en ciertos préstamos. Pero no significa que el FMLN tiene una actitud de no más endeudamiento. Es a la calidad de la deuda. Por eso es que no ha habido un giro de 180 grados, como publicó un periódico. Hay que buscar recursos afuera.
¿Qué préstamo el FMLN está dispuesto a negociar?
No sé qué préstamos se estaban discutiendo. Ustedes me estaban preguntando algo que apela más al espíritu. Probablemente en el pasado el FMLN no estaba buscando ese tipo de acuerdos políticos, también de actitudes diferentes. Pero ahora es necesario construirlos, porque no salimos de esto si no es sobre la base de acuerdos políticos. El planteamiento de un pacto fiscal no se lo escuché al FMLN en 2003 o 2004, ahora sí. Porque hemos llegado a una situación de deterioro en las finanzas públicas y no hay otro camino para hacer llegar vía tributación más recursos que haciendo un pacto.
La carga tributaria anda por el 13.5% del PIB. ¿A cuánto aspirarías usted a subirla en un quinquenio?
Yo me he reunido con economistas que conocen del tema y ellos me han planteado que realistamente y haciendo un esfuerzo que pase por un entedimiento político nacional, por un pacto fiscal, se puede subir la carga por un 18% o 19% del PIB.
¿Cinco puntos?
Sí, al final de un período presidencial. Ahora se puede avanzar más en eso, eso es de estudiar, pero tampoco hay que hacer promesas que no se van a cumplir. Según el diagnóstico que han hecho los economistas se puede aumentar la carga tributaria en un 18 o 19 % del PIB, aún así estamos muy por debajo de otros países de América Latina y ya no digamos de Europa.
Estos economistas seguramente habrán planteado algo sobre el impuesto a la renta, como hacerlo más progresivo.
Lo están discutiendo y todavía no tengo los resultados de sus análisis.
¿Y qué piensa usted que debe hacerse sobre el impuesto a la renta?
Yo le apuesto al combate de la alta evasión del impuesto a la renta.
Rodrigo Ávila también habla de eso.
Yo no me he pronunciado sobre la necesidad de incrementar tasas impositivas en los escalones superiores de ingreso.
Igual que el presidente Saca.
Yo me he pronunciado por combatir la evasión. Lo cual tampoco descarta que sobre la base de las propuestas que me haga este equipo de economistas pudiera hacer planteamientos que vayan más en camino de recibir más ingresos como producto de una mejor y mayor captación del impuesto sobre la renta. Mi mayor preocupación sobre el impuesto a la renta son los altos niveles de evasión que hay. Hay profesionales, ejecutivos, hay sociedades jurídicas que declaran un ingreso y tienen otro y no es justo. Sobre todo, cuando son sociedades jurídicas o personas naturales que pueden pagar mayores impuestos porque tienen ingresos que se los permiten pagar.
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