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Gritos de rebelión en el PDC
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Las posibilidades de formar parte de la amplia alianza de derecha para competir contra el FMLN en 2009 quedaron cortadas para el PDC el pasado sábado, durante la asamblea partidaria celebrada en San Salvador. Y la razón, expresada con toda energía ese día, es muy clara: la base pedecista, esa con la que el partido quiere convertirse en la tercera fuerza política del país en las próximas elecciones, no quiere participar coaligada con nadie para los comicios presidenciales.
En la reunión, de la que participó la dirigencia nacional del PDC, líderes departamentales y alcaldes, fue una especie de rebelión de estos últimos lo que puso los puntos claros y terminó por afianzar los dos acuerdos que se establecieron al final del encuentro: competir solos por la presidencia del país y ofrecer la candidatura al alcalde de San Miguel, Wilfredo Salgado. “De Oriente a Occidente, Wil Salgado presidente”, fue una de las consignas que se escucharon en el local del partido.
Con las voces del interior presionando, un Parker que dice simplemente haber expuesto las alternativas que el partido tiene, terminó ofreciendo el puesto de aspirante presidencial a Salgado, apenas tres días después de haber declarado que no había que definir “las candidaturas principales” sin haber consolidado antes el mapa de liderazgos a escala nacional. Parker se comprometió además a dar una respuesta en ocho días para impulsar la derogación del decreto que eliminó la posibilidad de que el alcalde de San Miguel corra por un cuarto mandato en ese municipio y por la presidencia de la República.
El mensaje con tono de ultimátum de los alcaldes no era en vano. Durante los últimos días, distintos líderes de derecha, incluyendo el candidato presidencial de Arena, Rodrigo Ávila, habían insistido públicamente sobre la necesidad de buscar una alianza de derecha de cara a 2009. Dos días antes de la reunión pedecista, la dirigencia del PCN incluso había sostenido una sesión similar con Arena, que adelantó que para esta semana sostendría otra con los líderes del PDC.
Con este escenario, dice Salgado, los alcaldes hicieron que “los machetazos sonaran” para impedir que se avanzara en esa dirección. “Ese día le vi la cara de preocupación (a Parker). Le vi una cara de que dijo ‘o le obedezco a las bases o me quedo con un partido que a lo sumo gana dos o tres diputados en las próximas elecciones’. Lo siento obligado a llevarme (como candidato presidencial). Pero no por negociaciones, sino por presión de las bases”, dijo el alcalde migueleño esta semana, en una entrevista con El Faro.
Parker no habla de presión sino de un ejercicio de democracia. Según el secretario general, cuando se abrió la discusión de llevar un candidato en solitario, por unanimidad se inclinó la balanza a favor de Salgado entre los asistentes. “Pero nunca fue una presión de los alcaldes. Es más, este servidor iba planteando los distintos escenarios y preguntando a los participantes, quienes dieron sus manifestaciones espontáneas”, resumió.
Roberto Calzada, alcalde de San Juan Talpa, habla sin dar nombres específicos, pero asegura que ahí hubo un emplazamiento a Parker, porque querían cortar por lo sano. “En general, todos los alcaldes creemos que podemos crecer más sin alianzas con partidos de derecha y con Salgado como candidato presidencial”, sostiene. En la reunión, agrega, los alcaldes y dirigentes departamentales dejaron muy claras sus posiciones: “Se pusieron las cartas sobre la mesa. Nos debemos a la gente, a las bases, y la gente no quiere alianzas y quiere a Wil Salgado”.
Rolando Herrarte, el coordinador del grupo parlamentario del partido, agrega otros detalles de los argumentos que esgrimieron los alcaldes y mandos medios en la asamblea. “Ellos hablaban del sentir de las bases, de la gente. Ellos dijeron: ‘Sí se hacen alianzas con estos partidos (PCN y Arena), alguna gente votaría por otro partido’, por el FMLN”, sostiene. Agrega que, efectivamente, “algunos pocos alcaldes” plantearon la posibilidad de dejar el partido si no se cumplía con lo solicitado. ¿Esto podría afectar en las votaciones del PDC? “No creo. Algunos pueden pensar irse ante un escenario así, pero no necesariamente se irán los votantes. Recuerde que hay lugares que son esencialmente demócratas cristianos y que seguirán votando por nosotros”, matiza.
Parker admite que hubo esa amenaza, aunque contradice a los otros dirigentes presentes en la reunión en cuanto a la cantidad de rebelados. “Hubo un alcalde que dijo eso (amenazar con su salida del partido)”, resume. “Pero también hubo un alcalde fuerte que dijo que, si no se llevaba un candidato presidencial, la base de su municipio votaría por Arena; además de expresiones de alcaldes y líderes que si acaso la dirigencia, siempre en una consulta, tomaba una decisión diferente, se iba a ser disciplinado”.
El alcalde de Santa Ana, Orlando Mena, aunque sí reconoce los riesgos a los que se hubiera expuesto la dirigencia de no haber cedido ante el pedido de estas bases, tampoco quiere usar el término “presión”. “Hay un dicho que dice que ‘la voz del pueblo es la voz de Dios’”, responde, y si no hubiera sido así, “habría habido algún desgaste en algunos lugares, habría habido una fuga de gente y de votantes. Estoy más que seguro de que eso influyó (…) es necesario que llevemos un candidato a la presidencia, además porque como PDC debemos trabajar para ganar alcaldías y diputaciones para ser la tercera fuerza del país”.
El secretario general reflexiona sobre el incidente y parece tomárselo con calma. Para él, lo que ocurrió es nada más la expresión de la democracia cristiana de querer mantener una identidad propia. No obstante, insiste en que en política se pueden tomar decisiones en un momento determinado que no sean las más convenientes para el futuro. “A la política hay que dejar esa flexibilidad siempre y cuando no se corrompan los valores, los principios y los estatutos del partido”.
José Armando Portillo, alcalde de Texistepeque, fue otro que estuvo presente en la reunión e ilustra un poco más el tono con el que los ediles se expresaron. “Con ARENA definitivamente no vamos, bastantes alcaldes no están a gusto con (la posibilidad de) esa coalición”, aseguró el miércoles, mientras Parker sostenía su reunión con Rodrigo Ávila. Pero este encuentro, agrega, le tiene sin cuidado: “La conversación de Parker con Ávila es solo una conversación de trompa a trompa. No me preocupa porque las bases ya tomaron una decisión. Si la irrespetaran, se quedaría sola la dirigencia del PDC, pero la misma dirigencia dio los votos para esos acuerdos”.
El de Gualococti, Carlos Claros, y el de San Isidro, Santos Lovo, aunque no asistieron a la asamblea partidaria, coinciden con “el sentir de las bases” que percibió el diputado Herrarte. “Es una posición que se comparte. Creemos que sumarse a Arena, que ha demostrado ser un mal gobierno, y al PCN, con quien no tenemos una visión ideológica afín, es restar votos”, asegura Claros.
Además, según algunos líderes consultados, asegurar la participación de Salgado en solitario es una propuesta de “ganar o ganar”. En el peor escenario que se plantea el mismo edil migueleño, participando solo por la comuna se asegura un movimiento de votos fuertes que capitalizó en el pasado el PCN. En el mejor, en las presidenciales, se podría asegurar la tercera fuerza, la magistratura del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y forzar a una segunda vuelta.
La estrella en números
Para ello, al interior del PDC, los cálculos hechos para convertirse en el tercer actor electoral pasan más allá de asegurar la candidatura de un buen “presidenciable”. El mismo Parker lo explica: “Hablamos de consolidar la tercera fuerza del país, algo que lo dicen las encuestas. ¿Cuántos votos va a bajar el PCN sin Salgado? Como es un tema de doble banda, fácilmente disminuye 25 mil votos al PCN y los suma al PDC. Eso es sólo por Wil.”
El PCN y el PDC obtuvieron incrementos importantes en sus números de votantes para las elecciones legislativas de marzo de 2006, pero mantuvieron sus posiciones en el escenario político. El PCN obtuvo 228 mil 196 votos válidos en la legislativas anteriores, el seis por ciento del universo de votantes y suficiente para tener 10 diputados (uno por cociente y nueve por residuos). El PDC quedó en la cuarta posición, con un poco menos de 89 mil sufragios y seis diputados.
El aumento significativo del partido azul se dio en dos departamentos: La Unión y San Miguel, donde según los interesados en la figura de Salgado, éste jaló adeptos de diferentes tendencias ideológicas. Solo en la ciudad migueleña, el PCN obtuvo 11 mil votos más que en las últimas elecciones legislativas, el 25 por ciento de todo el crecimiento que tuvo el partido.
De ahí el buen fichaje que se hizo con Salgado, repiten dentro del PDC y miran hacia oriente, donde obtuvieron 5 mil 258 votos menos que en las elecciones de 2003. Las esperanzas verdes son que, al igual que como lo hizo en 2006 y para el PCN, el alcalde migueleño jale un diputado por San Miguel, cargo que ocuparía su hermana Sandra Salgado. Además, apuestan a que abra las puertas a un segundo diputado por residuos y sume adeptos en La Unión, donde Arena obtuvo el último escaño por residuos con una diferencia de un mil 676 votos.
Salgado parece no compartir estos números. “El aumento que tuvo el PCN en el oriente del país no es de Wil Salgado. Ellos (el PCN) siempre han tenido el diputado por La Unión y Usulután; y en Morazán, donde siempre tuvieron uno, lo perdieron. Yo sólo me adjudico lo que pasó en San Miguel”, sostiene. El arrastre del alcalde le aseguró una holgada victoria con 40 mil 683 votos en la ciudad migueleña, más de tres veces lo que obtuvo su más cercano perseguidor, el candidato del FMLN, con 12 mil 715 votos.
Para Salgado, ese arrastre le asegura “tres diputados fácilmente”: San Miguel, Morazán –que ya está en manos del PDC- y La Unión; aunque reconoce que hay fichajes importantes que llegarían desde el PCN si se amarra su candidatura presidencial.
Habla de otros colegas del partido de las manitas, como el alcalde de Nueva Guadalupe, Óscar Brizuela, y “muy posiblemente” el de Chapeltique, José Eustaquio Rivas, ambos en San Miguel. En La Unión, Salgado no habla de alcaldes, sino de líderes que han sido captados por él mismo en las diferentes giras de fin de semana que ha realizado. Estos estarían en El Carmen, San Alejo, Pasaquina, Concepción de Oriente, Lislique, Anamorós, Nueva Esparta y Bolívar.
“Otros nombres no los puedo mencionar porque todavía no se han juramentado. Mencionarlos podría hacer que cambien de idea porque la vez pasada mencioné a un par de personas y el PCN fue con un lanzallamas encima de ellos. Se tuvieron que arrepentir”, lamenta Salgado.
El PCN fichó a Brizuela para que buscara la reelección en Nueva Guadalupe en 2006. Brizuela ganó con un mil 380 votos, en sus propias palabras, porque “la gente me conoce y sabe de lo que soy capaz. ¡Votarían por mí en cualquier partido que estuviera!”. En términos legislativos, la incorporación del alcalde le reportó un aumento de 574 votos más que tres años atrás.
En Chapeltique, Rivas ganó con un mil 574 votos, más de 500 votos arriba de Arena, y aseguró 986 votos para diputados a favor del PCN. En teoría, ahora ese caudal de votantes estaría dispuesto para el partido que se quede con Salgado. “Yo voy donde Will esté… y la Alcaldía la volvemos a ganar por lo que le digo, porque la gente vota por mí y no por un partido”, sostiene Brizuela. Rivas, en Chapeltique, comparte la idea: “Si él (Will) decide correr por el PDC, corremos por el PDC; si se decide por el PCN, pues no nos movemos y seguimos con el PCN”.
Los otros fichajes
Para el PCN, aunque siguen teniendo en la mira presidencial a Salgado, su fichaje no asegura un caudal de votos suficiente para zanjar la diferencia de 89 mil que tienen sobre los demócratas cristianos. Salgado lo sabe: “El PDC es débil en otros lugares. En Santa Ana y Chalatenango, por ejemplo, va a haber una batalla dura”, augura y repite: “en algunos lados sí se puede hacer fuerte el PDC; en otros no, el PCN es el fuerte”.
“Will Salgado es sólo uno de los grandes fichajes”, sostiene Parker y enumera al capitán Mauricio Ernesto Campos, en La Unión; Salvador Alvarado, en Sonsonate; y Jorge González, en Cabañas, a quienes describe como “personas comprometidas con sus comunidades” y que puede aumentar el voto cautivo del partido en esos departamentos.
Para Salgado, fuera de San Miguel y La Unión, no hay ninguna seguridad de lo que podría pasar. “Yo de candidato presidencial sacaría más líderes del PCN y de otros partidos”. La frase concuerda con lo que piensa Parker. “Podría citar decenas de líderes de otros partidos que se están moviendo a la Democracia Cristiana”, dijo el secretario general pedecista a finales de febrero en una entrevista con El Faro. En ella, como ejemplo, aseguró que se tenía incluso a Juan Carlos Mendoza, director departamental por Santa Ana del PCN. “Ya está trabajando con nosotros”, dijo.
Ciro Cruz Zepeda, secretario general Nacional del PCN, y Francisco Merino, otro líder pecenista, encabezaron al Consejo Ejecutivo Nacional que juramentó a Mendoza como director el domingo 11 de noviembre de 2007. Tres meses después, el empresario santaneco le comunicó por teléfono a Merino que dejaba el cargo. “Fue algo así como un nombramiento sólo por nombrar a alguien. Hasta ahí no más se llegó. No se hizo nada en ese corto período”, dijo Mendoza el día que fue presentado como candidato a la primera diputación por Santa Ana de la Democracia Cristiana.
“Mendoza tenía un perfil bajo como político”, resume Merino. “Corrió como concejal por Santa Ana en 2003 y para este iba de suplente a la primera diputación por Santa Ana. Pero su trabajo ha sido más en lo empresarial y no en lo político. No jala el voto del PCN en la zona”, sostiene. El empresario concuerda: “Considero que no se le está restando votos al PCN. Tengo simpatizantes, son de diferentes partidos y por mi trabajo particular. Creo que se busca un voto indeciso y no el voto duro de otros partidos”.
Otro fichaje verde, realizado en el último trimestre de 2007, fue el del capitán del ejército retirado Miguel Ángel Jiménez Aguilera, quien fue suplente del diputado Orlando Arévalo. Oriundo de La Libertad, el PDC lo tiene en su planilla como aspirante a la primera casilla por La Paz. “El tiene una serie de actividades productivas en ese departamento y es conocido por ello”, defiende Parker.
“Estas incorporaciones no harán la diferencia”, sostiene Merino, en esta guerra por votos y de retórica: “Cuando un partido ya tiene 47 años de historia y la estructura necesaria, este tipo de jugarretas no logra restar votos significativos”. La estructura necesaria de la que habla el diputado pecenista son las departamentales y municipales, puestos que el PDC ha llenado con “rostros nuevos”. El PCN, en efecto, tiene 47 años de vida, pero el PDC tiene 48. No obstante, los pecenistas tienen una estructura nacional permanente más sólida que el PDC.
Juan Pablo Durán, ex coordinador de la bancada legislativa del PDC y quien fue el encargado de llevar la campaña de los verdes en las pasadas elecciones, también admite esa desventaja: “El PCN tienen mucha más capacidad operativa. Sus diputados han sido mejores operadores políticos, quienes saben cómo aglutinar los votos para ganar, tienen una mayor capacidad de manejo de recursos y mucha más experiencia política”.
El PDC no logró consolidar una maquinaria electoral fuerte en 2006. Algunos victorias legislativas, como en Ahuachapán y en Santa Ana, fueron empujadas por la figura de algunos alcaldes –Narciso Ramírez y Orlando Mena, respectivamente-; y en otros, como Chalatenango, la campaña fue más personalizada. En Cabañas y Cuscatlán, ni siquiera se logró tener una dirigencia fuerte.
Ahora, de los 14 directores departamentales que se tenían para 2006, sólo quedan tres. El resto acompaña a Durán en su movimiento político y sumaría votos a Cambio Democrático (CD). “El PDC hizo una sustitución gradual de las dirigencias… y algunos cambios no han dado resultados”, dice Durán. El ejemplo de ello es Arístides Corpeño, diputado suplente del PDC por La Paz, quien asumió la dirigencia departamental tras la expulsión de Durán. En noviembre, fue relegado del puesto que le otorgaron las bases del departamento.
“Actualmente, sólo San Miguel es un departamento exitoso y lo será mientras esté Wil Salgado”, resume Durán. “Fuera de eso, los cambios que ha ido haciendo no son más que intentos de llamar la atención para dar la impresión de estar creciendo. Por eso es que Parker necesita a Wil Salgado”.
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