El dulce fracaso

El sueño de participar en un tercer mundial de fútbol terminó con la derrota ante México. De entre las cenizas de los procesos selectivos anteriores, los aficionados salvadoreños vieron cómo la Selecta renovó esperanzas, abrió sus puertas a jugadores más jóvenes y sirvió a algunos de ellos de tarjeta de presentación para buscar trabajo más allá de las fronteras, mientras El Salvador ascendió en el ránking de la FIFA. Del otro lado de la moneda, el boleto solo se ganaba con goles, no con sueños. Ahora, a esperar cuatro años más.
Mauro Arias, Frederick Meza, José Cabezas y Óscar Luna