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EL FARO

Foro cultural

El Faro
cartas@elfaro.net
Actualizada el 20 de abril de 2009 - El Faro

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Hemos notado un renovado entusiasmo entre creadores culturales, intelectuales y artistas por reabrir la discusión sobre políticas culturales del Estado y, sobre todo, por la participación activa en la vida pública. Por ello abrimos hoy este espacio para el intercambio de ideas, sugerencias, propuestas que puedan ser útiles para aprovechar la actual coyuntura. Tal como sugerimos en un editorial reciente, en El Faro creemos que hoy se abre un contexto similar al de aquel lejano 1992, que parecía propicio para el despertar de un dinámico quehacer cultural nacional. Como en aquel momento, hoy depende en buena medida de la voluntad, la capacidad, las energies y el encuentro de los protagonistas de nuestra vida cultural: los artistas, creadores e intelectuales. Bienvenidos.

Para participar, por favor envíe sus comentarios a forocultural@elfaro.net


Comentarios

El grupo autodenominado Los Intelectuales de El Salvador presenta su PROPUESTA DE POLÍTICA CULTURAL PARA LA SOCIEDAD SALVADOREÑA DEL SIGLO XXI.
La importancia de este Foro de la Intelectualidad Salvadoreña consiste
en conocer los planteamientos en relación a las bases que se deben
considerar para diseñar una Política Cultural Incluyente, que responda a
los intereses del pueblo salvadoreño como actor y protagonista del hecho
cultural.

José Rolando Menéndez, Armando Solís, Jorge Vargas Méndez, Benjamín Palomo, Claudia Herodier Reyes, Gilberto Arévalo, José Roberto Cea, Salvador Juárez, Mauricio Marquina, Tirso Canales, Miguel Ángel Chinchilla, Julio Iraheta Santos, Oscar Martínez Peñate, Nora Méndez, Dimas Castellón, Mario Castrillo, Héctor Hernández, Ricardo Mendoza, Darío Villalta Baldovinos, Patricia Iraheta, Wendinorto Rivas, Pedro Ticas.


Este documento que han escrito los amigos antropólogos es muy revelador. Demuestra las malas políticas culturales que se han aplicado en los ultimos tiempos. Desafortunadamente para los autores se hace evidente el oportunismo en escribir algo así en el momento que hay un cambio de gobierno. Tengo entendido que dos de los autores estaban en el Departamento de Arqueología cuando el sitio arqueológico que mencionan fue destruido por la maquinaria pesada. Por qué hasta ahora se rasgan las vestiduras y no hicieron nada cuando tuvieron la oportunidad? Este es un ejemplo de negligencia que convenientemente no se incluye en el documento. Ellos mismos admiten ser los peritos con falta de criterio que trabajaron para el Estado que incluyen en su artículo.
Es penoso también que coleccionistas de piezas administren el patrimonio arqueológico salvadoreño. ¿Quién garantiza que las piezas no terminan en las colecciones privadas de estas personas? Nuevamente y desafortunadamente para los autores, dos de ellos trabajaban para el Estado cuando estos sitios fueron entregados a los coleccionistas. ¿Por qué callaron y hasta ahora demuestran su inconformidad?
Todas estas incongruencias nos llevan a pensar que este documento está basado en intereses que no incluyen la protección del patrimonio.

René Trigueros
Maestría en Antropología
Universidad de Barcelona


Los felicito por su un medio que nos ofrece una alternativa distinta para estar mejor informados y así sacar nuestras conclusiones personales con mejores criterios. Solo quiero anotar que en el extranjero y en especial en Estados Unidos el número de salvadoreños que vivimos es considerable, somos una fuerza que tenemos mucho que aportar al proceso político y cultural de nuestro país. Hay una necesidad creciente de establecer programas de concientización- alfabetización culturales. Es urgente ofrece oportunidades y procesos de educación comunitaria, donde conozcamos la historia del país, de Latinoamérica y cómo esta se conecta con el mundo. Así tendremos mejores criterios para ver nuestro HOY, y poder hacer presencia de una manera más activa y dejar de ser títeres en manos de políticos o mercaderes de ideas y sueños, que solo suenan en sus campañas o comerciales.

 Walter Francisco Mena 

Hace ilusión, percibir en la voluntad de algunos, que la apertura de espacios de este tipo busquen no solo intercambiar visiones y puntos de vistas distintos, sino dar inicio a la mejor forma de mutar positivamente.

Esa es la razón, por la que he querido retomar la exposición de un conocido mío (A. C. Asencio), que me hizo darme cuenta de cómo olvidamos lo básico del ser humano y que ese olvido hace que nos revolvamos en la multiplicidad del monólogo que prevalece en nuestra sociedad hoy en día, hay que tirar atrás la ironía, el sarcasmo, la cobardía y medianas formas de hablar con el otro: Optemos por el diálogo.

EL DIÁLOGO. LA NECESIDAD IMPERANTE DEL MISMO.

Tener capacidad de diálogo es potencialmente humano, como tener facultad de aprender, pero puede convertirse en un rasgo definitorio y a la vez adecuado para reconstruir esa facultad de universalización de valores, de ahí, la razón de ilustrarnos con sus orígenes.

El uso de una idea de diálogo como principio de principios, como vínculo en el hábitat de lo diverso y concomitante, como unidad de unidades, como valor rector dentro de la búsqueda de los valores ontológicos, éticos, antropológicos, filosóficos, y políticos, responde al intento de convertir el proyecto de unidad, en un lugar de encuentro lo suficientemente estable como para permitir la organización de una convivencia aprestada en base a la importancia del lógos.

La relevancia del lógos tomaba cuerpo dentro de la polis griega, cimentada en círculos concéntricos en torno al ágora, espacio confinado al debate de los asuntos públicos, donde la esfera privada se reduce a la mínima expresión en la medida en que la esfera pública se consolida, y pertenece a todos, abierta irrevocablemente al dialógos entre polites.
                                               
Es extremadamente útil la siguiente reflexión de Edgar Morin sobre el juego dialógico de nuestros mitos, valores, y el poder de lo abstracto en la pugna entre el centro auspiciado por la fuerza circular del diálogo y lo excéntrico de la producción teórica y vital:
Debemos saber que nuestros mitos modernos, encapsulados en nuestras ideas abstractas, se confunden con nuestros valores.

 El diálogo es un concepto vacío que debe llenarse. El diálogo es “obra de arte por siempre inacabada” que en su consecución eterna reconoce similitudes, y se transforma en instrumento de convivencia real, dueño del patrimonio cultural, y por extensión, de la humanidad. El diálogo es una obra vívida de expresión artística, que en su movimiento encarnado detiene el tiempo, reconstruyendo la realidad en absoluta libertad transgresora.
  
El concepto de diálogo, ineluctable en el trazo del pacto y el compromiso democrático, de la solución desde el respeto y la conformidad, puede reunir las actitudes discordantes dentro de la doble naturaleza de los elementos significantes de los paradigmas dialógicos, abriéndonos así, un camino donde, extrapolando a nuestro contexto a Castoriadis, “cada uno de nosotros vive en virtud de su diferencia con respecto a los otros, pero no por oposición a los otros.”

El concepto de diálogo, elemento político fundamental del pueblo, de ejercicio racional de soberanía junto a otros valores políticos y culturales en sintonía, puede extinguir las fragmentaciones históricas, sin recurrir a la centralización propia de regímenes imperiales, totalitarios, o autoritarios

 Por ende, estaremos de acuerdo en la necesidad de un concepto de diálogo desde el reconocimiento de esa diversidad en la unidad, diálogo como gran método pedagógico, de imperiosidad incuestionable en la enseñanza del respeto a la diferencia.

Gadamer incide en que la única manera de desarrollar el concepto de diálogo es el hospedaje en el Otro, que a su vez son los Otros, y siempre Nosotros mismos.

Finalmente, hay que subrayar que la formación de una unidad político-cultural integrada de identidad dialógica termina con el pensamiento en términos monistas-excluyentes, e instaura el pensar dialógico-inclusivo, vital para la paz.

 Practicando el diálogo activamente, en nuestros hogares, en los recintos escolares, en los aparcaderos, en las filas del banco, en toda actividad laboral y sobre todo en los espacios de hombres y mujeres que ostentan el poder público.........seguramente, su ejercicio,  haría nuestra convivencia felizmente incluyente.

Ligia Ventura Gutiérrez

Soy salvadoreña, que viví veinte años en Venezuela, trabaje doce en la Embajada de El Salvador en Venezuela, ahora en la Dirección de Atención a las Comunidades en el Exterior en Cancillería Salvadoreña, primeramente felicitarlos por retomar esta idea y como diría yo este nuevo proyecto, hay tantos talentos en nuestro país que nunca fueron tomados en cuenta y no hubo nadie quien los ayudara. Por que la cultura es tan importante para el desarrollo intelectual de un país, en todo sentido: pintura, artes, baile, teatro, en fin en todas sus áreas. Aquí en Venezuela el Ministerio del Poder Popular para la Cultura y el Arte en tan poco tiempo ha desarrollado tanto, que es un ejemplo a seguir. Ellos empezaron con foros o encuentros dividiéndolos por área, y de cada municipio de Venezuela (para nosotros serian departamentos),  después hizo hermanamientos con consulados de diferentes países que quisieran y participar en Foros, haciendo presentaciones mensuales para darlos a conocer en toda Venezuela, Dos veces al año hacen la Feria Internacional del Arte, Danza y Música, bueno en lo que les pueda servir estoy a las órdenes.
Mi hermano Rene Rodríguez vive en Washington y es el presidente de LACS, Latin American Culture Space, asociación que se creó sin fines de lucro por centroamericanos, caribeños, latinos en general para dar a conocer y ayudar a esos artistas invisibles en nuestro países pero que afuera si pueden ser conocidos si alguien los promociona y ayuda, René por su cuenta lleva artistas salvadoreños  de diferentes departamentos y busca de hacer exposiciones, darlos a conocer, en Estados Unidos, es interesante que se pusieran en contacto con el, ya que tiene anos haciendo su labor ad honorem, quien tiene brillantes ideas en este sentido.

Carla Rodríguez de Rovira


Con entusiasmo, alegría y mucho respeto retomamos esta fantástica propuesta de Salarrué y la abanderamos, ya que la consideramos apropiada para el momento histórico que vivimos y un gran aporte a este foro.  Estamos seguras de que será inspiradora.

Verónica Vides y Beatriz Alcaine


La Diversión de la Enseñanza

Conferencia Imaginaria Dictada por Salarrué en una Asamblea de Maestros y Estudiantes de Primaria

Hace algunos días se publicó en las columnas de un  diario, una entrevista que dos maestros de primaria tuvieron conmigo. Algunos de los pensamientos que yo externé entonces han producido alguna sorpresa entre maestros amigos míos que, como un favor hacia mí, han querido suponer que yo «dije todas aquellas cosas en son de broma».

En realidad lo que más ha chocado a los maestros es mi opinión de que debería clausurarse el servicio de instrucción pública primaria y sustituirse por escuelas de enseñanza de la diversión. No podría decir si estas opiniones mías fueron lanzadas en serio o en broma. Cuando se habla de nuestros sistemas de enseñanza, no se puede dejar de hablar tanto en broma como en serio; cuando se contempla el espectáculo de la educación, no sabe uno si echarse a reír o a llorar. El caso es que, haya sido en serio o en broma que yo dije esas cosas, la verdad es que las creo tal como las dije y voy en esta preciosa oportunidad a reafirmarlas tan seriamente que acaso toque los límites de la hilaridad. En broma se dicen quizá las mejores cosas, las más fecundas, y en serio las más insulsas e híbridas; por eso creo conveniente, cuando lo que se dice le duele a uno en el alma, decirlo tan dolorosamente que resulte cómico, así ganará prestigio y fecundidad. «La Verdad», ha dicho un filósofo, «es un peligro para la sociedad» y es por eso que conviene manejar las verdades con un poco de humorismo, que les sirva de lubrificante y lo mantenga a uno a cubierto de posibles agresiones.

La idea central de mis opiniones en la mencionada entrevista era la que con justicia sirvió de mote a los entrevistadores «La Enseñanza de la Diversión». Esta idea voy a corregirla con otra más cercana a mi verdadera visión del asunto de que se trata. En vez de ser «La Enseñanza de la Diversión» será «La Diversión de la Enseñanza», que con mayor justicia expresa el movimiento nuevo de la Escuela Primaria.

Esta fórmula nueva no sólo corrige la mía anterior, sino la idea ya bastante corriente en todo el  mundo, de que hay que llevar el teatro a la escuela  pues yo creo lo contrario: que hay que llevar la escuela al teatro, que hay que convertir la escuela en un teatro sustituyendo la cátedra con el tinglado y al maestro con el actor. Pero déjenme ustedes coger un poco de juelgo, –como se dice vulgarmente–, antes de abordar este estupendo asunto.

No todos han estado en desacuerdo con mi modo de ver en materia de enseñanza. Un amigo muy inteligente, cuyo nombre me reservo porque no estoy autorizado a publicarlo, me decía por escrito estas terribles verdades: «Todos llevamos dentro de nosotros un niño asesinado. El que ha matado el individuo para convertirse en hombre.. Por eso cuando nos mira un chiquillo bajamos los ojos, avergonzados». Pero la complicidad de la escuela en este asesinato es evidente. «Hasta hace poco el pedagogo sometía al niño a la tortura de los temas forjados por inteligencias ya formadas. Dumas preguntaba: ¿por qué hay tantos niños inteligentes y tantos hombres idiotas? No parece sino que para contener el desarrollo progresivo mental en el muchacho y atacar las fuerzas espirituales que contribuyen a la formación del carácter, se han empleado en nuestro país maravillosos métodos de enseñanza, que agotan en flor el talento naciente en las criaturas. Para conseguir esto se han ensayado diversos planes y multitud de textos. Si con un plan de enseñanza no se alcanzaba la perfecta mediocridad en el alumno, se buscaba otro. Si a pesar del poder anulador de un texto, los jóvenes estudiantes seguían dando muestras de inteligencia y de originalidad, se estudiaba el medio de impedir esos brotes nefastos, implantando otro texto más dañino. Hasta que el muchacho iba perdiendo poco a poco su peculiar viveza y espontaneidad. Se había mistificado la naturaleza del niño convirtiéndolo en un alumno».

Y en eso estriba todo el mal; el alumno es un ser de uniforme y hay que evitar a toda costa que se alumnice, tanto como que el hombre de corazón se maestrice ante sus alumnos. Y es más importante el estudio del maestro que el estudio de todos los sistemas  pedagógicos encaminados hacia el conocimiento del niño (el niño es impenetrable), con sus psicologías y sus sociologías.

«La Diversión de la Enseñanza» precisa actores que hagan al mismo tiempo de maestros y de textos. Se trata de despistar a los niños, de ponerles un cebo para que aprendan. Queda abolida la lucha terca entre el querer enseñar y el no querer aprender. La enseñanza se ha convertido en una diversión y ningún niño se resiste a divertirse, porque instintivamente comprende que ningún daño ocasiona a su niñez la diversión y produce en cambio mucho gusto.

Cuando el muchacho pase de la escuela de diversión  a las escuelas superiores, a través de una preparatoria adecuada, llevará consigo el niño dentro del hombre, y esto es lo que importa más que todo.

Lo que yo quisiera con toda mi alma hacer entender a cuantos se ocupen aquí de pedagogía, es que no se puede educar niños en prisiones. Que una escuela de niños debe estar tejida en lo moral y espiritual con materiales sutiles, alegres y perfumados y que para esa entidad no se debe buscar una casa fea  que lo mismo sirva para alojar inquilinos o poner tiendas. Como no podemos construir palacios maravillosos, lo mejor sería prescindir de todo techo y hacer las escuelas entre los árboles.

Pero lo mejor de lo mejor, la idea de la excelencia, la gran pensada de hoy, el objeto principal de mi conferencia consiste en la creación del CIRCO ESCUELA.

Sí, estimados maestros y discípulos, EL CIRCO ESCUELA habrá de ser en un cercano futuro una hermosa realidad. El cine y el circo serán los medios más eficaces para encaminar a los niños hacia el estudio de las ciencias. El maestro ocupará entonces el puesto que en el picadero de los circos ocupa hoy aquel señor vestido de levita y de chistera, con grandes bigotes y un fuste en la mano. Este interesantísimo personaje interpretará para los niños los juegos y las películas educativas. El payaso alcanzará entonces mayor importancia de la que hasta hoy tiene: será un libro de carne y hueso. Los textos estarán representados por los distintos números del programa, escritos o imaginados por maestros artistas. Los autores de teatro. los creadores de novedades en materia de espectáculos, trabajarán para la escuela y los actores parlantes o acrobáticos, trágicos y cómicos desempeñarán la doble misión de divertir y enseñar. Se dará el caso de caballos, elefantes y perros que enseñen a leer a los niños y las lunetas del circo adoptarán la forma de pupitres, Los espectadores tomarán entonces una buena parte en el desarrollo del espectáculo colaborando alegremente a darle mayor esplendor.

¿Qué niño va a resistirse entonces a ir a la escuela? La carpa milagrosa estará constantemente en su imaginación y no habrá para el momento más feliz que aquel en que el payaso le escoja para saltar al redondel y hacer alguna maniobra instructiva.

En todos los pueblos del país veríamos desde lejos la linda carpa del circo escolar, alzada como una campana de alabastro allí donde el pueblo termina y empiezan los árboles. Por las noches ¿quién nos dice que la escuela no se dedique a entretener a los adultos –como cualquier circo de la actualidad– con el objeto de que la escuela se sostenga sin mayor intervención del Estado? El pueblo tendría además un local adecuado para asambleas de toda clase (menos políticas, desde luego), para recibir conferencias y para celebrar fiestas.

Sí, señores maestros; sí, pobrecitos alumnos que me escucháis: El Circo Escuela es la escuela que El Salvador necesita, y no otra. Y aquí traigo a cuenta un justísimo concepto de don José Ortega y Gasset expresado en reciente conferencia sobre asuntos políticos de Europa. Dice él que algunos pueblos se dedicaron a copiar instituciones de la revolución que con histórica espontaneidad había nacido en Inglaterra y Francia, incurriendo en una grave falta de autenticidad, falta que fatalmente se ha de pagar tarde o temprano, porque el tiempo no perdona estas cosas. Hay responsabilidades siempre que el hombre se sustrae al esfuerzo de inventar su propio quehacer, y quien les copia al otro no hace más que aniquilar su vida y desviarla. En este sentido diría yo que estamos imitando en muchas cosas a los países más viejos y no tratando de descubrir lo que más nos conviene a nosotros. Existe una bien marcada cobardía para el ensayo de nuevas formas de vida y debemos luchar para destruirla..

El Circo Escuela ES UNA POSIBILIDAD: todo consiste en encontrar hombres valientes que se pongan a trabajar en él. Cuando en El Salvador sea una realidad el Circo Escuela, fuera de aquí se dirá de nosotros que andamos muy avanzados en materia de educación primaria y hasta es posible que nos imiten.


Me preocupa que el foro no sea un verdadero aporte al desarrollo del país si no proponemos un marco de lo que contiene la cultura.

Si los artistas e intelectuales no comprenden la importancia de la cultura (no de su especialidad) se estarán negando un soporte a su propio desarrollo y al país.

Un pacto cultural debe de redefinir un pacto social que rescate y redefina la cultura más allá del arte, debe ir más a las ideas que configuran la sociedad en su conjunto.

Y estos encuentran en su cultura el punto de convergencia que les permite el diálogo y la identificación. la cultura es acción, creencias que son aprendidas desde niños y que pueden ser guardadas y trasmitidas por símbolos, y por este proceso es que trasciende de una generación a la otra.

Una sociedad es un sistema súper orgánico, compuesto por las ideas aprendidas, las creencias, comportamientos, aunque una sociedad es un sistema cultural no podemos asumir que es una unidad armoniosa; No lo es, está llena de facciones, luchas y conflictos, basados en las diferencias de sexo, religión, acceso a los servicios, etnia, clase, nivel educacional e ingresos. Propiedad, idioma y otros factores, desigualdades económicas.

Cualquier cultura u organización social tiene varias dimensiones culturales que pueden variar en tamaño, pero por definición afectan a todo el conjunto. Las seis dimensiones aquí propuestas son la configuración lógica de cualquier sistema de valores y comportamientos aprendidos; todas las dimensiones son sistemas dentro de cada sistema social y están basadas en comportamientos aprendidos, que trascienden a los individuos que han asimilado parte de ellas.

(propuesta para el desarrollo social Phillips Bhartle. Desarrollo social y auto gestión)

LA DIMENSION TECNOLÓGICA DE LA CULTURA

La dimensión tecnológica de la cultura es su capital, sus herramientas y conocimientos, su forma de relacionarse con su entorno físico. Es la conexión entre la humanidad y la naturaleza. No sólo las herramientas hacen la dimensión tecnológica, también las ideas aprendidas y los comportamientos que permiten al hombre inventarlas, utilizarlas y enseñar a los demás sus conocimientos sobre ellas.

Es conocimiento que puede ser trasmitido, para incrementar el desarrollo de la capacidad, de la comunidad y sus miembros, ofreciendo a su vez un conjunto de herramientas de combate a la pobreza. Es de las dimensiones culturales en la que es más fácil introducir cambios.

Cuando se introducen nuevas tecnologías es necesario comprender los efectos que puede tener en otras dimensiones culturales (o en el entorno).

LA DIMENSIÓN ECONÓMICA DE LA CULTURA

La dimensión económica de la cultura comprende sus diversas formas y medios de producción y asignación de bienes y servicios útiles y escasos (riqueza) ya sea por asignaciones trueque, comercio o propiedad.

Es la variedad de ideas, valores, comportamientos que generan la idea del dinero, el comercio, la producción, la economía y ello determinará el sistema económico que desarrollará de acuerdo a las otras dimensiones culturales, comprendiendo que la pobreza no sólo es la carencia del dinero y la riqueza no solamente es el dinero.

LA DIMENSIÓN POLÍTICA DE LA CULTURA

La dimensión política de la cultura comprende sus diversas formas y medios de asignar el poder y la toma de decisiones, incluye las formas de gobierno, y los sistemas de gestión; y su poder político estará determinado por su capacidad de organización y forma de la misma.

LA DIMENSIÓN INSTITUCIONAL DE LA CULTURA

La dimensión institucional o social de la cultura la componen las formas en que la gente actúa, se relaciona con los demás, reacciona y cómo espera que los demás actúen y se relacionen. Esto incluye instituciones como el matrimonio, la familia, la amistad, roles como la madre, el padre como autoridad, estatus, clases sociales y otros patrones de comportamiento.

Esta dimensión tiene que ver con la actitud de la gente en relación con los demás, sus expectativas, suposiciones, juicios, patrones de relación y la formación de grupos, u organizaciones, ya que la estructura social es la suma de todas estas relaciones y patrones, y la capacidad de interactuar hará posible una conformación más compleja y eficiente.

LA DIMENSIÓN ESTÉTICA Y DE VALORES

Esta dimensión de la cultura es la estructura de ideas, a veces contradictorias, paradójicas, que tiene la gente de lo bueno y lo malo, de lo feo y bonito, el bien y el mal, que son las justificaciones que cada persona cita para explicar sus acciones. A esta dimensión pertenece la ideología ya que pretende definir las ideas que harán el buen o mal gobierno a partir de conceptos del bien y el mal. Los modelos compartidos por una comunidad son importantes para la identidad comunitaria. Quién es cada uno depende de la forma como se crió y será la base para hacer juicios. Dichos méritos serán aprendidos desde niños, y siempre serán basados en valores sociales y comunitarios; dentro de esta dimensión están las artes, y la estética.

LA DIMENSIÓN CONCEPTUAL Y DE CREENCIAS DE LA CULTURA

Esta dimensión es también una estructura de ideas, también a veces contradictorias que la gente tiene sobre la naturaleza, el tiempo y la materia y de sus comportamientos. El universo. Del mundo que le rodea, su papel, su causa y efectos, la religión, etc.

Es importante comprender que en cada relación entre individuos hay un elemento de la cultura lo que implica la presencia de un poco de cada una de estas dimensiones. El hacer cambios en cualquiera de las mismas tiene repercusiones en todas las demás. TODO LO ANTERIOR ES CULTURA.

Dagoberto Reyes “Dago”
Escultor residente en Los Angeles, California


Con curiosidad leí su invitación. Esa curiosidad deriva del hecho de recibir una solicitud en forma de invitación para aportar ideas sobre políticas públicas. Obviamente no es corriente que esto suceda, pues la motivación del pensamiento es siempre una amenaza para el status quo imperante en una sociedad.

Dicho lo anterior, paso a exponer lo siguiente: creo que las políticas públicas en esta área deben ir más allá de los concursos, certámenes, juegos florales, etc, etc. esto esta bien pero no es suficiente.

En primer lugar, cuando una actividad como las antes mencionadas tenga lugar, los derechos de autor deben de pertenecer al autor o autores.

En segundo lugar, los que usen las obras o trabajos si no pagan los derechos autorales deben ser severamente sancionados. En este punto hay que hacer una disgresión. En nuestro país se persigue a los vendedores de Cd´s piratas, sean estos de música o de películas, se persigue el uso de software sin autorización, etc., y eso está bien, lo que está mal es que no se persiga con la misma vehemencia a quienes traen artistas internacionales y no pagan derechos de autor, que no se persiga a ASDER y ARPAS, quienes tampoco pagan derechos de autor, por las transmisiones radiales de música nacional y extranjera. Es frecuente ver a los familiares de Pancho Lara reclamando por el uso ilegal de El Carbonero (de cuyos derechos ellos son herederos declarados) por diferentes entidades de carácter público y privado.

En tercer lugar y en los aspectos mencionados, una verdadera política pública debe velar por los intereses de los creadores culturales, intelectuales y artistas, y medir a todos con el mismo rasero.

En cuarto lugar, debe considerarse la pluralidad de pensamiento manifestada en las artes.

Además debe considerarse la apertura a nivel nacional de instituciones ad hoc para el desarrollo temprano de las artes y la cultura, tales como conservatorios, escuelas de pintura y dibujo, escuelas de artes aplicadas, intercambios culturales, y en fin el desarrollo de otras artes como el de las aptitudes para el arte cibernético, etc.

Estas son solo unas ideas lanzadas al azar y en el tiempo necesario para enviar un correo. Espero que sean de utilidad.

Rafael Peña Marín


Un decálogo personal, de los temas que me resultan urgentes al abordar la cultura en El Salvador

1.      Ganarse el derecho a la escucha. Se habla mucho del derecho a la palabra, a decir. Poco se dice sin embargo que también es fundamental el derecho a la escucha, un derecho que se conquista, que se gana. Esta imagen me parece interesante. Pues coloca un reto fundamental para quienes trabajamos temas relacionados con la cultura: posicionar el tema cultural y hacerlo de manera dialogada. De poco sirve construir una política cultural desde un escritorio, desde un estudio o desde un espacio cerrado. Nadie comprenderá la importancia de esta discusión si no es que la iniciamos, nos ganamos el derecho a la escucha, y colocamos en la agenda de discusión el ámbito de lo cultural.

2.      La cultura es ordinaria. Esta es una frase del galés Raymond Williams. Se tiene en muchos momentos la tentación de mantener la visión moderna e ilustrada de la cultura. La cultura suele definirse desde el arte y el artista se vuelve así el protagonista; el inicio y el fin de las políticas culturales. Sin embargo, si se quiere colocar el tema en la discusión de la sociedad es necesario recordar que la cultura se constituye desde la vida cotidiana y su centralidad. ¿Qué implica la cultura? Todos los ámbitos de simbolización y negociación de sentidos, los ámbitos desde los cuales se narra la vida. Esto incluye no solo el arte, pero también el folklore, las narrativas populares; no solo lo escrito sino también lo oral y lo audiovisual, esto es, ámbitos tan poco reconocidos culturalmente como los medios de comunicación.

3.      Más que “enseñarse”, la cultura debe reflexionarse –desde su construcción- en los procesos educativos. Un aporte fundamental que desde la academia y los ámbitos de la educación formal pueden llevarse a cabo. La discusión de cómo se sitúa la reflexión sobre lo cultural, cómo se constituye espacio dinámico, cambiante, en permanente construcción y cómo desde la escuela se debe aprender a construir significados, a contar sus propias narrativas, identidades, historias y memorias. Es fundamental revisar experiencias para la valoración de las diversas culturas (urbano, rural, adulto, joven…).

4.      Recuperar la dimensión estética de la vida y esto implica recuperar la experiencia dinosíaca que tan desdibujada se encuentra en sociedades como las nuestras, el gozo, el placer. Si bien en las sociedades del primer mundo ya se habla de los derechos al goce y al disfrute, en nuestros países todavía parece existir (como lo señaló el chileno Norbert Lechner) una especie de reserva o de escrúpulo en admitir y posibilitar procesos que constituyan estas experiencias.

5.      Recuperar la dimensión política de la cultura implica situar la discusión sobre los reconocimientos no solo de los otros negados, sino también los diferentes lenguajes y estéticas que no han sido consideradas o que durante mucho tiempo han sido invisibilizadas. Las estéticas indígenas y afroamericanas. Los lenguajes de la televisión e Internet. La cocina, las corporalidades, los olores. Algunas voces señalan que se debería construir un discurso de nación fuerte, al que nunca se le apostó. Esta debilidad ha sido también una ventaja en el país, pues los discursos de nación operan desde la homogenización y se construyen en mucho desde la negación de las diferencias y la afirmación de un otro.

6.      El derecho a las memorias y la vigilancia a los olvidos. No se trata solo de lo que se recuerda, sino también de esas temporalidades inconclusas que construyen la memoria. ¿Quién recuerda y qué es lo que se recuerda? Pensar la cultura implica, con Ricoeur, pensar “el inquietante espectáculo que produce la demasiada memoria acá y el demasiado olvido allá”, de estas operaciones está constituida la identidad salvadoreña y es necesario discutirlas al pensar los procesos culturales.

7.      Pensar el patrimonio como “capital cultural”, desde la propuesta del sociólogo francés Pierre Bourdieu, implica que el patrimonio puede ser expropiado de sus antiguos dueños para ser devuelto a los sectores populares y resignificado, investido de nuevos valores. Implica comprender que lo que hemos constituido como patrimonio cultural actual obedece a largos procesos de negociación de sentido.

8.      La cultura implica dinámicas de mercado en las que está inmersa, es fundamental recuperar uno de los conceptos clave que nos legó la Escuela de Frankfurt y entender las nuevas lógicas industriales y globales a las que se debe. Es también clave en este sentido rescatar la propuesta de George Yúdice y comprender que la cultura es un recurso y que como tal implica pensar procesos de administración y regulación intencionados. Aunque no puede reducirse solo a ello la discusión cultural.

9.      La cultura es, también, ciencia y técnica. Es recuperar la concepción de tekné en este sentido amplio señalado por la tradición griega. Hoy más que nunca la cultura no puede ser pensada sin esa nueva tecnología del Internet que nos ha construido y ha hecho que la cultura devenga mundo, que constituye nuevos lenguajes, narrativas, estéticas y actores que desde este espacio colectivo, desde esta nueva plaza pública construyen propuestas estéticas y simbólicas.

10.  Pensar el reconocimiento implica situarnos en el ámbito de la traducción. Si bien Benjamin advierte sobre los peligros de este ejercicio, Ricoeur insistirá en que en esta posibilidad se juega el reconocimiento de la diversidad simbólica. Jesús Martín Barbero señala que hay un largo camino que va del desconocimiento al reconocimiento, y del reconocimiento de sí al reconocimiento mutuo; para ello la narración es fundamental pues toda identidad es algo que se narra. En español es ilustrativa la diversidad de sentidos del verbo contar es narrar historias, ser tenido en cuenta y hacer cuentas, desde esta polisemia se colocan los ámbitos fundamentales de la inclusión.

Amparo Marroquín
(Universidad Centroamericana, UCA)


Estimados amigos y amigas de El Faro y participantes en el foro cultural, presentamos a su consideración el siguiente documento de fecha 30 de Marzo de 2009, que se titula

ELEMENTOS PARA UNA POLITICA NACIONAL DE PATRIMONIO CULTURAL: UNA PROPUESTA DESDE LA ARQUEOLOGIA Y LA ANTROPOLOGIA

Este documento es la visión de un grupo de antropólogos y arqueólogos sobre el amplio tema de la cultural en el país y su relación con el Estado. Presentamos una visión que parte de la academia y la experiencia que hay en nuestro grupo profesional en relación con las ciencias sociales y las disciplinas ya mencionadas. Con esto queremos contribuír a un debate productivo con ideas claras. Este documento contiene líneas generales de acción como un primer aporte de nuestro grupo.

Los temas que trata nuestro documento son los siguientes:

- Arqueología, Antropología y CONCULTURA: Breve diagnóstico

- Propuestas

- Procedimientos Técnicos

- Propuesta para optimizar los procedimientos técnicos para el resguardo del Patrimonio Cultural de la Nación

- Vínculo ineludible con los procesos de profesionalización

- Producción y reproducción del conocimineto

- El Modelo del Proyecto Nacional de Investigación

Esperamos lo disfruten y sobre todo esperamos que genere un debate productivo.

Federico Paredes Umaña
Candidato Doctoral Departamento de Antropología Universidad de Pensilvania


Me parece que el foro es necesario para aclarar aspectos de la cultura que son necesarios entender en, aunque la múltiple dimensionalidad de la cultura hace complejo su tratamiento permítanme tocar la dimensión de desarrollo .

Los artistas solo queremos ver la cultura desde el arte o la búsqueda de empleos disfrazados de proyectos culturales) .

El proyecto de hacer futuro debe de ser en primer lugar un programa cultural… sin cultura no es posible abordar las transformaciones sociales ¡en esencia, toda transformación social es un proceso cultural!

Los gobiernos han tratado la cultura como si esta fueran solo las artes, y a lo más que han llegado es a la conservación de sitios arqueológicos, y al rescate artístico traducido en danzas folklóricas. Pero la comprensión real de la misma como un recurso para el éxito ha sido escasa.

No han sido fáciles las relaciones entre cultura y desarrollo. Basta recorrer el camino de su representación en algunos documentos de organismos internacionales, y programas nacionales de cultura para reconocer las dificultades de una asociación complicada por las incomprensiones y las distorsiones... (y la visión de los artistas a veces limitada).

Su desarrollo ha sido difícil no sólo por la evolución conceptual del tema, sino, sobre todo, por los problemas que los gestores públicos y privados del desarrollo encontraron en el terreno práctico.( productos intangibles VS, necesidades físicas) Ha sido difícil entender que la cultura está presente en todo intercambio social, por lo que al entenderlo el pensamiento social como las propias realidades, necesitan enfocar, hacia la necesidad de subrayar la participación de la comunidad, las políticas de inclusión, los contextos locales y los procesos de apropiación social para su logro; La cultura es la herramienta donde se forman las nuevas ideas, se establecen normas,y estructuras que hacen posible los cambios sociales.

Al comprender que la cultura está presente en toda interrelación humana; el desarrollo ya no podrá ser un asunto vertical y ejecutado desde arriba, sino producto de negociaciones sociales llevadas a cabo desde las comunidades, desde lo llamado «las modernidades alternativas», auto gestión y desarrollo comunitario.

A partir de esta comprensión los grupos humanos ya no serán objetos, sino sujetos, actores del desarrollo, una idea que ya forma parte del diccionario de los lugares comunes, pero que para algunos sigue siendo incomprensible.

Sólo hasta hace unas décadas, los vínculos entre cultura y desarrollo se estrecharon aún más, hasta llegar a entender que entre las dos realidades humanas había unas interacciones imprescindibles. (Las dimensiones culturales)

En cuanto a la eficacia de la ayuda para el desarrollo hay que reforzar la creación, ejecución y evaluación de políticas públicas de cultura que tengan peso dentro de las estrategias nacionales de desarrollo de los países. Es decir, hay que alinear desarrollo y cultura. Es cierto que en los últimos años se ha hecho un esfuerzo, cada vez más consistente, por construir políticas culturales y por observar los efectos que estas tienen en materia de resultados e impactos, pero dándole mas importancia a la visión Arte = Cultura.

Sin embargo, aún esas políticas no contemplan de forma precisa las relaciones de la cultura con el desarrollo son agotadas por otros temas como el patrimonio, los fondos y subsidios, la promoción de las artes o los procesos de descentralización de espacios culturales... etc.

Sería completamente incoherente pensar en estrategias de cooperación sobre cultura y desarrollo que no tengan en cuenta la participación activa de los diferentes actores culturales. Creando esferas públicas de discusión y decision de la cuestión del desarrollo, deberían ser promovidas y multiplicadas, tornándolas más inclusivas, que no estén dominadas por profesionales del arte y donde el pueblo tenga participación equitativa.

Construir desde lo local una pertenencia a lo global es más fácilmente pensable desde una actitud de identidad cultural. Indiscutiblemente la salud, la educación y la alimentación son tres pilares totalmente imprescindibles, transformándose en el primer objetivo de las grandes luchas por la erradicación de la pobreza y la miseria en el mundo.

Pero esta lucha sin considerar el entorno en que se instala, las características con las que se ha de buscar su sustentabilidad y los mecanismos para conseguir que de verdad incidan en el desarrollo humano, es en definitiva el gran objetivo a largo plazo, una batalla que se volverá a perder, casi con toda seguridad si no incorporamos la cultura,como ingrediente necesario.

Amartya Sen Premio Nóbel de los micro créditos así lo demuestra. “Tal vez la comprensión de las dimensiones culturales sea la que nos ayude a seguir humanizando este proceso de redistribución financiera.”

El avance en el desarrollo social requiere de nuevas habilidades, tanto en quienes ayudan a conseguirlo, como en quienes persiguen alcanzarlo, también parece cierto que los contenidos culturales van llenando con mayor o menor acierto los medios de interconexió n ciudadana... Las nuevas habilidades nacen de quienes se desarrollan en medio de los recursos nuevos. Por esta sencilla razón parece obvio que hay conexión entre nuevas habilidades, nuevos medios, diferentes formas de inclusión social, conceptos diferentes de política distributiva, implicación de las comunidades,inserción de las mujeres, e integración étnica.

En los últimos años cuando emerge la necesidad de profundizar en la cultura como factor de desarrollo, la búsqueda  de nuevas formas de conocimiento de las potencialidades de la cultura para la definición de nuevas formas de intervención sobre el terreno socio económico.

Se ha dicho que las sociedades del siglo XXI deberán ser explicadas y comprendidas desde modelos culturales amplios, como lo fue en el siglo XIX la economía y en el XX la política y se ha resaltado que el progreso humano, comprendiendo a la especie como totalidad, se sostendrá en la medida en que una visión amplia y abierta de la cultura esté en el centro de las políticas de estado e instituciones.

Dagoberto Reyes (Dago)
Escultor Residente en los Ángeles California.


Al hablar de política cultural, me brotan pensamientos que voy  madurando a lo largo de los años, por estar inmerso en la creación, la producción, y en la educación artística.
Creo que es esencial, que las distintas fuerzas políticas que representan a nuestra sociedad,  interpreten la importancia que tiene la cultura, como un aspecto vivo que impulsa el desarrollo integral de  la nación,  porque la cultura es el cuerpo de valores vivos, que guía el comportamiento colectivo de la vida diaria y la producción.
Entonces,  cuando hablamos de cultura, hablamos de todo aquello que está en la conciencia colectiva, de lo que nos identifica y nos diferencia de los demás pueblos, de nuestros hábitos, tradiciones y costumbres y también de nuestra disposición de incorporar y apropiarnos de lo que nos es útil. Porque las culturas se retroalimenta en el contacto entre ellas.
Buena parte de los gastos del quehacer cultural deben ser absorbidos por el estado.  Pero, también debemos pensar en criterios de auto sostenibilidad, es decir, en políticas que estimulen  ingresos para producir, promover y difundir el patrimonio colectivo ya existente, y el que se hace día a día.
Bajo esa óptica hay  en un conjunto de necesidades urgentes que atender. Por mencionar sólo algunas de ellas:

  1. Impulsar programas de estudio en las escuelas de arte,  que respondan a las necesidades del país para formar a los futuros profesionales del arte, en diferentes especialidades.
  2. Promover y capacitar permanentemente a los artesanos del país, tanto a los que hacen artesanía tradicional, como a los innovadores.
  3. Incluir en la educación secundaria y media, las asignaturas de Apreciación Artística y de Cultura Nacional, con programas y contenidos profesionalmente diseñados.
  4. Implementar planes y programas participativos de desarrollo local, con las Casas de Cultura en coordinación con las municipalidades.
  5. Fomentar el reconocimiento colectivo de nuestras tradiciones y costumbres y difundirlas por diversos medios, tales como ferias, exposiciones, degustaciones y demás.
  6. Promocionar que la gente se apropie de los espacios públicos, los proteja y los use adecuadamente.
  7. Abrir puertas a todo tipo de expresión artística propositiva, en cualquier disciplina.
  8. Difundir efectivamente la producción artística nacional, en todas su manifestaciones y géneros, tanto tradicionales como modernos y postmodernos.

La lista es aún más larga.  Por hoy, es poner sobre la mesa  la importancia que tiene la proyección cultural en el desarrollo integral de la nación, y evitar caer en el utilitarismo con fines estrictamente políticos.  Confío en la disposición política y la voluntad del nuevo gobierno  para encontrar mecanismos idóneos, y hacerle frente, con propuestas claras a la escasez de recursos.

Baltazar López


Me parece vital para el Pueblo Salvadoreño que se rescate la Cultura, que aunque tan nuestra, yace guardada en los cajones del olvido. Es triste ver como muchos jóvenes de hoy en día nos mostramos apáticos ante las expresiones artísticas que nacen en nuestro país, como deseando, con un malinchismo exacerbado, haber nacido en otra tierra que no es Cuscatlán.

Es necesaria una política que incentive y apoye a las diferentes ramas de la Cultura Salvadoreña - pero queda a nosotros como Pueblo Salvadoreño en demandar, consumir y deleitarnos en dichos baluartes, creando una generación de salvadoreños que aprecie y guste de dichas expresiones artísticas.

Vernon García


La cultura esta ahí dividida en dos: una cultura dominante y una cultura subalterna. La cultura subalterna pretende romper viejos paradigmas, por supuesto para crear nuevos paradigmas. Por ejemplo, romper viejos paradigmas es cuestionar ese gentilicio ofensivo de “guanacos”; o el bayunquismo de que la canción “El Carbonero” es nuestro segundo himno nacional, cuando en realidad es un símbolo de sumisión; o el gran engaño sobre el indio Atlacatl; o la tontera de que nuestro himno nacional ocupa el tercer lugar a nivel mundial.

Crear nuevos paradigmas pasa por erradicar por completo el analfabetismo y emprender verdaderas campañas de lectura, porque la cultura no sólo es cosa de artistas, ni sólo de historiadores, ni sólo de antropólogos, ni intelectuales. Cultura es vencer la vergüenza por nuestra identidad, es tener capacidad de criterio sin sufrir de ansiedad epistemológica ante los cambios sociales. Cultura es vencer la cultura del diablo sobre la que hablaba el doctor Humberto Velásquez.

Cultura es ya no continuar siendo uno de los países más cochinos del mundo, ni tampoco ser deshonestos, vivianes, animalas y etcétera y etcétera…

Cultura es este foro de El Faro ¡qué bueno! Tenemos esperanzas.

Miguel Ángel Chinchilla


Para muchos es conocido que la única institución donde podían desarrollarse artistas con vocación docente era El Centro Nacional de Artes, que por más de 25 años estuvo siempre a la cabeza formando educadores en el campo de la música y las artes visuales. La currícula nacional demandaba con urgencia a estos bachilleres, que  todavía ocupan las pocas plazas que han sobrevivido en algunos centros educativos.

Para llevar el arte a las aulas, como dice nuestro amigo Roberto Guzmán, es necesario rescatar este centro educativo o adecuarlo a las nuevas realidades educativas. Por años el CENAR fue un bastión del arte popular, en la década de los 70´s y 80´s.

Fue un desacierto de los gobiernos anteriores eliminar el bachillerato en artes en 1995, en un país como el nuestro, donde alcanzar la educación universitaria en todo un acto heroico. 1995 es el año donde la educación artística nacional recibió el tiro de gracia; una cuenta pendiente con el sistema, por sensibilizar a nuestra sociedad, por medio de la educación artística.

Ricardo Quiteño, Profesor de Educación Artística Infantil
Centro Nacional de Artes


La vez pasada se me olvidó saludar (se nota, soy un vivo ejemplo de la falta de cultura y educación en las que andamos). Pero ya ando menos a la carrera y menos emocionado. Y confieso también que como dos semanas antes del día de elecciones me llegó una demanda de firma para una Proclama, también de otro grupo de aforados. Y así, a primer golpe, como decimos, se me atravesó el pensamiento de que ya esto comienza a parecerse a un circo.

¿Pero no será eso que siempre hemos sido en su conjunto? Un circo, pero de mala muerte, como se dice. Con algunas raras excepciones. Fanci y Barú, por ejemplo.

Pero ya partió ese pensamiento. Y comprendo muy bien que hay que crear espacios para el intercambio libre de las ideas, o quejas, que es lo más frecuente. Pero de alguna manera habrá que comenzar a escucharnos. Sobre todo. A comunicarnos, y no a gritarnos.

Me permito repetirles mi primera pregunta ¿quién o quienes son los responsables de vuestro foro. Para no tener que dirigirme de nuevo “a quien corresponda”, y saber a quién dirigirme en caso de mediaciones o de urgencias, si es que la sangre amenaza con llegar al río. ¡Jajá! Es una broma. Ya somos democráticos.

Esa es otra. Hablo de Cultura y el acceso a ella.

Manuel Sorto


La cultura es la que crea al humano. Es la esencia y el leit motiv de la sociedad. Es la que marca la personalidad de los pueblos. La inversión en la cultura es la inversión social más importante y también la más descuidada. Sólo un cambio cultural es el que puede garantizarnos la diferencia entre el ayer, el hoy y el mañana.

Una política cultural es tan vital para una sociedad, como la política de salud o de educación. El gobierno entrante tiene un enorme reto, que es el de transformar el alma del salvadoreño. ¿Podrá decir, después de  cinco años, que los salvadoreños somos mejores?
He allí.

Carlos Velis


El Arte debería ser para los pueblos y los gobiernos igual que la economía, una parte imprescindible de la actividad diaria, no como algo que sobra y que por alli está, sino más bien como un ingrediente que potencia todas las otras y las hace mas vivibles.
Yo apoyaría la educación obligatoria de arte en las escuelas en todos los niveles, apoyaria la creación de más espacios programados para la expresión de todas las ramas y pediría leyes que protejan al artista Nacional y le den el lugar que merece, no como marginados o raros sino como profesionales.

Roberto Guzmán,
músico, líder de Nativa Geranio


Desde mi perspectiva poco es lo que se esta haciendo o se ha hecho por la CULTURA en nuestro país, y no es por falta de gente ineresada,cada vez más, en este tema.Y el trabajo de un organismo no se mide por poner CONCULTURA,en los anuncios a favor de actividades , que ni siquiera fueron planificados u organizados por ellos.
La esperanza es contar con un equipo idóneo que lo haga del 1 de junio en adelante.
Felicidades por este Foro.

Rosalina Dominguez de Barraza


Estoy muy de acuerdo en el nuevo espacio que han abierto para participar activamente en el quehacer socio-político del país.

Mucha suerte amigos.

Carlos Prudencio


¿Y quién o quiénes funcionarán como mediadores o referis o maestros de ceremonia?

Manuel Sorto


En el gremio de profesionales hay gente muy creativa que se ve limitada por no tener espacios, cuando digo creatividad me refiero a la investigación, la investigación científica tambien es cultura, la cultura de buscar la verdad de preguntarse el por qué del univero y las cosas que pasan. Debemos abrir espacios a la investigación científica de todas las ramas, solo de esa manera saldremos del subdesarrollo mental...todo lo demás vendrá solo.

Arturo González,
Doctor en medicina, especialista en medicina familiar


Me complace referirme al recién abierto Foro Cultural. No tengo la menor duda, de que este espacio periodístico cubrirá una demanda insatisfecha para generar discusión sobre ideas relacionadas con el quehacer artístico-cultural y su contribución al desarrollo nacional. El debate, sobre lo que debería de ser una Política Cultural Nacional para El Salvador, deberá enfocar sus acentos hacia la construcción de la misma, basada en procesos de amplia participación y democráticos, que le den una dimensión justa, objetiva y real a un tema que escapa de lo meramente oficial. Ojalá, que en esta nueva etapa, el marco institucional responsable de este ámbito tan diverso y complejo trascienda a lo que ahora es un simple y descapitalizado Consejo Nacional para la Cultura y el Arte. ¡Buena parte de la responsabilidad y compromiso, está de nuestro lado!

¡Felicidades!

Dagoberto A. Torres
Coordinador de la Mesa Ciudadana de Cultura
de Santa Tecla.


Revisar el funcionamiento de las casas de cultura en todo el país y poner directores idóneos para su funcionamiento y apoyar más proyectos económicamente.
Crear un Museo Contemporáneo de artes visuales.

A Crespín
Artista Plástico


La política cultural en El Salvador tiene que estar encaminada a llevar a las artes al ámbito académico, es decir, terminar definitivamente con el empirismo en las artes.

En la actualidad, en El Salvador existen instituciones de enseñaza de las artes. No obstante,  ninguna de éstas ofrece programas realmente encaminados a formar artistas a  nivel profesional, es decir, que posean un título a nivel universitario que los acredite como profesionales en su campo como sucede con cualquier otra profesión.  Es cierto, sin embargo,  que esto implica una cuantiosa inversión en infraestructura y material humano, pero también cabe destacar que en el caso de El Salvador la educación formal en el arte no sería un proyecto en donde se deba partir de cero, ya que el país cuenta con  un numero considerable de artistas formados profesionalmente,  y algunos de estos,  con una notable trayectoria a nivel internacional.  Es interesante citar para este efecto el caso de Costa Rica y la reforma realizada por el ministro de cultura Guido Sáenz  en 1972. Esta reforma musical se inició sin ningún antecedente ya que en esos momentos Costa Rica no tenía ni el recurso humano, ni la infraestructura adecuada para la formación musical específicamente. En la actualidad la Universidad de Costa Rica, La Universidad Nacional, y el Instituto Nacional de Música en convenio con la Universidad Estatal a Distancia ofrecen licenciaturas y maestrías en artes musicales con más de 30 énfasis diferentes. Por otro lado,  las artes representan un indudable aporte para la sociedad desde un punto de vista educativo (ya que el fin ultimo de este mismo es la expansión de la cosmovisión humana) así como el económico, ya que es industria con un potencial notable, especialmente es sectores, ciudades o países en los cuales existe una industria turística pujante, o países que desean llegar a tenerla, como es el caso de El Salvador.  A caso Nueva York tendría el mismo atractivo para un turista sin el museo Guggenheim, los shows de Broadway o la  misma Filarmónica de Nueva York?   
Finalmente, el desafío para nuestra sociedad sigue siendo la creación de una política cultural con visión a largo plazo, que termine finalmente con el quehacer intuitivo en el proceso artístico Salvadoreño.  

James Price
Candidato a doctor en percusión
Universidad de Illinois. USA.


Aprovecho el espacio creado por El Faro y el momento histórico en el que nos encontramos para hacer varias reflexiones acerca de este tema, que me parece fundamental en el desarrollo de cualquier sociedad moderna. He pasado desde que tengo uso de razón soñando con el cine, aprendiendo, viendo, y últimamente haciéndolo de la mejor manera posible. Por años y años he visto pasar por delante a mucha gente, que tiene muchas ganas de hacer cine, gente que conoce de cine, cinéfilos, que aman este arte, pero que no se rodean de la gente adecuada o no surge la magia que se requiere para llevar acabo un proyecto.

En el panorama actual, veo a muchos amantes del cine y a pocos que lo saben hacer. Y muchas veces, se escucha más la voz de los cinéfilos, se les toma más en cuenta, que a los que se dedican más al oficio profesionalmente. Se produce una gran confusión, pues se toman esos criterios como verdad. Y cuando se ven los resultados finales nos damos cuenta que todo era mentira.

Creo que el estado debería de tomarse en serio, de una vez por todas, a este nuestro séptimo arte. Aprovechando que ha dejado de ser elitista, que ahora podemos contar historias con pocos recursos debido a la era digital. Ya no necesitamos millones de dólares para hacerlo, para comenzar, necesitamos lo básico, y sobre todo rodearnos de la gente idónea para sacar algo de calidad.
Es increíble cómo el cine abre una ventana hacia una sociedad. En la Berlinale, festival en el que estuve invitado y tuve la gran oportunidad de ser uno de los 15 seleccionados entre 250 proyectos para competir por el Berlin Today Award, pude mostrar mi cortometraje "Parávolar" a mucha gente de muchas nacionalidades. Hindúes, chinos, ingleses, polacos, australianos, nigerianos y brasileños vieron por primera vez un cortometraje salvadoreño. Para mi fue muy gratificante no solo ser el primer salvadoreño que conocieron, sino también, que por medio de mi corto, ellos vieron como era mi país, aunque mi corto precisamente no es el mejor espejo de lo que somos, pero es una historia universal que se cuenta aquí y ahora. Otra cosa que me pude dar cuenta, es que la calidad de lo que podemos hacer aquí, está en este momento igual o mejor que en cualquier otro país. Aquí tengo que mencionar a la gente que está haciendo bien las cosas, técnicos,
profesionales que se dedican a la publicidad y hacen una gran diferencia, aportan mucho más del oficio. Debo de mencionar a Francisco Moreno, director de fotografía, a Alberto Daglio, Ingeniero de Sonido, a Javier Prunera, director de Arte. Gente que está a la altura o más allá de cualquier técnico alrededor del mundo. Y cuando hablo de ellos, estamos hablando que trabajamos todos sin recursos y nos dimos cuenta de las capacidades, ahora, que pasaría si trabajaramos con un mínimo de recursos? Adonde son capaces de llegar?

Necesitamos espejos más grandes, espejos que nos den identidad. Creo que es el momento para dejar de quejarnos y salir a la calle, tomarnos el centro de San Salvador, por ejemplo, y contar todas las historias que hay por contar. Tenemos todo el espacio virgen, hay todo por hacer y cada vez están viniendo gente capacitada de afuera, hay gente que se está educando en las escuelas de aquí y están con ganas de hacer cosas. Para hacer cine no solamente tenemos que amar las películas, tenemos que saber hacerlo, y hacerlo bien.

Arturo Menéndez


Estimados amigos del Faro
Aplaudo este iniciativa, me parece que, a la par de estar viviendo un nuevo periodo en la historia de nuestro país, es más que oportuno dar cabida  a las nuevas ideas..

Por ejemplo:
1.Crear un debate  público para que se escuchen propuestas acerca de cómo salir lo más pronto posible de la  actual crisis económica.

2.Dar a conocer el proyecto de gobierno del Fmln y Mauricio Funes

3.¿Qué vamos hacer los salvadoreños para conservar y cuidar nuestro país? ¿qué vamos a hacer para reforestarlo y dejar un país más hermoso a la proxima generacion?

Saludes y bendiciones por tan oportuna iniciativa

Vicente Flores


Felicítoles por buena iniciativa.
Para romper fuego manifiesto un par de ideas que me parecen centrales y
sólidas.
1) El Estado no va a priorizar el tema de la cultura, por varias razones
que se pueden examinar, pero por el momento me quedo con la sencilla
afirmación.
2) Nuestra participación pública, como "artistas, creadores,
intelectuales" será siempre nuestra propia obra, que habrá que seguir
puliendo, decantando, mostrando, arriesgando.
Gracias por el espacio

Guillermo Cuéllar


Estimados/as Amigos
Les felicito por esta iniciativa que llega en momentos en donde
independientemente de las posiciones ideológicas que cada uno/a de
nosotros/as tenga, debemos hacer los mejores esfuerzos por sacar adelante
el país.
No soy artista ni mucho menos, mas sí alguien que desea aportar a estos
esfuerzos.
Adelante y desde ya éxitos en esta iniciativa.

Carlos E. Vargas
Oxfam Gran Bretaña


Adjunto Propuesta de Política Cultural del grupo de Intelectuales Salvadoreños.

Óscar Martínez Peñate

Mi nombre es Israel Serrano soy estudiante de Comunicaciones de la UTEC. Me parece que el tema cultural es uno de los mas descuidados por los últimos gobiernos, a pesar que existen instituciones gubernamentales para la protección de la cultura y unas cuantas regulaciones, el abandono de la cultura es notorio.
 
Existe un rubro que me llama mucho la atención, como es: las casas antiguas que se encuentran en el centro de San Salvador y sus alrededores. Son muchas casas que tienen un alto valor cultural, ya que los cimientos de la ciudad actual están ahí, lastimosamente estas residencias se encuentran deterioradas y algunas casi en ruinas.
 
¿Quién o Qué institución se preocupa por recuperarlas o conservarlas?
 
El tiempo pasa y sus acabados, estilos y historia está quedando en el olvido.

¡¡¡Rescatémoslas!!!

Israel Serrano


Mi nombre es Rodolfo González, agradezco el que hayan creado este espacio, porque, desde un buen tiempo, este país, mi país.. necesita que los que tenemos algo que aportarle lo hagamos sin tintes políticos, ni religiones, no tengamos mezquindades, que no predomine la cultura del billete, antes que la recuperacin de hechos y casos de nuestro pueblo, quien al final nos agradecerá.
Mi experiencia al aportar esto es que desde hace muchos años trabajo ad honorem, con algunas instituciones, que luchan a diario por este desarrollo, Equipo Maiz, Museo de la Palabra e Imagen, Astac, etc. Instituciones que no necesitan presentación, porque se la han ganado atraves de sus luchas contra todo, especialmente el sistema político, que no ha dado el amor y aporte a la cultura.
Gracias por su espacio.

Rodolfo González


¡Muchas felicidades! a EL FARO por ser un periódico que en sus 10 años de existencia nos ha demostrado su profesionalismo y compromiso con El Salvador.
Es una oportunidad preciosa que tenemos todos, los que de una u otra forma estamos vinculados a proyectos educativos y culturales, para contribuir a que se considere la cultura como parte esencial del desarrollo de nuestro país.

Silvia Rodríguez Aguilar


Excelente iniciativa, estoy de acuerdo y los felicito por la decisión de tomar en cuenta y de propiciar la libertad de pensamiento y de ideales en su magnífico espacio virtual.
Este es su mejor momento...

Sarah Zepeda


Felicítoles por buena iniciativa.
Para romper fuego manifiesto un par de ideas que me parecen centrales y
sólidas.
1) El Estado no va a priorizar el tema de la cultura, por varias razones
que se pueden examinar, pero por el momento me quedo con la sencilla
afirmación.
2) Nuestra participación pública, como "artistas, creadores,
intelectuales" será siempre nuestra propia obra, que habrá que seguir
puliendo, decantando, mostrando, arriesgando.
Gracias por el espacio

Guillermo Cuéllar


Hay que revisar la Ley Especial de Patrimonio Cultural y su reglamento.

Gerardo Rodríguez


Señores de El Faro:
Me alegra que su medio tenga la iniciativa de realizar este tipo de foro muy importante para nuestro país, sobre todo luego de una serie de administraciones que han logrado hacer muy poco por la cultura del país. Sin duda que muchos somos los interesados en brindar aportes desde nuestros respectivos campos profesionales en bien del desarrollo nacional y de la cultura del país.

Por el lado de los artistas me parece que han hecho un buen trabajo teniendo presente que no se les ha brindado el apoyo necesario, y por supuesto, tampoco se ha preocupado el estado por el bienestar de los artistas en formación.

Pero me parece que si bien es cierto las expresiones artísticas son escencia y reflejo de la cultura de una sociedad, creo que tampoco se ha hecho lo propio con otros profesionales que tienen mucho que opinar y aportar a la cultura nacional. Pienso  en el gremio de historiadores profesionales y los antropólogos, así como también los arqueólogos, sociólogos, gestores culturales y demás,quienes por supuesto han sido por  mucho tiempo personas que hemos estado en preparación y muy comprometidos con el trabajo profesional.

En mi caso personal, me he sentido muchas veces indignado, molesto y no queda más que la resignación al ver a CONCULTURA actuar de forma "tibia" ante iniciativas como publicación de investigaciones, apoyo en la investigación histórica y ante algunos eventos como la construción del Boulevard Diego de Holguín y los restos arqueológicos que fueron destruidos e ignorados por las autoridades.

Me parece que hay que abrir el espectro de profesionales y es importante dejar de pensar en la historia de forma meramente anecdotaria o de una mención de eventos del pasado y profuncizar en el análisis histórico de nuestra sociedad, que es el tipo de estudios que aportarán una perspectiva clara de lo que tenemos como cultura y del camino a seguir.

En la Universidad de El Salvador se han desarrollado Congresos centroamericanos y salvadoreños de historia donde la actual administración de CONCULTURA participó sólo colocando su nombre e ignorando por completo el trabajo de organización e investigación de calidad que se hizo en esos eventos. Sin duda, lo que hace falta es un salto de calidad donde se dejen de hacer "inventarios" de bienes culturales que quedan engavetados y que nunca se dan a conocer. La cultura y patrimonio es mucho más que meros listados de bienes culturales. Sería necesario cambiar la mentalidad y poner a trabajar a los nuevos profesionales que se están graduando de las universidades de El Salvador y Tecnológica en los campos históricos, antropológicos y arqueológicos, que han sido atendidos en el pasado por meros aficionados muy compententes pero con serias limitantes.

La profesionalización es necesaria no un mero academisismo.

Muchas gracias, y espero sigan adelante con la excelente labor que han brindado desde su nacimiento como único medio realmente independiente en el país.

José Alfredo Ramírez
Historiador


Es de gran alegría y buena salud el hacer y pensar en el arte nacional. Nuestra patria abraza los cambios y el de la perpesctiva cultural en el espectro nacional e internacional es bienvenido.

Paul Fortis


Se vuelve necesario y muy importante para consolidar esa tan ansiada democracia, hacer este tipo de espacios donde podamos interactuar y opinar.

Claudia Llerena
Psicóloga y Escritora


Me gustaría que en todo El Salvador se abrieran conservatorios de música, canto, pintura, pero de manera formal no solo de chispazos por salir del compromiso, de veras que tengo una gran expectativa por saber qué propondrán en el campo del arte.
 
Fidel Leiva


Para el desarrollo intelectual mediante las experiencias que poseemos basados en la sana crítica y la reconstrucción de la literatura, artes, pensamientos entre otros, que debemos tener para una vida más suceptible hacia los intereses que perseguimos como seres humanos. Me gusta la idea además de la participación que podamos tener cada uno de los que interectuemos.

Erick Barahona


La Administracion del Estado , el Gobierno , no hacen las Culturas. La Cultura es lo que le da sentido a nuestras vidas.

La creamos, recreamos, o inventamos los creadores: los artistas, artesanos...todo el que aporte al imaginario colectivo su producto, al ponerlo a la circulación social de la nación salvadoreña, sin los límites ideológicos que se han impuesto desde hace muchos años por élites configuradas por funcionarios del gobierno. Este país fue, es, será multicultural .

La política (cultural) no es una política partidista: es incluyente y potenciadora del quehacer creativo de los nuevos talentos artisticos que emergen con grandes dificultades, así como de los que tienen larga trayectoria creadora, a pesar de la falta de apoyo de los funcionarios de gobierno.

Roberto Huezo


 

 


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