CANALES RSS
:: PUBLICIDAD ::





 

OPINIÓN / DESDE LA ACADEMIA

Lula mete otro gol

Ricardo Ribera
cartas@elfaro.net
Publicada el 05 de octubre de 2009 - El Faro
Enviar Imprimir

La semana pasada escribí que el gobierno brasileño, junto a otras izquierdas latinoamericanas, le había metido gol a Estados Unidos en el escenario de la crisis hondureña. Con mayor razón hay que calificar como un nuevo tanto el que se acaba de apuntar Brasil, a los pocos días, al conseguir que Río de Janeiro fuera elegida como la ciudad que organizará los Juegos Olímpicos de 2016.

De las cuatro urbes que se disputaban la designación, Chicago fue la primera en ser eliminada. En una segunda ronda fue descartada Tokio y después Madrid, en la tercera. El triunfo de Río representa una victoria personal para Lula, al que incluso se le escaparon las lágrimas cuando el presidente del Comité Olímpico Internacional, COI, dio a conocer el resultado. Es un revés político para los otros mandatarios que se hicieron presentes en Copenhague a defender las candidaturas de sus respectivos países. En especial para Barack Obama, que se involucró personalmente en apoyar “la ciudad en la que me enamoré” – según sus propias palabras– y donde inició su carrera política.

Dos de los estadistas más carismáticos del mundo, Lula y Obama, competían por la sede olímpica. La rápida eliminación de Chicago ha sido vista como un fracaso para el estadounidense, mientras la victoria contundente de Río, que se impuso sobre Madrid por 66 a 32 en la votación final, refuerza el aura triunfadora del brasileño.

Probablemente habrá pesado también la simpatía que el pueblo brasileño, su cultura y su talante, despiertan en el mundo. Río supo recogerlo en su lema: “Vive tu pasión”. Incluso en la ciudad rival surgió una iniciativa de “ciudadanos de Chicago a favor de Río”, que se pronunciaban por esta esperada mezcla de deportes, samba, playas y alegría de carnaval, propia de la imagen que proyecta. Así lo vendió su alcalde: “Río es la ciudad más feliz del mundo.”

Se trataba de una disputa más que nada simbólica. Representa un triunfo del Tercer Mundo, en la medida en que las otras tres opciones procedían de los tres grandes bloques económicos hegemónicos: el estadounidense, el japonés y el europeo. Toda América Latina ve como propia esta victoria, pues nunca se celebraron las olimpiadas en el continente a excepción de las de 1968 en México, empañadas por la masacre de estudiantes en la plaza Tlatelolco.

Pero por otro lado, el éxito de la candidatura brasileña es reflejo y resultado de la pujanza económica y peso político crecientes del país. Lula lo utilizó en Copenhague: “Fuimos los últimos en ser impactados por la crisis y los primeros en salir de ella”. Brasil tiene proyecciones de crecer 6.1%, sólo superado por China que lo hará en más del 8%. Ya detuvo la pérdida de puestos de trabajo y lleva creados 240 mil nuevos empleos, que serán un millón a fin de año. Mientras los otros proyectos adolecían de incertidumbre por las fuertes inversiones requeridas y el desconocer la evolución futura de la crisis, la propuesta brasileña resulta creíble y segura. Puede darle mayor impulso económico a la nación y resolver serios problemas de la gigantesca urbe.

Hay que tomarse en serio a Brasil. Con cerca de 200 millones de habitantes está ya por su tamaño entre las primeras diez economías del mundo. Su participación resulta hoy día indispensable, no sólo en el ámbito regional y continental, sino también mundial. Con su política exterior independiente y libre de ataduras ideológicas, ha sabido ganarse un puesto en un mundo cada vez más multipolar en donde las llamadas “potencias emergentes” cuentan mucho. Así, el liderazgo de Lula ha brillado en el G-20, en especial ante la crisis económica mundial desencadenada en las economías desarrolladas y para cuya superación está resultando decisiva la solidez que las economías en desarrollo, como la china y la brasileña, muestran.

El acercamiento de Brasil con China ha sido una sabia estrategia a fin de contraponer el excesivo peso estadounidense. Después se ha configurado un nuevo bloque, conocido como BRIC, constituido por Brasil, Rusia, India y China. Cuatro potencias del futuro que juntas suman cerca de la mitad de la humanidad. De su efectiva coordinación depende que se conviertan en potencias del presente y contrarrestar los bloques estadounidense, europeo y japonés. De hecho, una de las iniciativas que impulsan es dejar de utilizar el dólar en sus transacciones, lo que supondría un golpe fulminante al monopolio de la divisa estadounidense como moneda global. Es decisivo para democratizar el comercio mundial.

Después de la cita olímpica de Londres en 2012, el mundo volverá a hermanarse en el espíritu olímpico en la ciudad carioca. En esta sublimación de los impulsos guerreros y destructivos, simbolizada en la competencia deportiva, que lejos de separar, acerca y reúne a los pueblos. Ojalá los jinetes de la guerra y el hambre, la peste y la muerte, hayan sido bajados de sus monturas. Que la fraternidad y la paz cabalguen en 2016 por las playas de Copacabana, en Río.

Enviar Imprimir
 
 
Google

     
 

+ OPINIÓN

EDITORIAL
La impunidad
El Faro
[OPINIÓN]
¿Desastres naturales o falta de previsión?
Carlos Gregorio López Bernal
[DESDE LA ACADEMIA]
Y la montaña vino a Mahoma
Ricardo Ribera
[DE AQUÍ, DE ALLÁ]
Pluralismo, razón y debate

Álvaro Rivera Larios
[EL MIRÓN]
Europa se mueve otra vez

Luis Fernando Valero
 
 
 
Escribir carta
Leer cartas enviadas
 

 

 

                                                     Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro
 

EL FARO.NET (Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador)
Dirección: Calle El Mirador, Pasaje 11, No. 138 Col. Escalón. San Salvador, El Salvador.C.A.
Teléfonos: Redacción: (503) 2208 6752 - Fax: (503) 2208 6718
Ventas: (503) 2208 6687, Administración: (503) 2208 6685
Todos los Derechos Reservados. - Copyright©1998 - 2009
Fundado el 25 de Abril de 1998