CANALES RSS
:: PUBLICIDAD ::





 

OPINIÓN / DESDE LA ACADEMIA

El laberinto venezolano y las incoherencias salvadoreñas

Ricardo Ribera
cartas@elfaro.net
Publicada el 11 de junio de 2007 - El Faro
Enviar Imprimir

Los acontecimientos de Venezuela vuelven a estar en el debate político de El Salvador. Lo que me llama la atención es la falta de coherencia de la mayoría de quienes se han pronunciado sobre la no renovación de la concesión de frecuencia a Radio Caracas Televisión, RCTV. Con la excusa de criticar “el autoritarismo de Hugo Chávez” algunos caen en contradicciones curiosas. Por ejemplo, ASDER se pronunciaba con una visión esquemática que clasificaba los países en dos tipos: los que progresan y los que retroceden. Según esa visión maniquea los países democráticos que respetan la libertad de expresión progresan y caen en retroceso económico los que no la respetan. El problema de tal razonamiento – que parecieran no advertir los señores de ASDER-  es que a la Venezuela de Chávez le está yendo económicamente muy bien, mientras que a El Salvador, donde supuestamente “gozamos” de plenas libertades, económicamente nos va cada vez peor. Algo falla en esa lógica. Por otra parte, ¿qué tan modélicos somos en libertades?

La Prensa Gráfica rechazó recientemente publicar un campo pagado con un comunicado del FMLN por considerar que resultaba insultante hacia el Presidente de la República. Nadie de la campaña anti-Chávez se atreve a negar que RCTV y otros medios privados de comunicación han venido insultando reiteradamente al Presidente de su país. El Faro decidió retirar una columna de opinión que no pasaba los “filtros de calidad” porque presentaba como hechos lo que eran elucubraciones del autor. ¿Pasarían dichos filtros de calidad los noticieros y debates de RCTV? Claro que no. Sus mismos defensores aceptan que mentía, manipulaba la información y a menudo incurría en difamación. El programa de Narciso Castillo en un canal de televisión local decidió suspender el segmento de teléfono abierto para impedir que siguiera utilizándose el espacio para atacar e insultar al gobierno. ¿Acaso los medios privados venezolanos han mostrado alguna vez tal escrúpulo? Resulta chocante que los criterios que se defienden para El Salvador dejen de ser válidos al momento de pronunciarse sobre Venezuela.

Por otra parte, la derecha salvadoreña haría bien en no sacar el tema del respeto a los medios, a la libertad de expresión y al derecho de opción del público. Son demasiado recientes sus atropellos y crímenes. Hay que darle la razón al diputado Sigfrido Reyes, del FMLN, quien en sesión plenaria la acusaba de hipocresía y recordaba cómo fueron dinamitados los periódicos “La Crónica del Pueblo”, “Orientación” y “El Independiente” o la radio YSAX del Arzobispado. No menos de una docena de periodistas fueron asimismo asesinados en tiempos del conflicto armado. Acusaciones a las que, es de suponer, la derecha va a responder argumentando que esos tiempos son cosa del pasado y que hoy vivimos en democracia. Pero dicha argumentación, tal vez válida para El Salvador, probablemente no lo sea para Venezuela.

Debería resultar evidente que Venezuela vive un período de aguda lucha de clases. No tanto desde la llegada de Hugo Chávez al poder, si no más bien desde que las clases dominantes, respaldadas por el poder imperial, decidieron impedir por cualquier medio la consolidación del proyecto de revolución bolivariana del nuevo Presidente. Se vino el golpe de estado, con la consiguiente autoproclamación del presidente de la gremial empresarial contra toda norma constitucional. Fracasó el golpe, pese a haber capturado a Hugo Chávez, a pura movilización popular, a la que se sumó la lealtad de muchos oficiales. Le siguió una huelga empresarial contra la toma de control de PDVSA, la compañía petrolera venezolana, por el Estado. Tras varias derrotas electorales y en referéndum, la oposición decidió por último el boicot electoral y el retiro de sus candidatos. Con ello puede acusar de dictatorial a Chávez porque sus seguidores dominan totalmente el parlamento y, por ende, el poder judicial. Quien ha jugado a la desestabilización y contra toda la institucionalidad es la oposición, la clase dominante, impotente en democracia pues alrededor de dos tercios del electorado, la mayoría pobre del país, respalda a Chávez y su proyecto revolucionario. Éste se ha radicalizado proclamando el nuevo programa de “socialismo del siglo XXI”. Frente a él también la oposición se radicaliza. No caerían dos veces en el mismo error. En Venezuela es claro para todo el mundo: caso de darse otro golpe de estado lo primero que harían los golpistas sería asesinar a Chávez. O al revés: primero asesinar a Chávez e inmediatamente dar el golpe. Y después, el baño de sangre...

En esa lucha a vida o muerte, entre un proyecto revolucionario y otro que significa la reacción, en esa agudizada lucha de clases, se cometen o pueden cometerse errores. En uno y otro bando. La decisión de Chávez, muy cuestionable, ha de haber sido meditada y calculada. Se anunció el cierre, o no renovación de la concesión, desde el mes de diciembre y la medida entra en vigencia a la medianoche del 27 de mayo. Sólo contra RCTV, aunque los períodos de concesión a otras televisoras privadas se reduce de veinte a cinco años. Es más, se permite a RCTV que siga transmitiendo, pero sólo por cable, para los abonados de clase media y clase alta. ¿Cuál es el objetivo de dicha estrategia? Habría que preguntarles a Chávez y a su equipo.  Venezuela es un laberinto y resulta difícil comprender, sobre todo a la distancia,  muchas acciones y decisiones. Pero es claro que la medida tomada tiene un alto costo político, especialmente internacional. A pesar de que no transgrede la legalidad y es de pleno derecho. Pero contraría los principios de la democracia. Eso me parece irrebatible.

El problema para la izquierda salvadoreña, y la de muchos otros lares, es caer en la trampa de sentirse obligada moralmente a defender lo que haga Hugo Chávez, sin tomar en cuenta que allá se pelea por defender un proyecto de revolución en marcha, mientras acá la lucha está en el marco de la “revolución democrática” y, en buena medida, por ampliar y consolidar la incipiente democracia. El problema de la izquierda de aquí y de allá es no haberse desprendido verdaderamente del legado y la tradición leninistas. Por más que la consigna sea un socialismo “del siglo XXI” su diseño y sus métodos siguen siendo los del siglo XX, el siglo de Lenin. En la época hubo líderes revolucionarios que criticaban a los bolcheviques el recurso fácil al autoritarismo y al esquema de partido único, reclamando más protagonismo de las masas y respeto a los principios de la “democracia en general”. El más connotado ejemplo, Rosa Luxemburg: “A nombre de combatir la democracia burguesa habéis suprimido la democracia en general. La libertad siempre es la libertad para los que piensan diferente.” El FMLN haría bien en retomar ese hilo de pensamiento, para mantener la coherencia entre solidaridad y proyecto propio. Y no sudar calenturas ajenas.

Enviar Imprimir

 
 
Google

     
 

+ OPINIÓN

[ EDITORIAL ]
Sesgo ideológico
El Faro
[ LA BUHARDILLA ]
El caso Lüers
Federico Hernández
[ DE AQUÍ, DE ALLÁ ]
Tres años y otras notas
Álvaro Rivera Larios
[ OPINIÓN ]
El libro, los escritores, la lectura y la paz
Manlio Argueta
[ GUAYUNQUIANDO ]
Paris
Guayo Molina
[ DESDE LA ACADEMIA ]
El laberinto venezolano y las incoherencias salvadoreñas
Ricardo Ribera
[ EL MIRÓN ]
Crónica de un fin anunciado
Luis Fernando Valero

[ OPINIÓN ]
Una china, ¿si o no?
Napoleón Campos

Plática con Flaviana Seeling, creadora de Axé Bahía

 
 
 
Escribir carta
Leer cartas enviadas
 

 

 

                                                     Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro
 

EL FARO.NET (Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador)
Dirección: Calle El Mirador, Pasaje 11, No. 138 Col. Escalón. San Salvador, El Salvador.C.A.
Teléfonos: Redacción: (503) 2208 6752 - Fax: (503) 2208 6718
Ventas: (503) 2208 6687, Administración: (503) 2208 6685
Todos los Derechos Reservados. - Copyright©1998 - 2009
Fundado el 25 de Abril de 1998