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Plática con Jorge Hernández
"Me voy a lanzar a la política cuando esté
en mi mejor momento periodístico"
Llega puntual a la cita acompañado de su guardaespaldas.
Toma su lugar en la mesa y se afloja la corbata: "no voy a
necesitar esto". Jorge Hernández, el entrevistador televisivo
con más rating del país, ahora está listo para
contestar preguntas y desde un principio nos deja claro que no le
tiene miedo a ninguna. Habla con la seguridad de quien tiene medidas
las palabras, aún cuando comenta sobre su futuro paso a la
política, o cuando nos deja claro que no le gusta que nadie
le diga que debe ser un periodista crítico. Que lo veremos
como político es un hecho, más aún, ya tenemos
su primer promesa: el señor Hernández promete debatir
en vivo. Jorge sabe que los números, los de televidentes
al menos, están de su lado, son su mejor argumento. Está
plática fue producto de la segunda invitación que
El Faro hace al entrevistador, la primera fue en marzo. En aquel
momento nos pidió paciencia, prefería esperar un mejor
momento.
Por Carlos Martínez /Edith Portillo/ Paolo Luers. Fotografías
de Roberto Orellana
cartas@elfaro.net
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La última vez que pactamos esa plática usted dijo que
prefería esperar al momento más oportuno, porque tenía
cosas que decir. ¿Qué era lo que nos quería decir?
No, lo que pasa es que en aquel momento había muchas cosas que
estaban ocurriendo en los canales con los que competimos y supuse que
era de eso de lo que querían hablar, así que preferí
que se reacomodaran las cosas para ver quién quedaba dónde
y cómo quedaban, cómo quedaba el ejercicio del periodismo
y la repartición de las cuotas de los medios de comunicación
en cuanto al espacio que la audiencia nos da. En aquel momento yo estaba
esperando que los que somos nos quedáramos donde íbamos
a quedarnos.
¿Usted estuvo pensando que lo cambiarían?
No, no, estoy muy cómodo y muy feliz. Tengo dos años y bajo
ningún concepto estoy pensando en cambiarme, estoy súper
cómodo allí.
Llegó a TCS justo después de ser entrevistador del 33,
¿verdad?
Correcto. Y antes estaba trabajando en el 12, siempre combinando la actividad
con radio. Yo dejé de hacer radio hace un año porque, y
esto quizá no muchos lo saben, desde hace un año asumí
la vicepresidencia de noticieros. Eso fue producto de una decisión
empresarial de agrupar a los noticieros en un solo esquema. Eso debido
a todo lo que significa tener cuatro espacios de noticias.
¿Usted está a cargo de todos los noticieros de TCS?
De todos. Cada uno tiene su director, pero obviamente siempre ha habido
un vínculo directo entre cada noticiero y el director del canal,
ahora lo que se ha creado es un vínculo que une al dueño
del canal con los directores. Mi trabajo es monitorear, conservar la línea
editorial de la empresa, que planea las investigaciones y los reportajes.
En el país hay una cantidad extraordinaria de horas de entrevistas,
estamos hablando de ocho horas diarias de entrevistas.
Y eso sin mezclar a los pastores que quieren ser entrevistadores, que
hay varios, hay tres.
Incluso sin ellos ya hay varios, de hecho es una oferta que en otros
países no existe. En New York no encontrás ocho entrevistas
políticas y mucho menos que duren una hora.
Eso es parte de la razón por la que yo preferí que nos esperáramos
un poco para hacer esta entrevista, porque cuando se comenzaron a hacer
los movimientos en los canales nosotros mismos estábamos cambiando.
A mi se me hace extremadamente difícil mantener la atención
de la gente durante una hora con un solo invitado y un solo tema y decidimos
recortar el tiempo.
Se-le-a-gra-de-ce.
Es demasiada tortura para el televidente y sobre todo si el invitado es
muy aburrido porque no toda la gente sabe hablar para TV. Por eso la primera
decisión que tomamos es reducir la entrevista a 45 minutos y luego
cada invitado tiene solo 15 minutos, porque llevamos tres. Para un país
como este, en 15 minutos vas a decir lo que tenés que decir.
Y la otra decisión que tomamos es ampliar el espacio de Frente
a Frente con un espacio que se llama Frente a la Comunidad donde, se increpa
al funcionario desde una comunidad en particular. Llevamos a un ministro
que se enlaza en vivo con una comunidad y tiene que responder las preguntas
que esa gente está haciendo. Es mejor que las llamadas que ustedes
escuchan en las otras entrevistas.
Para mi es un acto casi terrorista poner al funcionario frente a alguien
que no se sabe quién es. Yo he escuchado que acusan a los funcionarios
de ladrones, de cosas personales, y le prestás el teléfono
a personas que no sabés qué motivaciones tiene. En cambio
nosotros le pedimos a la gente que ponga su cara y lance su pregunta.
Eso es más democrático.
Interesante. Decía que es el responsable de mantener la línea
editorial. ¿Cuál es la línea editorial de TCS?
Depende del tema.
¿La línea editorial depende del tema?
Sí, depende del tema. Hablando de política, TCS es una empresa
a la que le gusta desarrollar su actividad en un ámbito de libertades,
y por lo tanto nosotros utilizamos los servicios informativos de los que
somos capaces de echar mano, que son muy grandes, para asegurarnos de
que en el país exista la libertad de expresión, de contratación,
económica, de pensamiento, de culto. Nuestra línea editorial
va enfocada a que en el país siga existiendo la democracia.
¿Qué grado de libertad tiene dentro de TCS? Por ejemplo,
¿un noticiero de TCS se puede quebrar a un ministro, tal como hizo
La Prensa Gráfica?
Claro, lo podemos hacer. Lo único es que...
¿Tiene que pedir permiso al dueño?
Es que para mi no puede existir un trabajo separado entre un vicepresidente
de noticias con el dueño del medio. Y debe ser así, porque
cuando venga la protesta tenés que tener el respaldo del dueño.
Nosotros no existimos para quebrarnos ministros, nos queremos ser Corte
de Cuentas, ni fiscalía, ni jueces, solo queremos ser un medio
de comunicación, queremos informar. Me da la impresión de
que algunos periodistas tienen el llamado mesiánico de hacer lo
que no hace la Corte de Cuentas o lo que no hace la fiscalía o
la policía incluso, yo reniego de la imposición que me quieren
hacer.
¿Cuál?
Fijate que hace unos días me invitaron a un foro que se llamaba
"El papel crítico de los medios de comunicación".
A mi no me gusta que me quieran decir que debo ser crítico.
No le gusta, pues. ¿Cómo entiende el papel de los medios
de comunicación?
A mi me gusta ocupar la palabra fiscalizador. Por ejemplo Paolo en sus
columnas es crítico, pero el día en que él escriba
en los renglones noticiosos, no puede decir que es un periodista crítico,
tiene que ser periodista a secas y punto. Cuando estoy en mi función
de periodista no me gusta ser crítico.
Interesante. Me estoy tratando de imaginar un país donde todas
las instituciones funcionan bien, Alemania por ejemplo. Aun allí
los medios asumen un papel adicional de fiscalización. Si te llega
una información importante vos no podés decir: "yo
paso esto a la fiscalía y que ellos hagan su trabajo".
No, claro que no. Si me llega información la confirmo y luego la
voy a divulgar sin ningún problema. Lo que yo no puedo compartir
que los periódicos o los medios en general existen para botar ministros.
Y quien quiera hacer eso se equivocó de carrera.
¿Cómo entiende lo de ser crítico?
Significa asumir una actitud en la que necesariamente vas a juzgar para
bien o para mal la actuación de alguien, y yo creo que los periodistas
somos relatores de la verdad, nuestra función es hacer crónicas
de la verdad, presentar hechos que en su conjunto estén lo más
apegados a la verdad.
Desde ese punto de vista ¿Al resto de sus colegas los considera
críticos?
Algunos de ellos se sienten llamados a ser críticos, se lo escuchás
en las preguntas. Yo creo que no hay cosa más desagradable que
un periodista que te pregunte asumiendo una respuesta o dejando asentada
su opinión personal, a mí me pasa, pero trato de dejar claro
que se trata de mi opinión personal, y lo digo para que quede claro.
Si estamos hablando de los entrevistadores, lo que tenemos que hacer es
hacer preguntas. Y que otros se preocupen por responder. A lo mejor alguna
vez me ha pasado a mí como uno de esos pecados que cometemos todos,
pero trato de que no me pase.
Cómo definiría el papel de un periodista, de un entrevistador.
¿Como facilitador?
Mirá, yo personalmente escojo los temas, a los entrevistados, a
las preguntas, obviamente junto con un equipo.
El papel de un entrevistador es...
Tratar de reunir en su persona todas las preguntas que la gente le quiere
hacer al entrevistado. Ponerse en los zapatos de Juan Pueblo, del empresario,
de los políticos que se oponen a tu entrevistado. Se trata de reunir
todas las preguntas y lanzarlas con la mejor intención. No se trata
de terminarte a la otra persona, sino de saber la verdad.
Si usted lo define así, eso quiere decir que cree que lo hace
así.
Trato.
¿Por qué cree que la gente del FMLN tiene tantas sospechas?
¿Conoce las críticas que le hacen?
Conozco las críticas que me hace una persona. Todos los demás
de ese partido llegan a mi programa, y yo no llegaría nunca al
programa de una persona en la que no creo. Desde el momento en que llegan
creen en lo que estoy haciendo. Sólo conozco a uno que no llega,
y ese no llega porque no acepta que yo no le diga qué preguntas
le voy a hacer. Y yo no acepto que él me diga los temas que podemos
tratar.
Supongo que está hablando de Schafik.
¡Claro! Lo dejé de invitar porque un día nos insultó.
Somos demócratas, pero tenemos dignidad. Entendemos nuestro tamaño
y entendemos el tamaño de él.
¿Y cuál es su papel y su tamaño?
Si hablamos como empresa, tenemos que decir que somos una empresa legal,
con propietarios de prestigio y con gente que trabajamos allí desde
hace mucho tiempo y, sin despreciar a nadie, somos el medio de comunicación
más importante del país y obviamente si una persona nos
insulta hay que preguntarse quién pierde más, ¿nosotros
al no tenerlo en nuestro programa o él al no aparecer en nuestra
pantalla?
Obviamente los resultados electorales ya dieron la respuesta. Sólo
por ser malcriado y mal educado. Cuando me refiero al tamaño me
refiero a esto: Telecorporación es más grande que personas.
¿Si ahorita se viera en una entrevista, diría: "este
periodista sí que es un fiscalizador"?
Mirá, yo he pasado por diferentes etapas en la vida: cuando trabajaba
en el 12 varia gente, porque el núcleo de influencia era el de
Mauricio Funes, lo consideraba a él y a alguna gente que trabajábamos
alrededor de él como personas que podíamos asumir el rol
fiscalizador. Luego, cuando trabajé en el 33, los de izquierda
me decían: "qué buenas las preguntas que le hacés
a los de derecha" y los de derecha me decían "qué
buenas preguntas les hacés a los de izquierda". Bajo esa condición
después me paso a TCS, que a lo mejor la gente del Frente piensa
que nuestra actitud no es la correcta.
Estoy en un estadio en el que estoy intentando escuchar cuál es
la opinión de la gente sobre el periodismo que hacemos y estoy
intentando transformar ciertas cosas en TCS. Me encontrás en un
momento de "transición a".
¿A ser fiscalizador?
A ser mejor de lo que éramos antes. Porque antes a lo mejor hacía
cosas pero las hacía en un medio tan pequeño que no tenía
la fuerza que tienen si las hacés en un medio más grande.
En este tiempo, mientras llega a ser fiscalizador, ¿qué
ha estado pasando?
Que hemos tenido éxito, porque hemos tenido mejores coberturas
que los otros canales y todas las personas que han tenido que pasar por
nuestras pantallas están allí y hemos hecho todas las preguntas
que hemos querido hacer. Cuando yo te digo esto te lo digo no sólo
sobre mi entrevista, sino sobre todos los noticieros que dirijo.
¿Existe algo así como un equilibrio entre los diferentes
noticieros?
Claro, pero el equilibrio está dictado por la intención
de cómo queremos cubrir. Una cosa es la intención que nosotros
tengamos, pero la realidad de la calle es otra. Alguien nos puede decir
que el presidente Saca ocupa más espacio en nuestras pantallas
que nadie más, pero ¿yo que culpa tengo que el presidente
haga ocho cosas diarias en la calle y que todos los periodistas quieran
hacerle preguntas? Eso no es mi culpa y no sé si esté bien
o mal para él, pero es la persona que más llama la atención
en el país.
Y en el otro lado tienes al líder formal de la izquierda, que se
llama Medardo González. ¿Ya se pusieron a pensar ustedes
en las diferencias comunicacionales que existen entre el uno y el otro?
Cuando me hablás de equilibrio yo eso te respondo.
Bueno, la verdad no me refería a eso cuando hablaba de equilibrio.
Lo que le quería preguntar es cómo balancea los conceptos
de los diferentes noticieros.
Ya. Te lo puedo definir así: el noticiero del dos y del seis son
nuestros noticieros políticos, mientras que 4 visión es
un noticiero más urbano, más metropolitano y más
de historias que de reportajes, más de rostro urbano que de profundidad
política y económica. Y nuestro noticiero de la mañana
es más del orden económico y gremial, con una revista matinal.
Dice que está en el período de transición. ¿Cómo
ha cambiado el periodismo que ha venido haciendo?
Todos los que hacemos periodismo en el país o casi todos somos
empíricos, a pesar de que hemos ido a la universidad. Yo he pasado
desde no saber cómo se redacta una noticia hasta saber cómo
escribir para diferentes formatos periodísticos en diferentes idiomas,
por ejemplo. Ya en la parte conceptual, siento que he tenido una maduración
en lo que tenés que entender cuando te ponés frente a una
cámara. Hay muchos jóvenes que piensan que el mundo se va
a paralizar por lo que ellos publican y eso no es así, porque el
periodismo tiene un espacio de acción limitado. Yo he aprendido
a madurar lo que voy a hacer y decir, y a veces a callarme mis opiniones
personales.
¿Podría definir el período de transición
por el que está pasando TCS?
Te lo voy a explicar con asuntos más específicos: nuestra
empresa está presidida por Boris Eserski, un hombre de 76 años,
y que es la persona que más sabiduría reúne en si
mismo sobre cómo manejar una empresa de comunicación o un
noticiero o cómo manejar el periodismo en el país; pero
él está haciendo una transición total de mando para
su hijo que tiene 37 años y ese hecho en sí mismo ya plantea
una transición para toda la empresa sobre cómo hacemos programas
en vivo, la forma en la que programamos los canales y en la forma en que
informamos.
Cuando te digo que soy parte de una transición te hablo del cambio
de una generación a otra que se está haciendo de forma ordenada
y consciente, y que está teniendo resultados buenos dentro de la
empresa.
Hay quienes dicen que Eserski es el poder real detrás de Saca.
Lo he escuchado en un círculo muy reducido de gente, más
en el ámbito político. Te aseguro que el pueblo salvadoreño
nunca ha escuchado el nombre del dueño. Qué raro que se
piense eso, cuando ahora que los dos periódicos han presentado
los nombres de las personas que más influyen en el presidente Saca,
ninguno ha mencionado el nombre de Don Boris. Y es que no es cierto. Lo
que sí es verdad es que una de mis funciones es barajar las relaciones
con el órgano ejecutivo y con el judicial y con el legislativo,
gremiales, sindicatos. Yo participo en todas las pláticas que tenemos
con las cabezas de esos órganos y son pláticas cordiales,
porque es importante mantenernos en comunicación. Constantemente
nos reunimos con la Corte Suprema de Justicia, con la Asamblea, con Casa
Presidencial, con los alcaldes...
¿Está consciente de las críticas que se le hacen
a usted? Se han rumorado muchas cosas, alguna gente de izquierda e incluso
El Diario de Hoy, que no es precisamente de izquierda, "rumoró"
sobre su relación con el presidente.
Cuando EDH publicó que yo era asesor de Saca al día siguiente
corrigió en sus páginas, tal como debió haber hecho,
y yo me di por satisfecho. Esa parte sólo la admito como un error
del periodista, pero si tú has escuchado algún rumor con
mucho gusto te lo comento.
Je je je. Han dicho que fue asesor del presidente Saca, lo han asociado
con la labor del OIE. ¿A qué cree que se deba toda esta
saga de señalamientos?
Con respecto del Diario de Hoy, insisto que se trató de un error
que corrigieron. Te lo voy a explicar así: me hacen esos señalamientos
porque salgo en TV. Eso es todo.
Lo que he escuchado de gente del FMLN fue que para el debate presidencial
ustedes les estaban tendiendo una trampa. Nunca entendí la oferta
que ustedes hicieron a los candidatos y cuál fue la negociación...
Te voy a contar la verdad y los antecedentes. Cuando me di cuenta de que
sería imposible que los candidatos aceptaran debatir en vivo, decidí
darles la misma temática y la misma cantidad de tiempo a los cuatro
candidatos e hicimos una post producción para mostrar la respuesta
de los cuatros candidatos sobre algún tema. La única diferencia
sobre un debate en vivo era que no podría haber réplica.
Además grabábamos el mismo día y a la misma hora.
Cuando ellos hablan de trampa hablan de esto: una semana antes de que
comenzaran los debates invité a Schafik al programa y a mitad del
programa apareció un spot de la Fundación Libertad y él
se sintió muy ofendido porque nosotros aceptamos esa pauta publicitaria
como parte de los comerciales. Obviamente el periodista no decide qué
publicidad es la que va a entrar y yo no sabía qué publicidad
era la que iba a pasar durante el programa. Luego de eso nos reunimos
en su casa de campaña y le dije "vengo a hablar con vos porque
sin vos el debate no va a ser lo mismo", y le dije que no había
sido nuestra intención pautar en ese espacio ese tipo de comerciales.
Y saliendo de esa reunión me fui a la casa de Boris Eserski y él
me dijo que cuando Schafik estuviera en el programa ya no aceptaríamos
ni un solo comercial de esos. Yo le comuniqué eso a Hándal,
pero igual decidió no asistir.
¿Por qué cree que en el país no puede haber un
debate político en vivo?
El tiempo me va a dar la razón. No lo habrá hasta que alcancemos
la madurez política de los partidos. Eso tiene que ver con que
los candidatos se han dado cuenta de que no necesitan debatir en vivo
para ganar las elecciones, y la historia los asiste.
Esa es la lógica que Gloria Salguero Gross nos explicaba: "no
va a haber reforma electoral porque si ARENA está ganando no tiene
por qué cambiar las reglas".
Si te pones la camiseta de arenero, ¿para qué vas a cambiar
las reglas si te favorecen? Van a pasar varios años hasta que veamos
un debate en vivo.
Entiendo que no ha tenido problema en admitir en ocasiones anteriores
que es un hombre de derecha.
Fíjate que nunca he dicho eso de una forma tan tajante, pero te
garantizo que de izquierda no soy. La izquierda que yo he conocido en
este país ha matado gente, ha puesto bombas, han tenido un proceso
desastroso de insertarse a la sociedad civil y ha sido un mal partido
político, ha sido una izquierda ganguera en cuanto a puestos y
retrógrada. No tengo ninguna motivación para ser de izquierda,
porque en este país es pésima.
Es entonces un hombre de derecha.
Me llama muchísimo más esa fórmula.
Aunque también han matado y puesto bombas...
Sí, pero las personas que participaron en eso, o que se les señala
que participaron en eso, ya no están en el escenario, mientras
que en la izquierda yo sigo viendo a la misma gente que protagonizó
la guerra.
Ya definió su parecer sobre la izquierda. ¿Nos da su
parecer sobre la derecha?
Obviamente, y los resultados me asisten, es una derecha con más
viveza y más organizada, más activa. No es que tenga más
recursos.
¿No?
De verdad que no. Ahora con esto de las ideologías globalizadas
yo he llegado a creer que la izquierda también tiene sus propias
fuentes de financiamiento. La derecha es más exitosa electoralmente
y hay líderes que me han impactado más que los de izquierda.
Por lo tanto yo diría que soy parte de una generación que
ha crecido en un país básicamente conservador.
¿A usted nunca le ha interesado participar en política?
No ahorita, aunque algún día estoy seguro de que voy a participar
en política. Pero ahorita sería como quedarme frustrado
de todo lo que puedo hacer en el periodismo. La respuesta es rotundamente
sí, pero este no es el momento.
¿Cuándo se va a lanzar?
A diferencia de lo que otros han respondido sobre ese tema, yo no voy
a entrar en política cuando no tenga nada que hacer en periodismo,
sino que me voy a salir cuando esté en mi mejor momento periodístico
para entrar en política. Eso va a depender de que yo sienta que
llegué al máximo de mi carrera periodística y luego
me voy a buscar un partido con el que yo quiera hacer algo con él
y él conmigo.
Realmente se ha detenido a pensarlo en serio...
Lo que pasa es que a nosotros nos toca convivir con tantos políticos,
tanto buenos como malos como mediocres, que algunas veces uno piensa "yo
podría hacer eso mejor" o "yo no hubiera cometido ese
error". Eso nos pasa porque uno tiene que convivir con ellos, es
muy humano que te pase. Y además está el contacto con la
gente
¿Sería usted un buen político?
No lo sé. A lo mejor y voy a ser también cuestionado. Lo
que te quiero decir es que dejaría de ser humano si las vivencias
de la gente no me sensibilizaran y dejaría de ser humano si el
éxito o el fracaso de los políticos con los que convivo
no me impactara. Hay cosas que yo no quiero hacer nunca como político
y hay cosas que las quisiera hacer exactamente como se las he visto hacer
a algunos políticos
¿Ya pensó cómo va a ser su lanzamiento a la política?
¿Va a ser en vivo, como Julio Rank o en una entrevista con El Faro,
como Mauricio Funes?
No lo he pensado, no he tenido chance de pensarlo, pero sería muy
a mi estilo, rodeado de las personas que más me importan y estando
seguro de la decisión que voy a tomar.
¿Cuando entre a la política sí va a haber debate?
Te prometo que sí, va a haber debate.
¿Le gusta que un periodista se convierta en presidente?
Depende del ejemplo, porque Carlos Meza, de Bolivia, era periodista con
muy poco sustento político. Lo que pasa es que Saca en parte es
periodista, solo en parte, y yo estoy convenciendo de que es el mejor
político que hemos conocido en los últimos tiempos, porque
el último político bueno que había en el país
se murió cuando se murieron D'aubuisson, Duarte y Ungo, y luego
no hemos vuelto a tener un político en el país. Que me perdonen
los otros que han sido presidentes y otros que se crean políticos,
pero yo creo que Saca es el mejor político que hemos tenido, y
el único.
¿Le molesta o encuentra normal que existan vías comunicantes
entre los medios y el gobierno? Gente que va de los medios a la secretaría
de comunicaciones, a hacerse cargo de programas de gobierno, a la inteligencia
del Estado...
No, no me molesta en absoluto y me parece normal. En Estados Unidos pasa.
¿Cree que The New York Times contrataría a alguien que
viene de la Casa Blanca?
Hay gente que trabaja con senadores, con congresistas. Lo que pasa es
que aquí somos un país pequeño y si Julio Rank se
va para la secretaría y Cecilia se va para el gobierno todos nos
damos cuenta. No sólo es normal sino que es correcto. No le veo
ningún problema.
Entiendo que tiene una amistad personal con el presidente de la República.
¿Cómo hace para construir un balance entre sus simpatías
políticas y personales y su trabajo periodístico?
Mirá, el presidente no es mi hermano, no es mi pariente, es una
persona a la que conozco porque yo hago radio desde hace 15 o 16 años
y la he hecho con él y con la familia de él, y hemos estado
en actividades gremiales dentro y fuera del país. Pero es bien
sencillo en realidad: él trabaja en Casa Presidencial y yo trabajo
en la Telecorporación.
Cuando las personas fomentan la amistad se tienen que ver muy seguido
y es eso. Él tiene un trabajo y yo tengo el mío y no coincidimos
en las agendas y su trabajo es muy distinto al mío como periodista.
No creás que me representa ningún desafío. Cada quien
hace su trabajo y alguna vez nos juntamos en cumpleaños y eso.
Ni yo necesito nada de la presidencia ni él necesita nada de TCS.
Él es lo suficientemente hábil para hacer su trabajo y yo
lo suficientemente hábil para hacer el mío, a pesar de ser
personas que tienen una afinidad.
A la hora de marcar distancias, en estas circunstancias, ¿no
cree que le signifique ningún problema?
No, porque estoy tratando de ser y de parecer. No necesito aparentar nada,
yo estoy haciendo mi trabajo en función de una empresa que me paga
y mientras yo me mantenga haciendo eso no creo que me cause ningún
problema.
La empresa también tiene afinidades políticas...
Nuestra empresa no tiene afinidades políticas, es solo una empresa.
Si me preguntás eso también tendrías que preguntarme
a qué equipo preferimos o que comida nos gusta más. Somos
demasiado grandes para pensar que estamos en función estrictamente
política.
Hablemos de 4 visión. Usted sabe que es el noticiero más
cuestionado del país.
Para los que no lo saben es el noticiero más visto en el país
y triplica al que le sigue en segundo lugar. En primer lugar por su horario
y además porque es un noticiero bien producido. Y 4 Visión
también está en un momento de transición.
¿Va a cambiar?
Está cambiando. Lo que pasa es que la gente no lo nota porque ya
tienen un estigma de amarillista y aunque los cambios se van haciendo
no se notan.
¡Ha sido amarillista?
Te lo contesto de esta manera: Yo quisiera que un día agarráramos
los otros medios y los revisáramos. Ustedes han visto hechos de
sangre en la primera plana de los periódicos, la gente con la sangre
desparramada. Lo que le pasó a 4 Visión es que eso lo hicieron
muy repetitivo. Todos hemos pecado de lo mismo y el único problema
es la periodicidad en la que se hizo, que fue la que marcó la imagen.
Pero eso está cambiando.
¿Usted aprueba que se muestren este tipo de cosas?
No, pero no sólo yo, sino que la empresa no aprueba este tipo de
imágenes.
Entonces han estado actuando al margen de la voluntad de la empresa.
Por eso es que ahora hay una vicepresidencia de noticieros que se encarga
de revisar que ciertas cosas vayan cambiando.
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Me imagino que vio la edición de La Prensa Gráfica en
la que aparecieron con un monotemático sobre violencia en blanco
y negro donde hacían una autorreflexión del manejo de la
violencia en los materiales periodísticos...
La vi. Entiendo la buena intención de ellos de llamar la atención
al publicarse en blanco y negro, pero sirvió para una cosa: para
que yo me fuera a la fiscalía, a medicina legal y a la policía
para que me dijeran las cifras, y cuando las veo me doy cuenta que La
Prensa Gráfica le ha puesto el ojo a un problema que tampoco es
nuevo y que no es tan escandaloso comparado con los otros años.
Le apuesto que en este país se viene muriendo gente en grandes
cantidades desde hace mucho tiempo. Lo que pasa es que ahora un medio
de comunicación decide publicarlo. Incluso hay quienes creen que
es muy amarillista hacer eso, que el hecho de dedicarle una edición
en blanco y negro es como potenciar mucho más la violencia, hacer
protagonista a gentes que tienen categorías de delincuente.
Es un esfuerzo válido pero hay quienes te podrían decir
que es muy amarillista, porque cuado a la gente la metés en esa
dinámica de relatar violencia hay un stress colectivo. Yo le he
pedido a los directores de los medios que dejemos de usar adjetivos calificativos
y grandilocuencias a la hora de hablar de lo violencia y de los muertos.
¿Y le hacen caso?
Lo estamos haciendo.
Entonces, según usted, La Prensa sobredimensionó el
asunto.
No es significativamente mayor. La prensa está reaccionando a un
problema interno del gobierno, que no se pone de acuerdo con las cifras.
Te lo explico así: lo que yo he logrado averiguar es que están
comparando peras con manzanas. Las cifras que se reúnen el 2005
son un cruce de todas las instituciones y las de 2004 son solo de la policía.
Además, la fiscalía pone que las muertes son homicidios
hasta que no se demuestre lo contrario. Tienen que comparar peras con
peras.
Esto podría sonar un discurso muy parecido al del Ejecutivo
No. Ya te dije que si hay un muerto hay que averiguar quién lo
mató. Hay que investigarlo, y eso no es concesivo con el Ejecutivo.
Lo que estoy diciendo es que el tema de los muertos en este país
no es un tema de este año ni de ediciones en blanco y negro, es
el tema de tradiciones que vienen en los genes de los salvadoreños.
En los genes.
Sí, en los genes. Somos una sociedad violenta. Aquí se muere
gente por peleas de tráfico.
En los genes...
Puede ser hasta en los genes. Si querés hablamos otro día
de eso.
¿Cómo ve la idea de crear una regulación legal
para la distribución de la pauta publicitaria durante las campañas
políticas?
Yo no estoy de acuerdo. Me parecería nefasto, porque yo creo en
la libertad y nos estaría coartando la libertad de empresa de ser
contratados y de contratar. Simplemente la palabra regulación no
la admito en al ámbito en que yo me muevo, me refiero desde el
punto de vista legal.
Aunque esto signifique por ejemplo que el estado otorgue a los partidos
un subsidio para que compren espacios publicitarios de manera que todos
tengan la misma presencia en los medios. Con esto las empresas no perderían.
Es que la respuesta no te la di pensando en nuestro interés económico,
eso quiero dejártelo claro, porque la pauta del gobierno y de la
campaña cuando están en su mejor momento no significa más
que el 8 ó 10 por ciento de nuestra pauta publicitaria. Es decir,
que la mayoría de dinero entra anunciando productos comerciales.
Lo importante es que para mí eso sería ir en contra de la
publicidad. Porque eso significaría que los ciudadanos tendrían
que escuchar en la misma proporción a todos los partidos. Si el
canal que estoy viendo transmite demasiada publicidad sólo de derecha
o sólo de izquierda, pues simplemente me voy a otro canal, pero
no me podés obligar a cambiarme de canal y seguir viendo la misma
publicidad
Una duda: seguramente es el único periodista que puede adquirir
carros como el suyo con todo y guardaespaldas. (Jorge se bajó de
una camioneta Toyota Prado, asistido por un guardaespaldas)
El carro me lo gané con 20 años de trabajo y el guardaespaldas
lo tengo asignado porque antes de la campaña recibí un correo
en el que se me decía que José Luis Merino, de la comisión
política del FMLN, tenía un plan para asesinar a varias
personas, entre ellas yo. Entonces simplemente es para tener alguna tranquilidad
psicológica y algún método de disuasión.
Cree en la verdad de esa información.
Bueno, he puesto la denuncia ante la policía y más de alguna
vez han llegado hombres encapuchados a mi casa con armas largas a preguntar
si allí vivo. Con el guardaespaldas el que me quiera hacer algo
lo va a hacer, es solo una precaución. Pero separa las cosas, porque
el carro, y tengo otros tres carros igual de bonitos, me lo he ganado
trabajando.
¿Quiénes son los enemigos de Jorge Hernández?
No tengo enemigos.
Vamos, le han amenazado de muerte.
Si pero no los conozco. Afortunadamente no tengo enemigos.
¿Usted tiene modelos periodísticos?
Mike Wallace, Larry King, y mi referente actual más importante
es Joaquín López Dóriga, él es el que más
me ha impactado.
Me imagino. ¿Y aquí?
Te voy a decir un nombre, pero no por su faceta de entrevistador, porque
él mismo sabe que no es su fuerte. Pero creo que Narciso Castillo
es una persona que ha tenido un gran impacto en el periodismo de este
país. Sin duda es una de las personas que más le ha aportado
al periodismo de este país.
Quiero regresar al tema de la transición. ¿Hacia dónde
está transitando la Telecorporación, en qué se está
convirtiendo?
Nosotros somos un medio que vive del rating. Obviamente queremos caminar
hacia más gente viendo los canales 2.4 y 6. En la parte del manejo
de la información queremos ser
no infalibles porque no se
puede, pero cometer los menos errores posibles y aumentar la confianza
que la población tiene en nosotros. Estamos buscando cómo
ser más efectivos en lo que decimos.
Y ya en la parte política ideológica, cuando hay algo muy
delicado que decir lo que estoy haciendo es buscar el vocero idóneo
para que lo diga, pero que no lo digan nuestros periodistas. Si hay alguien
que yo creo que su pensamiento se debe conocer a nivel nacional, lo voy
a buscar y lo voy a transmitir con toda la energía del mundo a
todo el país, pero no lo va a hacer (dar opinión) ni mi
presentador ni mi reportero.
¿Parte de esa transición es llegar a convertirse en
un verdadero fiscalizador?
Pues sí. Lo que pasa es que ya hacemos nuestro espacio, lo que
pasa es que lo peor que puede hacer un periodista es auto promoverse en
esa labor de fiscalizador y yo veo a algunas personas que quieren ponerse
un rótulo. "yo soy un fiscalizador", "yo soy un
crítico".
Usted no se pondría un rótulo que diga: "soy fiscalizador",
¿verdad?
Jamás. Yo quisiera que la gente lo diga.
¿Qué hace falta para eso?
Que el país permita más acceso a la información.
No se trata de si tenés acceso o no a documentos. Las grandes decisiones
en este país se toman de manera muy sutil y compartimentada. Las
decisiones que impactan la vida de las personas se toman de forma más
complicada de lo que pensamos. Por ejemplo, ¿quién sabe
quiénes participaron en la Ley de Libre Competencia o en la de
Defensa del Consumidor?
Aunque la conversación no termina, la grabadora deja de correr.
La entrevista se acabó y Jorge no se ha cansado de responder: "¿Es
es todo?".
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