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Plática con Jorge Hernández

"Me voy a lanzar a la política cuando esté en mi mejor momento periodístico"

Llega puntual a la cita acompañado de su guardaespaldas. Toma su lugar en la mesa y se afloja la corbata: "no voy a necesitar esto". Jorge Hernández, el entrevistador televisivo con más rating del país, ahora está listo para contestar preguntas y desde un principio nos deja claro que no le tiene miedo a ninguna. Habla con la seguridad de quien tiene medidas las palabras, aún cuando comenta sobre su futuro paso a la política, o cuando nos deja claro que no le gusta que nadie le diga que debe ser un periodista crítico. Que lo veremos como político es un hecho, más aún, ya tenemos su primer promesa: el señor Hernández promete debatir en vivo. Jorge sabe que los números, los de televidentes al menos, están de su lado, son su mejor argumento. Está plática fue producto de la segunda invitación que El Faro hace al entrevistador, la primera fue en marzo. En aquel momento nos pidió paciencia, prefería esperar un mejor momento.
Por Carlos Martínez /Edith Portillo/ Paolo Luers. Fotografías de Roberto Orellana
cartas@elfaro.net
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La última vez que pactamos esa plática usted dijo que prefería esperar al momento más oportuno, porque tenía cosas que decir. ¿Qué era lo que nos quería decir?
No, lo que pasa es que en aquel momento había muchas cosas que estaban ocurriendo en los canales con los que competimos y supuse que era de eso de lo que querían hablar, así que preferí que se reacomodaran las cosas para ver quién quedaba dónde y cómo quedaban, cómo quedaba el ejercicio del periodismo y la repartición de las cuotas de los medios de comunicación en cuanto al espacio que la audiencia nos da. En aquel momento yo estaba esperando que los que somos nos quedáramos donde íbamos a quedarnos.

¿Usted estuvo pensando que lo cambiarían?
No, no, estoy muy cómodo y muy feliz. Tengo dos años y bajo ningún concepto estoy pensando en cambiarme, estoy súper cómodo allí.

Llegó a TCS justo después de ser entrevistador del 33, ¿verdad?
Correcto. Y antes estaba trabajando en el 12, siempre combinando la actividad con radio. Yo dejé de hacer radio hace un año porque, y esto quizá no muchos lo saben, desde hace un año asumí la vicepresidencia de noticieros. Eso fue producto de una decisión empresarial de agrupar a los noticieros en un solo esquema. Eso debido a todo lo que significa tener cuatro espacios de noticias.

¿Usted está a cargo de todos los noticieros de TCS?
De todos. Cada uno tiene su director, pero obviamente siempre ha habido un vínculo directo entre cada noticiero y el director del canal, ahora lo que se ha creado es un vínculo que une al dueño del canal con los directores. Mi trabajo es monitorear, conservar la línea editorial de la empresa, que planea las investigaciones y los reportajes.

En el país hay una cantidad extraordinaria de horas de entrevistas, estamos hablando de ocho horas diarias de entrevistas.
Y eso sin mezclar a los pastores que quieren ser entrevistadores, que hay varios, hay tres.

Incluso sin ellos ya hay varios, de hecho es una oferta que en otros países no existe. En New York no encontrás ocho entrevistas políticas y mucho menos que duren una hora.
Eso es parte de la razón por la que yo preferí que nos esperáramos un poco para hacer esta entrevista, porque cuando se comenzaron a hacer los movimientos en los canales nosotros mismos estábamos cambiando. A mi se me hace extremadamente difícil mantener la atención de la gente durante una hora con un solo invitado y un solo tema y decidimos recortar el tiempo.

Se-le-a-gra-de-ce.
Es demasiada tortura para el televidente y sobre todo si el invitado es muy aburrido porque no toda la gente sabe hablar para TV. Por eso la primera decisión que tomamos es reducir la entrevista a 45 minutos y luego cada invitado tiene solo 15 minutos, porque llevamos tres. Para un país como este, en 15 minutos vas a decir lo que tenés que decir.
Y la otra decisión que tomamos es ampliar el espacio de Frente a Frente con un espacio que se llama Frente a la Comunidad donde, se increpa al funcionario desde una comunidad en particular. Llevamos a un ministro que se enlaza en vivo con una comunidad y tiene que responder las preguntas que esa gente está haciendo. Es mejor que las llamadas que ustedes escuchan en las otras entrevistas.
Para mi es un acto casi terrorista poner al funcionario frente a alguien que no se sabe quién es. Yo he escuchado que acusan a los funcionarios de ladrones, de cosas personales, y le prestás el teléfono a personas que no sabés qué motivaciones tiene. En cambio nosotros le pedimos a la gente que ponga su cara y lance su pregunta. Eso es más democrático.

Interesante. Decía que es el responsable de mantener la línea editorial. ¿Cuál es la línea editorial de TCS?
Depende del tema.

¿La línea editorial depende del tema?
Sí, depende del tema. Hablando de política, TCS es una empresa a la que le gusta desarrollar su actividad en un ámbito de libertades, y por lo tanto nosotros utilizamos los servicios informativos de los que somos capaces de echar mano, que son muy grandes, para asegurarnos de que en el país exista la libertad de expresión, de contratación, económica, de pensamiento, de culto. Nuestra línea editorial va enfocada a que en el país siga existiendo la democracia.

¿Qué grado de libertad tiene dentro de TCS? Por ejemplo, ¿un noticiero de TCS se puede quebrar a un ministro, tal como hizo La Prensa Gráfica?
Claro, lo podemos hacer. Lo único es que...

¿Tiene que pedir permiso al dueño?
Es que para mi no puede existir un trabajo separado entre un vicepresidente de noticias con el dueño del medio. Y debe ser así, porque cuando venga la protesta tenés que tener el respaldo del dueño. Nosotros no existimos para quebrarnos ministros, nos queremos ser Corte de Cuentas, ni fiscalía, ni jueces, solo queremos ser un medio de comunicación, queremos informar. Me da la impresión de que algunos periodistas tienen el llamado mesiánico de hacer lo que no hace la Corte de Cuentas o lo que no hace la fiscalía o la policía incluso, yo reniego de la imposición que me quieren hacer.

¿Cuál?
Fijate que hace unos días me invitaron a un foro que se llamaba "El papel crítico de los medios de comunicación". A mi no me gusta que me quieran decir que debo ser crítico.

No le gusta, pues. ¿Cómo entiende el papel de los medios de comunicación?
A mi me gusta ocupar la palabra fiscalizador. Por ejemplo Paolo en sus columnas es crítico, pero el día en que él escriba en los renglones noticiosos, no puede decir que es un periodista crítico, tiene que ser periodista a secas y punto. Cuando estoy en mi función de periodista no me gusta ser crítico.

Interesante. Me estoy tratando de imaginar un país donde todas las instituciones funcionan bien, Alemania por ejemplo. Aun allí los medios asumen un papel adicional de fiscalización. Si te llega una información importante vos no podés decir: "yo paso esto a la fiscalía y que ellos hagan su trabajo".
No, claro que no. Si me llega información la confirmo y luego la voy a divulgar sin ningún problema. Lo que yo no puedo compartir que los periódicos o los medios en general existen para botar ministros. Y quien quiera hacer eso se equivocó de carrera.

¿Cómo entiende lo de ser crítico?
Significa asumir una actitud en la que necesariamente vas a juzgar para bien o para mal la actuación de alguien, y yo creo que los periodistas somos relatores de la verdad, nuestra función es hacer crónicas de la verdad, presentar hechos que en su conjunto estén lo más apegados a la verdad.

Desde ese punto de vista ¿Al resto de sus colegas los considera críticos?
Algunos de ellos se sienten llamados a ser críticos, se lo escuchás en las preguntas. Yo creo que no hay cosa más desagradable que un periodista que te pregunte asumiendo una respuesta o dejando asentada su opinión personal, a mí me pasa, pero trato de dejar claro que se trata de mi opinión personal, y lo digo para que quede claro. Si estamos hablando de los entrevistadores, lo que tenemos que hacer es hacer preguntas. Y que otros se preocupen por responder. A lo mejor alguna vez me ha pasado a mí como uno de esos pecados que cometemos todos, pero trato de que no me pase.

Cómo definiría el papel de un periodista, de un entrevistador. ¿Como facilitador?
Mirá, yo personalmente escojo los temas, a los entrevistados, a las preguntas, obviamente junto con un equipo.

El papel de un entrevistador es...
Tratar de reunir en su persona todas las preguntas que la gente le quiere hacer al entrevistado. Ponerse en los zapatos de Juan Pueblo, del empresario, de los políticos que se oponen a tu entrevistado. Se trata de reunir todas las preguntas y lanzarlas con la mejor intención. No se trata de terminarte a la otra persona, sino de saber la verdad.

Si usted lo define así, eso quiere decir que cree que lo hace así.
Trato.

¿Por qué cree que la gente del FMLN tiene tantas sospechas? ¿Conoce las críticas que le hacen?
Conozco las críticas que me hace una persona. Todos los demás de ese partido llegan a mi programa, y yo no llegaría nunca al programa de una persona en la que no creo. Desde el momento en que llegan creen en lo que estoy haciendo. Sólo conozco a uno que no llega, y ese no llega porque no acepta que yo no le diga qué preguntas le voy a hacer. Y yo no acepto que él me diga los temas que podemos tratar.

Supongo que está hablando de Schafik.
¡Claro! Lo dejé de invitar porque un día nos insultó. Somos demócratas, pero tenemos dignidad. Entendemos nuestro tamaño y entendemos el tamaño de él.

¿Y cuál es su papel y su tamaño?
Si hablamos como empresa, tenemos que decir que somos una empresa legal, con propietarios de prestigio y con gente que trabajamos allí desde hace mucho tiempo y, sin despreciar a nadie, somos el medio de comunicación más importante del país y obviamente si una persona nos insulta hay que preguntarse quién pierde más, ¿nosotros al no tenerlo en nuestro programa o él al no aparecer en nuestra pantalla?
Obviamente los resultados electorales ya dieron la respuesta. Sólo por ser malcriado y mal educado. Cuando me refiero al tamaño me refiero a esto: Telecorporación es más grande que personas.

¿Si ahorita se viera en una entrevista, diría: "este periodista sí que es un fiscalizador"?
Mirá, yo he pasado por diferentes etapas en la vida: cuando trabajaba en el 12 varia gente, porque el núcleo de influencia era el de Mauricio Funes, lo consideraba a él y a alguna gente que trabajábamos alrededor de él como personas que podíamos asumir el rol fiscalizador. Luego, cuando trabajé en el 33, los de izquierda me decían: "qué buenas las preguntas que le hacés a los de derecha" y los de derecha me decían "qué buenas preguntas les hacés a los de izquierda". Bajo esa condición después me paso a TCS, que a lo mejor la gente del Frente piensa que nuestra actitud no es la correcta.
Estoy en un estadio en el que estoy intentando escuchar cuál es la opinión de la gente sobre el periodismo que hacemos y estoy intentando transformar ciertas cosas en TCS. Me encontrás en un momento de "transición a".

¿A ser fiscalizador?
A ser mejor de lo que éramos antes. Porque antes a lo mejor hacía cosas pero las hacía en un medio tan pequeño que no tenía la fuerza que tienen si las hacés en un medio más grande.

En este tiempo, mientras llega a ser fiscalizador, ¿qué ha estado pasando?
Que hemos tenido éxito, porque hemos tenido mejores coberturas que los otros canales y todas las personas que han tenido que pasar por nuestras pantallas están allí y hemos hecho todas las preguntas que hemos querido hacer. Cuando yo te digo esto te lo digo no sólo sobre mi entrevista, sino sobre todos los noticieros que dirijo.

¿Existe algo así como un equilibrio entre los diferentes noticieros?
Claro, pero el equilibrio está dictado por la intención de cómo queremos cubrir. Una cosa es la intención que nosotros tengamos, pero la realidad de la calle es otra. Alguien nos puede decir que el presidente Saca ocupa más espacio en nuestras pantallas que nadie más, pero ¿yo que culpa tengo que el presidente haga ocho cosas diarias en la calle y que todos los periodistas quieran hacerle preguntas? Eso no es mi culpa y no sé si esté bien o mal para él, pero es la persona que más llama la atención en el país.
Y en el otro lado tienes al líder formal de la izquierda, que se llama Medardo González. ¿Ya se pusieron a pensar ustedes en las diferencias comunicacionales que existen entre el uno y el otro? Cuando me hablás de equilibrio yo eso te respondo.

Bueno, la verdad no me refería a eso cuando hablaba de equilibrio. Lo que le quería preguntar es cómo balancea los conceptos de los diferentes noticieros.
Ya. Te lo puedo definir así: el noticiero del dos y del seis son nuestros noticieros políticos, mientras que 4 visión es un noticiero más urbano, más metropolitano y más de historias que de reportajes, más de rostro urbano que de profundidad política y económica. Y nuestro noticiero de la mañana es más del orden económico y gremial, con una revista matinal.

Dice que está en el período de transición. ¿Cómo ha cambiado el periodismo que ha venido haciendo?
Todos los que hacemos periodismo en el país o casi todos somos empíricos, a pesar de que hemos ido a la universidad. Yo he pasado desde no saber cómo se redacta una noticia hasta saber cómo escribir para diferentes formatos periodísticos en diferentes idiomas, por ejemplo. Ya en la parte conceptual, siento que he tenido una maduración en lo que tenés que entender cuando te ponés frente a una cámara. Hay muchos jóvenes que piensan que el mundo se va a paralizar por lo que ellos publican y eso no es así, porque el periodismo tiene un espacio de acción limitado. Yo he aprendido a madurar lo que voy a hacer y decir, y a veces a callarme mis opiniones personales.

¿Podría definir el período de transición por el que está pasando TCS?
Te lo voy a explicar con asuntos más específicos: nuestra empresa está presidida por Boris Eserski, un hombre de 76 años, y que es la persona que más sabiduría reúne en si mismo sobre cómo manejar una empresa de comunicación o un noticiero o cómo manejar el periodismo en el país; pero él está haciendo una transición total de mando para su hijo que tiene 37 años y ese hecho en sí mismo ya plantea una transición para toda la empresa sobre cómo hacemos programas en vivo, la forma en la que programamos los canales y en la forma en que informamos.
Cuando te digo que soy parte de una transición te hablo del cambio de una generación a otra que se está haciendo de forma ordenada y consciente, y que está teniendo resultados buenos dentro de la empresa.

Hay quienes dicen que Eserski es el poder real detrás de Saca.
Lo he escuchado en un círculo muy reducido de gente, más en el ámbito político. Te aseguro que el pueblo salvadoreño nunca ha escuchado el nombre del dueño. Qué raro que se piense eso, cuando ahora que los dos periódicos han presentado los nombres de las personas que más influyen en el presidente Saca, ninguno ha mencionado el nombre de Don Boris. Y es que no es cierto. Lo que sí es verdad es que una de mis funciones es barajar las relaciones con el órgano ejecutivo y con el judicial y con el legislativo, gremiales, sindicatos. Yo participo en todas las pláticas que tenemos con las cabezas de esos órganos y son pláticas cordiales, porque es importante mantenernos en comunicación. Constantemente nos reunimos con la Corte Suprema de Justicia, con la Asamblea, con Casa Presidencial, con los alcaldes...

¿Está consciente de las críticas que se le hacen a usted? Se han rumorado muchas cosas, alguna gente de izquierda e incluso El Diario de Hoy, que no es precisamente de izquierda, "rumoró" sobre su relación con el presidente.
Cuando EDH publicó que yo era asesor de Saca al día siguiente corrigió en sus páginas, tal como debió haber hecho, y yo me di por satisfecho. Esa parte sólo la admito como un error del periodista, pero si tú has escuchado algún rumor con mucho gusto te lo comento.

 

Je je je. Han dicho que fue asesor del presidente Saca, lo han asociado con la labor del OIE. ¿A qué cree que se deba toda esta saga de señalamientos?
Con respecto del Diario de Hoy, insisto que se trató de un error que corrigieron. Te lo voy a explicar así: me hacen esos señalamientos porque salgo en TV. Eso es todo.

Lo que he escuchado de gente del FMLN fue que para el debate presidencial ustedes les estaban tendiendo una trampa. Nunca entendí la oferta que ustedes hicieron a los candidatos y cuál fue la negociación...
Te voy a contar la verdad y los antecedentes. Cuando me di cuenta de que sería imposible que los candidatos aceptaran debatir en vivo, decidí darles la misma temática y la misma cantidad de tiempo a los cuatro candidatos e hicimos una post producción para mostrar la respuesta de los cuatros candidatos sobre algún tema. La única diferencia sobre un debate en vivo era que no podría haber réplica. Además grabábamos el mismo día y a la misma hora.
Cuando ellos hablan de trampa hablan de esto: una semana antes de que comenzaran los debates invité a Schafik al programa y a mitad del programa apareció un spot de la Fundación Libertad y él se sintió muy ofendido porque nosotros aceptamos esa pauta publicitaria como parte de los comerciales. Obviamente el periodista no decide qué publicidad es la que va a entrar y yo no sabía qué publicidad era la que iba a pasar durante el programa. Luego de eso nos reunimos en su casa de campaña y le dije "vengo a hablar con vos porque sin vos el debate no va a ser lo mismo", y le dije que no había sido nuestra intención pautar en ese espacio ese tipo de comerciales. Y saliendo de esa reunión me fui a la casa de Boris Eserski y él me dijo que cuando Schafik estuviera en el programa ya no aceptaríamos ni un solo comercial de esos. Yo le comuniqué eso a Hándal, pero igual decidió no asistir.

¿Por qué cree que en el país no puede haber un debate político en vivo?
El tiempo me va a dar la razón. No lo habrá hasta que alcancemos la madurez política de los partidos. Eso tiene que ver con que los candidatos se han dado cuenta de que no necesitan debatir en vivo para ganar las elecciones, y la historia los asiste.

Esa es la lógica que Gloria Salguero Gross nos explicaba: "no va a haber reforma electoral porque si ARENA está ganando no tiene por qué cambiar las reglas".
Si te pones la camiseta de arenero, ¿para qué vas a cambiar las reglas si te favorecen? Van a pasar varios años hasta que veamos un debate en vivo.

Entiendo que no ha tenido problema en admitir en ocasiones anteriores que es un hombre de derecha.
Fíjate que nunca he dicho eso de una forma tan tajante, pero te garantizo que de izquierda no soy. La izquierda que yo he conocido en este país ha matado gente, ha puesto bombas, han tenido un proceso desastroso de insertarse a la sociedad civil y ha sido un mal partido político, ha sido una izquierda ganguera en cuanto a puestos y retrógrada. No tengo ninguna motivación para ser de izquierda, porque en este país es pésima.

Es entonces un hombre de derecha.
Me llama muchísimo más esa fórmula.

Aunque también han matado y puesto bombas...
Sí, pero las personas que participaron en eso, o que se les señala que participaron en eso, ya no están en el escenario, mientras que en la izquierda yo sigo viendo a la misma gente que protagonizó la guerra.

Ya definió su parecer sobre la izquierda. ¿Nos da su parecer sobre la derecha?
Obviamente, y los resultados me asisten, es una derecha con más viveza y más organizada, más activa. No es que tenga más recursos.

¿No?
De verdad que no. Ahora con esto de las ideologías globalizadas yo he llegado a creer que la izquierda también tiene sus propias fuentes de financiamiento. La derecha es más exitosa electoralmente y hay líderes que me han impactado más que los de izquierda. Por lo tanto yo diría que soy parte de una generación que ha crecido en un país básicamente conservador.

¿A usted nunca le ha interesado participar en política?
No ahorita, aunque algún día estoy seguro de que voy a participar en política. Pero ahorita sería como quedarme frustrado de todo lo que puedo hacer en el periodismo. La respuesta es rotundamente sí, pero este no es el momento.

¿Cuándo se va a lanzar?
A diferencia de lo que otros han respondido sobre ese tema, yo no voy a entrar en política cuando no tenga nada que hacer en periodismo, sino que me voy a salir cuando esté en mi mejor momento periodístico para entrar en política. Eso va a depender de que yo sienta que llegué al máximo de mi carrera periodística y luego me voy a buscar un partido con el que yo quiera hacer algo con él y él conmigo.

Realmente se ha detenido a pensarlo en serio...
Lo que pasa es que a nosotros nos toca convivir con tantos políticos, tanto buenos como malos como mediocres, que algunas veces uno piensa "yo podría hacer eso mejor" o "yo no hubiera cometido ese error". Eso nos pasa porque uno tiene que convivir con ellos, es muy humano que te pase. Y además está el contacto con la gente…

¿Sería usted un buen político?
No lo sé. A lo mejor y voy a ser también cuestionado. Lo que te quiero decir es que dejaría de ser humano si las vivencias de la gente no me sensibilizaran y dejaría de ser humano si el éxito o el fracaso de los políticos con los que convivo no me impactara. Hay cosas que yo no quiero hacer nunca como político y hay cosas que las quisiera hacer exactamente como se las he visto hacer a algunos políticos

¿Ya pensó cómo va a ser su lanzamiento a la política? ¿Va a ser en vivo, como Julio Rank o en una entrevista con El Faro, como Mauricio Funes?
No lo he pensado, no he tenido chance de pensarlo, pero sería muy a mi estilo, rodeado de las personas que más me importan y estando seguro de la decisión que voy a tomar.

¿Cuando entre a la política sí va a haber debate?
Te prometo que sí, va a haber debate.

¿Le gusta que un periodista se convierta en presidente?
Depende del ejemplo, porque Carlos Meza, de Bolivia, era periodista con muy poco sustento político. Lo que pasa es que Saca en parte es periodista, solo en parte, y yo estoy convenciendo de que es el mejor político que hemos conocido en los últimos tiempos, porque el último político bueno que había en el país se murió cuando se murieron D'aubuisson, Duarte y Ungo, y luego no hemos vuelto a tener un político en el país. Que me perdonen los otros que han sido presidentes y otros que se crean políticos, pero yo creo que Saca es el mejor político que hemos tenido, y el único.

¿Le molesta o encuentra normal que existan vías comunicantes entre los medios y el gobierno? Gente que va de los medios a la secretaría de comunicaciones, a hacerse cargo de programas de gobierno, a la inteligencia del Estado...
No, no me molesta en absoluto y me parece normal. En Estados Unidos pasa.

¿Cree que The New York Times contrataría a alguien que viene de la Casa Blanca?
Hay gente que trabaja con senadores, con congresistas. Lo que pasa es que aquí somos un país pequeño y si Julio Rank se va para la secretaría y Cecilia se va para el gobierno todos nos damos cuenta. No sólo es normal sino que es correcto. No le veo ningún problema.

Entiendo que tiene una amistad personal con el presidente de la República. ¿Cómo hace para construir un balance entre sus simpatías políticas y personales y su trabajo periodístico?
Mirá, el presidente no es mi hermano, no es mi pariente, es una persona a la que conozco porque yo hago radio desde hace 15 o 16 años y la he hecho con él y con la familia de él, y hemos estado en actividades gremiales dentro y fuera del país. Pero es bien sencillo en realidad: él trabaja en Casa Presidencial y yo trabajo en la Telecorporación.
Cuando las personas fomentan la amistad se tienen que ver muy seguido y es eso. Él tiene un trabajo y yo tengo el mío y no coincidimos en las agendas y su trabajo es muy distinto al mío como periodista. No creás que me representa ningún desafío. Cada quien hace su trabajo y alguna vez nos juntamos en cumpleaños y eso. Ni yo necesito nada de la presidencia ni él necesita nada de TCS. Él es lo suficientemente hábil para hacer su trabajo y yo lo suficientemente hábil para hacer el mío, a pesar de ser personas que tienen una afinidad.

A la hora de marcar distancias, en estas circunstancias, ¿no cree que le signifique ningún problema?
No, porque estoy tratando de ser y de parecer. No necesito aparentar nada, yo estoy haciendo mi trabajo en función de una empresa que me paga y mientras yo me mantenga haciendo eso no creo que me cause ningún problema.

La empresa también tiene afinidades políticas...
Nuestra empresa no tiene afinidades políticas, es solo una empresa. Si me preguntás eso también tendrías que preguntarme a qué equipo preferimos o que comida nos gusta más. Somos demasiado grandes para pensar que estamos en función estrictamente política.

Hablemos de 4 visión. Usted sabe que es el noticiero más cuestionado del país.
Para los que no lo saben es el noticiero más visto en el país y triplica al que le sigue en segundo lugar. En primer lugar por su horario y además porque es un noticiero bien producido. Y 4 Visión también está en un momento de transición.

¿Va a cambiar?
Está cambiando. Lo que pasa es que la gente no lo nota porque ya tienen un estigma de amarillista y aunque los cambios se van haciendo no se notan.

¡Ha sido amarillista?
Te lo contesto de esta manera: Yo quisiera que un día agarráramos los otros medios y los revisáramos. Ustedes han visto hechos de sangre en la primera plana de los periódicos, la gente con la sangre desparramada. Lo que le pasó a 4 Visión es que eso lo hicieron muy repetitivo. Todos hemos pecado de lo mismo y el único problema es la periodicidad en la que se hizo, que fue la que marcó la imagen. Pero eso está cambiando.

¿Usted aprueba que se muestren este tipo de cosas?
No, pero no sólo yo, sino que la empresa no aprueba este tipo de imágenes.

Entonces han estado actuando al margen de la voluntad de la empresa.
Por eso es que ahora hay una vicepresidencia de noticieros que se encarga de revisar que ciertas cosas vayan cambiando.

Me imagino que vio la edición de La Prensa Gráfica en la que aparecieron con un monotemático sobre violencia en blanco y negro donde hacían una autorreflexión del manejo de la violencia en los materiales periodísticos...
La vi. Entiendo la buena intención de ellos de llamar la atención al publicarse en blanco y negro, pero sirvió para una cosa: para que yo me fuera a la fiscalía, a medicina legal y a la policía para que me dijeran las cifras, y cuando las veo me doy cuenta que La Prensa Gráfica le ha puesto el ojo a un problema que tampoco es nuevo y que no es tan escandaloso comparado con los otros años.
Le apuesto que en este país se viene muriendo gente en grandes cantidades desde hace mucho tiempo. Lo que pasa es que ahora un medio de comunicación decide publicarlo. Incluso hay quienes creen que es muy amarillista hacer eso, que el hecho de dedicarle una edición en blanco y negro es como potenciar mucho más la violencia, hacer protagonista a gentes que tienen categorías de delincuente.
Es un esfuerzo válido pero hay quienes te podrían decir que es muy amarillista, porque cuado a la gente la metés en esa dinámica de relatar violencia hay un stress colectivo. Yo le he pedido a los directores de los medios que dejemos de usar adjetivos calificativos y grandilocuencias a la hora de hablar de lo violencia y de los muertos.

¿Y le hacen caso?
Lo estamos haciendo.

Entonces, según usted, La Prensa sobredimensionó el asunto.
No es significativamente mayor. La prensa está reaccionando a un problema interno del gobierno, que no se pone de acuerdo con las cifras. Te lo explico así: lo que yo he logrado averiguar es que están comparando peras con manzanas. Las cifras que se reúnen el 2005 son un cruce de todas las instituciones y las de 2004 son solo de la policía. Además, la fiscalía pone que las muertes son homicidios hasta que no se demuestre lo contrario. Tienen que comparar peras con peras.

Esto podría sonar un discurso muy parecido al del Ejecutivo
No. Ya te dije que si hay un muerto hay que averiguar quién lo mató. Hay que investigarlo, y eso no es concesivo con el Ejecutivo. Lo que estoy diciendo es que el tema de los muertos en este país no es un tema de este año ni de ediciones en blanco y negro, es el tema de tradiciones que vienen en los genes de los salvadoreños.

En los genes.
Sí, en los genes. Somos una sociedad violenta. Aquí se muere gente por peleas de tráfico.

En los genes...
Puede ser hasta en los genes. Si querés hablamos otro día de eso.

¿Cómo ve la idea de crear una regulación legal para la distribución de la pauta publicitaria durante las campañas políticas?
Yo no estoy de acuerdo. Me parecería nefasto, porque yo creo en la libertad y nos estaría coartando la libertad de empresa de ser contratados y de contratar. Simplemente la palabra regulación no la admito en al ámbito en que yo me muevo, me refiero desde el punto de vista legal.

Aunque esto signifique por ejemplo que el estado otorgue a los partidos un subsidio para que compren espacios publicitarios de manera que todos tengan la misma presencia en los medios. Con esto las empresas no perderían.
Es que la respuesta no te la di pensando en nuestro interés económico, eso quiero dejártelo claro, porque la pauta del gobierno y de la campaña cuando están en su mejor momento no significa más que el 8 ó 10 por ciento de nuestra pauta publicitaria. Es decir, que la mayoría de dinero entra anunciando productos comerciales.
Lo importante es que para mí eso sería ir en contra de la publicidad. Porque eso significaría que los ciudadanos tendrían que escuchar en la misma proporción a todos los partidos. Si el canal que estoy viendo transmite demasiada publicidad sólo de derecha o sólo de izquierda, pues simplemente me voy a otro canal, pero no me podés obligar a cambiarme de canal y seguir viendo la misma publicidad

Una duda: seguramente es el único periodista que puede adquirir carros como el suyo con todo y guardaespaldas. (Jorge se bajó de una camioneta Toyota Prado, asistido por un guardaespaldas)
El carro me lo gané con 20 años de trabajo y el guardaespaldas lo tengo asignado porque antes de la campaña recibí un correo en el que se me decía que José Luis Merino, de la comisión política del FMLN, tenía un plan para asesinar a varias personas, entre ellas yo. Entonces simplemente es para tener alguna tranquilidad psicológica y algún método de disuasión.

Cree en la verdad de esa información.
Bueno, he puesto la denuncia ante la policía y más de alguna vez han llegado hombres encapuchados a mi casa con armas largas a preguntar si allí vivo. Con el guardaespaldas el que me quiera hacer algo lo va a hacer, es solo una precaución. Pero separa las cosas, porque el carro, y tengo otros tres carros igual de bonitos, me lo he ganado trabajando.

¿Quiénes son los enemigos de Jorge Hernández?
No tengo enemigos.

Vamos, le han amenazado de muerte.
Si pero no los conozco. Afortunadamente no tengo enemigos.

¿Usted tiene modelos periodísticos?
Mike Wallace, Larry King, y mi referente actual más importante es Joaquín López Dóriga, él es el que más me ha impactado.

Me imagino. ¿Y aquí?
Te voy a decir un nombre, pero no por su faceta de entrevistador, porque él mismo sabe que no es su fuerte. Pero creo que Narciso Castillo es una persona que ha tenido un gran impacto en el periodismo de este país. Sin duda es una de las personas que más le ha aportado al periodismo de este país.

Quiero regresar al tema de la transición. ¿Hacia dónde está transitando la Telecorporación, en qué se está convirtiendo?
Nosotros somos un medio que vive del rating. Obviamente queremos caminar hacia más gente viendo los canales 2.4 y 6. En la parte del manejo de la información queremos ser… no infalibles porque no se puede, pero cometer los menos errores posibles y aumentar la confianza que la población tiene en nosotros. Estamos buscando cómo ser más efectivos en lo que decimos.
Y ya en la parte política ideológica, cuando hay algo muy delicado que decir lo que estoy haciendo es buscar el vocero idóneo para que lo diga, pero que no lo digan nuestros periodistas. Si hay alguien que yo creo que su pensamiento se debe conocer a nivel nacional, lo voy a buscar y lo voy a transmitir con toda la energía del mundo a todo el país, pero no lo va a hacer (dar opinión) ni mi presentador ni mi reportero.

¿Parte de esa transición es llegar a convertirse en un verdadero fiscalizador?
Pues sí. Lo que pasa es que ya hacemos nuestro espacio, lo que pasa es que lo peor que puede hacer un periodista es auto promoverse en esa labor de fiscalizador y yo veo a algunas personas que quieren ponerse un rótulo. "yo soy un fiscalizador", "yo soy un crítico".

Usted no se pondría un rótulo que diga: "soy fiscalizador", ¿verdad?
Jamás. Yo quisiera que la gente lo diga.

¿Qué hace falta para eso?
Que el país permita más acceso a la información. No se trata de si tenés acceso o no a documentos. Las grandes decisiones en este país se toman de manera muy sutil y compartimentada. Las decisiones que impactan la vida de las personas se toman de forma más complicada de lo que pensamos. Por ejemplo, ¿quién sabe quiénes participaron en la Ley de Libre Competencia o en la de Defensa del Consumidor?
Aunque la conversación no termina, la grabadora deja de correr. La entrevista se acabó y Jorge no se ha cansado de responder: "¿Es es todo?".

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