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Comentan columna de Paolo Luers "Un monumento a los coyotes"

¿Te identificas con tu país, el más bonito, el de los más tristes del mundo, los hacelotodo, los comelotodo, los trabajolotodo, los mejores artesanos del mundo? Jamás han hecho nada por nadie y ni lo van hacer, responsables del baño de sangre que nuestra tierra se ha tragado. Hoy somos los hermanos lejanos y no somos 2 millones, somos más de tres millones en el exilio obligado. Valiente nota.

Carlos Moya


Asamblea y coyotes

Me motiva el hecho del "monumento a los coyotes" expresado en la Asamblea Legislativa por uno de los ilustres diputados, en el marco de una discusión sobre reformas al Código Penal propuestas para cubrir el delito de tráfico de personas que supuestamente realizan los coyotes.

Me uno a la opinión del diputado, pues a tales coyotes ya hay que construirles un monumento y además pedirles consejos sobre la travesía para hacerla más segura.

Recuerdo la historia de Harriet Tubman, de raza negra, nacida esclava a principios del siglo XIX, migrante por sus propios medios hacia territorio libre en Canadá, huyendo de un castigo decretado por su propietario, encontró la ruta que recorrió luego en múltiples ocasiones mientras guiaba a otros y otras como ella hacia la libertad. En un trazo que se conoció luego como el ferrocarril de la libertad, formado por estaciones (lugares y personas) que colaboraban de múltiples maneras a lograr el objetivo de huir de la esclavitud en EEUU. Perseguida en su época por ese trabajo, precisamente por esos conocimientos acumulados, formó parte luego de las redes de inteligencia de uno de los bandos en la guerra civil de ese país, siendo honrada como héroe de guerra, aunque con el agravante de ser negra, sus méritos todavía no forman parte de la gran historia de EEUU. Ahora se puede ver su epopeya formando parte de un museo importante en Nueva York y por lo menos no se oculta de manera deliberada su vida y desempeño.

Pues algo parecido deberá pasar con los coyotes. Han desarrollado una especie incipiente de ferrocarril hacia el sueño, que libera de la falta de oportunidades nacionales, sobre todo para los más jóvenes. Aunque este ferrocarril todavía tiene problemas en su ruta, pues hay delincuencia de rapiña en todo su recorrido, es algo parecido a la historia de la esclava.

Hoy los coyotes son perseguidos, ilegales, con el Código Penal encima que le está haciendo el favor a la doble moral de EEUU, que mientras urge de mano de obra y soldados baratos, pretende cerrar el espacio y las fuentes humanas de las que se nutre.

El futuro les tendrá el lugar en la historia, cuando las rutas sean seguras, desarrolladas sin apoyo gubernamental, pues serán el camino que obligatoriamente nuestros descendientes deberán transitar.

Si el modelo de nación propuesto, mantenido y construido por todos los gobiernos tenidos en el El Salvador, nos deja la opción de la "doble M" (ser maras o ser migrantes), apunta a ser consumidores y cada vez menos productores, entonces es mejor intentar el consumir en el Norte, cuanto más al norte mejor.

Esta clara la cosa cuando uno explora el sitio internet del Ministerio de Relaciones Exteriores, los salvadoreños sólo se mencionan cuando están allá y mandan las remesas, cuando están aquí o van para allá, no existen.

Luis A. Sibrián


Cuidado a quien entrevistan

En este momento estoy abriendo "El Faro", y me encuentro con una entrevista a Facundo Guardado -aún no he visto todos los artículos y reportajes del periódico-y alcanzo a ver algo sobre Héctor Silva. Decido no continuar y escribirles esta cartita: Es cierto que este es un buen periódico que ha venido a paliar la falta de buenos artículos en los tres matutinos de la prensa escrita; pero por favor entrevistas a personajes como Facundo o Héctor no merecen aparecer en este periódico: Políticos que no representan nada, ni a nadie, y que sólo hablan superficialidades.
Sí me gusta leer a Don Paolo, a David Hernández, y/o entrevistas a gente de la derecha e izquierda que toma decisiones o que figuran en la agenda actual.
Por favor no caigan en el aburrimiento y no sigan en la línea de los medios tradicionales, si quieren que los sigamos leyendo.
P.D: No se les vaya a ocurrir entrevistar a Ana Guadalupe Martínez o a Rey Prendes, y peor aún hacer un "enfoque" sobre un personaje ya fallecido, tan repetitivo y aburrido como el que aparece los domingos en un matutino local.

Juan García Holiday


Segunda división

Busco los resultados de la segunda división. La temporada pasada los ponían los lunes. Muchas personas en el extranjero entramos a su periódico para ver esos resultados.

Cecilia Franco


Comentan nota de Karen Molina "El rompecabezas de Romero"

En semanas pasadas hemos visto el desenlace del juicio, llevado a cabo en Fresno, California, del asesinato de Monseñor Romero. Asesinato que conmovió a la sociedad salvadoreña en su conjunto y que aún -a sus 24 años- ha demostrado que ciertas cicatrices políticas no quieren sanarse.

El mismo culminó, con la condena del ex capitán Álvaro Saravia, al pago de US $10 Millones por concepto de indemnización. Pero lejos de cerrar un capítulo de nuestra violenta historia política, dicho juicio ha venido a polemizar y polarizar aún más a nuestra sociedad.

La imparcialidad del veredicto es cuestionable si se analiza su génesis, el evidente matiz político y la millonaria suma en juego. Ningún jurista podrá negar que -independientemente de la genuina y sincera búsqueda de la verdad- las tres premisas antes mencionadas fueran factores decisivos y determinantes de la sentencia.

Existen dos formas para llegar a la verdad: la afirmación y la negación. Si aplicáramos la negación -en este caso- y elucubráramos una sentencia absolutoria para el ex Capitán Saravia, contemplaríamos un efecto bastante contraproducente para la justicia californiana. El dictamen del juez sería cuestionado por los grupos de presión contrarios. Los partidos políticos debatirían el caso hasta convertirlo en un "punto de honor" en sus agendas políticas, motivados -no por la auténtica búsqueda de la verdad- sino por su plataforma populista para atraer al voto hispano. Habrá que recordar que los EEUU se encuentra inmerso en un proceso electoral que -a falta de debates ideológicos serios- se circunscribe a temas periféricos.

Si el ex Capitán Saravia es inocente o culpable, no corresponde a un articulista decidirlo. Es algo que sólo atañe a los jurisconsultos. Sin embargo, como sociedad civil, es imperativo enfatizar y cuestionar el ambiente en el cual el juicio se desenvolvió.

A diferencia de la tentación del simplista análisis que los juzgados foráneos pudieran concluir, la violenta historia política de El Salvador de los ochenta, no se limita a la lucha entre buenos contra malos. Más bien parecería ser el combate entre buenos no tan malos versus malos no tan buenos. Es una realidad de la vida.

Los simplismos son quimeras de la lógica.

Si bien es cierto que la verdad existe por sí misma, habrá que preguntarse si las compensaciones con fines económicos son genuinos intentos por la búsqueda de la verdad... Sobretodo porque dichas acciones se dilataron hasta encontrar un entorno favorable.

Es válido cuestionar si el familiar que impulsó tal acción lo hizo pensando en perpetuar la imagen de Monseñor Romero o fue un acto de oportunismo financiero frente a una sociedad permeable al juicio de militares luego del caso Pinochet.

La vida -de quien sea- no tiene precio. Pero si se obliga a una persona al pago de US $10 Millones -sin tener un nexo de dependencia con el promotor de la demanda; ¿Cuánto se le debería de pagar a todos aquellos padres y responsables directos de familias asesinados -tanto de uno como de otro bando- en el conflicto?

¿Derogar la amnistía? ¿Sabemos lo que estamos iniciando? Ojalá que los jueces nos encuentren con las arcas llenas. Porque sino, los salvadoreños -todos- tendremos mucho que pagar... Y poco que ganar...

Carlos A. Chacón Giammattei
DUI 00583176-5


Carta abierta al Señor Presidente de La República, Elías Antonio Saca

Sr. Presidente Saca:

Como salvadoreño, como aficionado al fútbol le estoy solicitando de la manera mas atenta, que ese plan que tan buenos resultados esta obteniendo en cuanto a la seguridad de muchos compatriotas en nuestro país, me refiero específicamente al PLAN SUPER MANO DURA, lo aplique en el medio futbolístico.

Usted lo sabe perfectamente: los mareros del fútbol, están exterminando nuestro deporte rey y nadie hasta este día, hace algo por evitarlo.
Usted conoce de fútbol, usted vivió con el fútbol, usted en algún momento comió del fútbol, esos tres puntos son una ventaja a su favor con respecto a los Presidentes anteriores.

Usted sabe que este deporte es el #1 entre los salvadoreños, somos muchos, por no decir la mayoría de salvadoreños, los que le vamos a agradecer que haga algo en nuestro favor aplicando la Súper Mano Dura en este medio.
Esos mareros del fútbol, están incrustados en diferentes sectores de ese deporte, ya sean del sector público, sector privado y algunas autónomas o semiautónomas y gracias a Dios, no todos los que laboran en o para esos sectores, son mareros. Insisto, gracias a Dios son muy pocos.

Una cosa me permito recordarle, Sr. Presidente, entre esos sectores, hay uno en particular y que usted de alguna manera trabajó en él y es a mi criterio el más difícil de sanar.

Pero si ha dado en "la mera torre" a los lideres de la salvatrucha, la 18 y otras, estoy seguro que podrá con estos de igual manera.

Lo que hacen esos pocos mareros del fútbol, la mayoría lo conoce, es un secreto a gritos, que todos los aficionados y no aficionados al fútbol lo saben, pero nadie absolutamente nadie, hace nada por sanar ese deporte que genera tantas pasiones y dólares en nuestro país.

La razón es muy sencilla: hay tantos intereses por no decir dólares de por medio y el mal está tan profundo, que o se muere el paciente o le puede pasar algo raro al que trate de sanarlo y porque no decirlo: igual puede pasar con el que lo denuncia.

Muy difícil de realizar esta labor, pero usted como Presidente, tiene todas las armas legales a su favor para hacerlo. Olvidémonos del pasado, ya todo lo que a sucedido en ese medio, ya no tiene remedio y para no abrir viejas heridas, veamos para adelante o como decía mi abuelita: "Borrón y cuenta nueva".

Me permito sugerirle lo siguiente: borrón y cuenta nueva, pero dejarles claro a los que sigan, ya sean diferentes o los mismos, dirigiendo nuestro querido fútbol que lo que a acontecido y que a afectado en forma negativa en el fútbol, no se volverá a repetir. Casi me atrevería a afirmar en un 100%, que usted ya esta preparando algo al respecto, pero como repito, el cáncer esta tan enraizado, que no es tan fácil, como nadie piensa, resolver este problema.

De igual manera, Presidente Saca, de lo siguiente no tengo alguna duda: somos muchos los que se lo vamos a agradecer.

José Mauricio Altamirano Gutiérrez
DUI # 01157804-0


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