De la guerra a la paz

  
El Marzo de Monseñor Romero y de la Reforma Agraria
Por Ricardo José Valencia / Rafael Enrique Flores

Santo para unos, demonio para otros. Monseñor Oscar Arnulfo Romero es, sin lugar a dudas, una de las figuras más importantes de la historia salvadoreña. Un hombre que para muchos pudo haber encendido la insurrección popular o la invasión comunista.

Pero Romero fue asesinado cuando el país se sumergía en un contexto cada vez más descarnado y brutal. Entre dos espadas apuntando en direcciones diferentes.

La Junta Revolucionaria de Gobierno se hallaba en medio. Por un lado, los revolucionarios exigían el fin de la represión y el establecimiento del Gobierno Democrático Revolucionarioa principio de año. Por el otro, la derecha buscaba todos los mecanismos para eliminar de un plumazo el peligro rojo.

"Se acabó la fiesta" señaló, el primero de marzo de 1980, el Coronel Adolfo Majano, miembro de la FGR. Según el militar, el gobierno no sería blando con ninguna de las extremas.

Contradictoriamente, un día después aparecía en la televisión al Mayor Roberto D´abuisson, expulsado del ejército durante el golpe del 1979.

D´abuisson argumentó que los guerrillero querían hacer de El Salvador otro Vietnam y luego tomar el poder. Creía que existía una alianza entre la extrema izquierda y el PDC para confundir al país.

El político conservador también negó su participación en el asesinato del democristiano Mario Zamora. Antes de la muerte del líder del PDC, "El Mayor" lo acusó de ser el lazo entre su partido con las guerrilleras Fuerzas Populares de Liberación (FPL).

Los movimientos de masas actúan. ANDES 21 de junio decretaba un paro de labores desde el 5 hasta el 12 de marzo. La medida se realizó en reclamo por la represión en contra de los maestros. El sindicato de maestros había denunciado días antes el asesinato de uno de sus miembros.

La Reforma

El 6 de marzo de 1980, la Junta de Gobierno dio a conocer el decreto 153, que contenía la Ley Básica de la Reforma Agraria. Como respuesta ante esto, el Bloque Popular Revolucionario (BPR) publicó "Cómo viven los trabajadores del campo en El Salvador". En este campo pagado, pedían que no se cobrara tanto por el alquiler de las tierras. Además, ofrecieron "brindar el más integral apoyo solidario, material, moral y militante a los trabajadores del campo".

En el mismo paquete de reformas, la Junta de Gobierno decretó la "Ley de control de armas de fuego, municiones y sus accesorios" para lograr la pacificación en todo el territorio nacional. Por su parte, el Ministro de Defensa y Seguridad Pública, Coronel Guillermo García, garantizó, en un programa llamado "El pueblo quiere saber", cambios en el país para beneficio del pueblo salvadoreño.

Para prevenir mayores percances, el gobierno impone el Estado de Sitio. El plan de seguridad le protege las espaldas. El 7 se nacionaliza la banca. 

El asesinato del Obispo

Ese mes sería el último para Romero, quien de ser un clérigo conservador se había convirtió en un acérrimo crítico del gobierno.

El domingo 23 de marzo, el Arzobispo, en su homilía difundida a través de la RADIO católica YSAX, llamó a la desobediencia militar.

La prédica decía: "Yo quisiera hacer un llamamiento de manera especial a los hombres del ejercito, y en concreto a las bases de la guardia nacional, de la policía, de los cuarteles. Hermanos, son de nuestro mismo pueblo, matan a sus mismos hermanos campesinos y ante una orden de matar que dé un hombre, debe de prevalecer la Ley de Dios que dice: NO MATAR.(...) En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: ¡Cese la represión!".

Un día después caía abatido por un francotirador. 

La noticia llenó las obituarios y portadas de los periódicos del 25 de marzo. Todos lamentaron el asesinato.

La Junta de Gobierno estableció duelo nacional por tres días e incitó a la gente a seguir el ejemplo de rectitud, caridad y valentía en al denuncia de todo lo que atentara contra los derechos humanos. 

La Fuerza Armada no se quedó atrás y envió su pésame al pueblo, pero también ofreció agotar todos los medios a su alcance para que esta acción "sin precedentes" no quedara impune. Promesa que no cumplió.

Monseñor Urioste era designado el suplente temporal de Romero. Acaba el tercer mes del 1980 y con él la vida del polémico sacerdote y el inicio de una Reforma Agraria y económica cercana a los intereses contrainsurgentes de Estados Unidos. EL avispero pronto estallaría. La guerra era cuestión de tiempo.

Monseñor Romero

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El Marzo de Monseñor Romero y de la Reforma Agraria
Por Ricardo José Valencia / Rafael Rodríguez Flores

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