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| Héctor
Dada, Antonio Morales y Ramón Ávalos |
La Segunda
Junta, el fin de la esperanza
Desde
el 15 de octubre de 1979, una vorágine de sucesos, violentos en su
mayoría, abonaban a una situación de caos nacional. Represión,
crisis política y organizaciones de izquierda unificadas son el
foco principal del retrato del principio de la década que, según
algunos, se perdió. La primera Junta Revolucionaria de Gobierno se
disolvía entre renuncias y descontento militar.
Empieza 1980. Con
resquemores pasados, los síntomas se manifestaban con más
intensidad; diagnostico: guerra.
Tras la renuncia de
Román Mayorga, Mario Andino y Guillermo Ungo, se da una salida
masiva de funcionarios públicos. La presión y el poder de los
militares del Alto Mando se sobrepuso ante los jóvenes oficiales.
El Partido
Demócrata Cristiano (PDC) entra en escena. La función iba a durar
mucho tiempo y era de permanencia obligatoria. En un principio
entran a formar parte de la Segunda Junta Revolucionaria de gobierno
los políticos del PDC Héctor Dada Hirezi y Antonio Morales Erlich,
así como el civil José Ramón Ávalos Navarrete.
Poco a poco los
militares del ala dura se someten al plan de contrainsurgencia
estadounidense, y los grupos armados radicales de izquierda desatan
la lucha armada. el escenario estaba puesto: los grupos más
extremistas y poderosos de ambos bandos apostaban a la lucha armada
como vía de solución al conflicto, y marginaban a quienes, desde
puestos de poder o círculos académicos, religiosos e intelectuales,
aún trabajaban por la vía del diálogo y la reforma democrática.
La guerra se asomaba y cerraba todos los espacios.
Algunas medidas,
como la privatización de la banca y la reforma agraria, crean
enorme descontento entre los empresarios nacionales, comienza la
fuga de capitales. Con ella, la represión de las Fuerzas Armadas
contra movilizaciones populares y liderazgos de izquierda.
El 22 de enero.
1980. Cien mil personas marchan por San Salvador. La represión
sobrepasaba los límites y los movimientos populares protestaban. El
Bloque Popular Revolucionario (BPR), el Frente de Acción Popular
Unificada (FAPU), las Ligas Populares 28 de febrero y la Unión
Democrática Nacionalista (UDN) eran de los bloques con mayor
número de personas. Estudiantes universitarios y de secundaria,
sindicatos de trabajadores, de profesores y obreros y organizaciones
campesinas aglutinaban estos cuatro movimientos.
Entre enero y
comienzos de marzo, 760 personas murieron a manos de organizaciones
paramilitares de derecha. El Mayor Roberto D`aubuisson, según el
informe de la comisión de la verdad, fue el responsable.
En marzo de 1980,
tras el asesinato de Mario Zamora -Procurador de Pobres- y la
imposición del plan estadounidense de contrainsurgencia, renuncian
al gobierno y al partido Roberto Lara Velado, Francisco Díaz
Rodríguez, Héctor Dada Hirezi, Rubén Zamora, Alberto Arene y
Francisco Paniagua renuncian al PDC. En lugar de Dada Hirezi entra a
la Junta de Gobierno José Napoleón Duarte.
La descomposición
se acelera, comienza la guerra.
Algunos de los
protagonistas del periodo hablan ahora, en exclusiva, para EL FARO,
con la reflexión que permiten 22 años de distancia de aquellos
años turbulentos en que el país ingresaba al periodo más oscuro
de su historia. ¿Pudo haberse evitado? |