De la guerra a la paz

 
El Plan M, el Rambo ruso y  el Barrio 4 Calles 
Por Ricardo José Valencia

De 1983 a 1989, en El Salvador pasaron muchas cosas. La magia de los contrincantes por la solución rápida se desvanecía, se normalizaba el ejercicio de las elecciones, Estados Unidos intervenía cada vez más en la guerra.

En 1984, la Contrainsurgencia cambiaba su modalidad. Irregularizaba la lucha del ejército e introducía la apuesta por ganar "las almas y los corazones" de los salvadoreños. La guerrilla flexibilizaba su anatomía y dispersaba las  columnas rebeldes. Resultado: las grandes acciones disminuyeron, pero los atentados contra la estructura militar y económica se hicieron endémicos.

Por si fuera poco, la tierra tiene por mala fortuna moverse en el momento menos indicado. El 10 de octubre de 1986, mientras transmitían por televisión el Pájaro Loco, el piso de San Salvador se dislocó. Un terremoto arrasó la capital y la transformó en ruinas. Un día después, un matutino tituló "Hecatombe". Miles de citadinos durmieron en las calles de sus colonias y los servicios básicos no fueron conectados de rápidamente. Centenares de muertos y millones en donativos.

Pero para muchos el "coco", ese monstruo que quita el sueño a los niños, era la posibilidad de que en 1987 volvieran al país los miembros del FDR. La sombra de

Esquipulas II amenazaba con hacer retornar a Ungo, Zamora y compañía. Ellos volvieron y en el mismo período regresó Mario Aguiñada Carranza del UDN. El profesor César Napoleón Lozano, en su artículo publicado el 16 de diciembre de 1987 en La Prensa Gráfica, señaló que los recién venidos eran parte  de "una innegable trampa que Moscú nos tiende". Lozano intentaba descifrar una nueva manera de llevar al país al marxismo-leninismo.

Ese mismo año, un joven Guillermo Rivera era parte del FAS junto al mítico Tomás Lucero. También,  en diciembre, el General Adolfo Blandón aseguraba haber descubierto el "Plan M" de la guerrilla con el cual los insurgentes realizarían secuestros y asesinatos de políticos. ¡Qué horror! . Sin embargo,  Paloma San Basilio cantó ese mismo mes para lo salvadoreños y no mostraba ningún miedo.

También de temple era el Rambo Ruso que el 25 de diciembre de 1987 se estrenaría. "La película que ha roto los récords de entrada en toda la URRS" anunciaba la publicidad que recordaba que el estreno sería en el Cine España 3 y en el Universal. El rol protagónico lo interpretaba Mikhail Nozhkin con un elenco en los cuales destacaban Alexander Fatyushin y Sergei Nasibov. También en cartelera, estaba Maniquí con Andrew Mcarthy .

Para esos meses la cajetilla de York mentol se adquiría por 2.75 colones y al mediodía Pepón y compañía aparecían en su programa televisivo el Barrio Cuatro Calles. La gente se divertía entre las balas. La guerra era la normalidad, una normalidad que sería quebrada dos años después. Ni el General Blandón ni el ejército pudieron medir la envergadura de la ofensiva guerrillera de 1989, tal como lo hicieron con el frustrado "Plan M".

Monseñor Romero

Contexto:

El Plan M, el Rambo ruso y el Barrio 4 Calles
Por Ricardo
José Valencia

Los últimos estertores de la Guerra Fría

Bríos para la Paz

Cronología del proceso de diálogo 1980-1986

Análisis:

Para el Debate
Periodización de la historia de la guerra
Por Ricardo Ribera

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A un lado del campo de batalla
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Biografías:

Dr. Oscar Arias Sánchez


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