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Octubre. Mil
novecientos setenta y nueve. Durante los primeros días del mes la
prensa nacional pregonaba un futuro proceso democrático,
comprometido por el presidente de la república para las elecciones
legislativas de 1980. Antecedentes de elecciones pasadas predecían
lo contrario. Bajo el lema "definición, decisión y frimeza",
el Coronel Arturo Armando Molina había impuesto un régimen
autoritario y represivo que el Gral. Carlos Humberto Romero
continuó.
Romero
anunciaba elecciones libres; los opositores al régimen eran
desaparecidos, torturados, y perseguidos por ORDEN (Organización
Democrática Nacionalista) y demás cuerpos de seguridad nacional -Guardia
Nacional, Policía de Hacienda-.
El país
enfrentaba una severa crisis económica, política y social. En
Washington, preocupados por el triunfo sandinista en Nicaragua, y
previendo que la situación estaba a punto de salirse de control, se
hablaba ya de un golpe de Estado. Una generación de jóvenes
ofciales se adelantó a los planes y derrocó a su general, Carlos
Humberto Romero, poniendo así fin a los gobiernos militares del
Partido de Conciliación Nacional. En la radio, marchas militares
anunciaban la entrada a un nuevo periodo, celebrando el fin de las
exclusiones y la marcha hacia el progreso y la libertad.
Con una
proclama progresista, los oficiales pronto propusieron una Junta de
Gobierno, en la cual estarían representados por el Coronel Adolfo
Majano. Otro coronel, Jaime Abdul Gutiérrez, se incorporó a la
Junta, y se convocó además a tres civiles: Guillermo Ungo, del
Movimiento Nacional Revolucionario; Román Mayorga, rector de la
Universidad Centroamericana y Mario Andino, representante del sector
empresarial.
El 15 de
octubre de 1979 es un parteaguas en la historia nacional. Aquel día
nacía una esperanza: la situación podía cambiar. De las acciones
y los esfuerzos del nuevo gobierno dependían, también, las
posibilidades de una gran concertación nacional o de iniciar el
camino de la guerra. Pronto se impondrían las fuerzas más
recalcitrantes del Ejército, de la derecha y de la izquierda, y el
país entraría en un abismo que se llevó la vida de 70 mil de sus
hijos. La guerra estaba a punto de estallar. |