Tres Ramas del Árbol: La misma esencia, distinta forma
Texto y Fotos por Oscar Leiva Marinero

Psicodélico, galáctico, polimorfo... son menudos adjetivos para describir el interesante proyecto de jazz fusión que propone las Tres Ramas del Árbol: una joven y talentosa banda que tiene apenas unos años de haberse formado, y que a pesar de ello ha dado grandes pasos y sufrido una metamorfosis espectacular.

Recuerdo haber visto a las tres ramas originales: Marcial "Chicho", Amaya, Francisco Lozano y Roberto Mario Jovel. El trío de Jazz presentaba una loca mezcla de Bajo, Batería y Percusiones. Música instrumental que hablaba y resonaba con un aura rara pero, a la vez, melódicamente excitante.

No es común ver a un grupo sin su respectiva guitarra eléctrica. Sin embargo, el increíble talento del bajista "Chicho" cubría -en ese entonces- el vacío de la "lira" con una cruda habilidad y un impresionante talento.

Roberto Jovel fue uno de los jóvenes que pasaron tres meses en la cárcel luego de ser capturados por el caso "Tormenta Tóxica". Recientemente liberado por falta de pruebas de parte de la Fiscalía General de la República, su ausencia fue suficiente para que el grupo buscara cómo transformarse mientras el músico faltante regresaba de su condena. "Eso nos ha unido más como banda", comenta "Frank", el baterista.

"Al principio yo tocaba la guitarra y Jovel tocaba el "bongo", la banda se llamaba "Resonancia". En una fiesta conocimos a Frank (Francisco) y empezamos a hablar de música... Él estaba buscando una banda y así, por casualidad, nos encontramos... Francisco no tenía batería", cuenta Marcial.

"Yo armaba mi propia "bataca", de cantimploras y diarios. Luego tuve suerte, porque mi papá me compró el instrumento", aclara Francisco.

Los tres músicos sorteaban problemas de falta de equipo hasta que poco a poco fueron adquiriéndolo. "Yo soñaba con tener un bajo, y le decía a mi papá que me comprara uno", recuerda Marcial, quien había empezado a tocar guitarra en el año 1998. "En ese año empecé a sacar composiciones propias. Nunca me gustó sacar covers ni nada de eso", afirma.

Don Chaly Amaya (Q.D.E.P), padre de Marcial, cumplió el deseo de su hijo y para octubre de 1999 la banda empezó formalmente a ensayar.

Bajo los efectos de una meditación químico–botánica surgió el nombre de Tres Ramas del Árbol. "Las ramas van a ser notas musicales y los frutos van a ser orejas" explica Marcial con una sonrisa enigmática.

El 6 de enero del año 2000 fue el debut oficial de la banda y desde entonces ya son reconocidos por su público y otros músicos de la talla de Joel Barraza como una banda con un buen potencial. La música no es un hobby para estos jóvenes. Buscan profesionalizarse y todos estudian en el Centro Nacional de Artes (CENAR)

Al principio, el grupo se alimentó de un concepto experimental de Jazz y Drum n´ Bass (Tambores y bajo). "Fuimos creciendo instrumentalmente", cuenta Marcial Amaya quien recibió instrucción de "El Chele" Oscar Menjivar, un mítico bajista que hizo historia en los 80 en el grupo Musik, y hace unos pocos años con el proyecto "Cuentos de Barro".

Llegan las guitarras:

"En el año 2000, en el Festival de invierno de Perkín conocí a mi amigo Francisco y a Roberto", dice Rodney Ernesto Parada, uno de los guitarristas que vino a hacer más frondoso el árbol original.

"Empezamos a hacer algunas improvisaciones juntos,. Siempre nos gustó lo que no fuera rígido, lo que no tuviera límites bien claros, era libre, bastante espiritual", comenta Rodney.

La primera propuesta bautizada por ellos como "Acid Electric Soul Jazz", ha evolucionado y ahora el grupo trata de definir su nuevo sonido. "Cuando buscas un género, significa que agarras un guacal y ahí cabe, el concepto de música que manejamos no cabe en un solo guacal, sino que fluye", concluye Rodney ante la interrogante de su estilo. "Jazz Rock Fusion, eso es lo que tocamos", sentencia.

Rubén Silhy, guitarrista, es la última rama en unirse a la banda. "Cuando los vi por primera vez, supe que andaban en mi mismo rollo, a mi me gusta la música instrumental: música que deja que las notas hablen y que deja que toque el corazón, si hay letras tienen que tener filosofía", afirma.

Rubén no sólo tiene la faceta musical. Es también un veterano artista plástico. "Siento que he revivido, tenía mucho tiempo de no tocar la guitarra y no había encontrado gente responsable para tocar". Sus dedos empiezan a desoxidarse y propone sonidos astrales muy influenciados por la música New Age electrónica, aunque el confiesa que tiene raíces rockeras.

Búsquelos, escuche y vuele...

¡No se quede en casa! Busque en las carteleras y diríjase a los antros. El público amante del Jazz empieza a familiarizarse con los ritmos de "Las Ramas": composiciones originales como Rama Rara, Buen Blues, Pattern, Pléyades, Penélope, Principiación y otras ya son pedidas a gritos por sus fieles seguidores.

A pesar que no hacen falta letras para sentir la mística música de "Las Tres Ramas", aquí les dejamos el coro de Espíritus Eléctricos, para que mediten...

"Espíritus eléctricos,

no temen ser desconectados.

Espíritus eléctricos,

No temen a ser desenchufados.

Nunca imaginé que iba a flotar

Sobre el rostro universal..."


EL FARO
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