CANALES RSS
:: PUBLICIDAD ::





 

Plática con Rodrigo Samayoa, gobernador de San Salvador

“Nadie se mete a candidato para perder”

Rodrigo Samayoa demuestra que ha aprendido a manejar los medios, su principal debilidad en la campaña electoral pasada, en la que perdió la silla de alcalde capitalino por 44 votos. Es muy prudente para hablar de su partido y cuida mucho de no contradecir al presidente Saca, al que admira.

En está platica, el gobernador capitalino cuenta sus inicios como político, aclara los rumores que despertó el día de las elecciones, cuando se dijo que estaba ebrio y  confiesa las técnicas que aprendió para “convertirse en un buen candidato”.

Sergio Arauz/Daniel Valencia/ Alexis Henríquez
Fotos: Lester Hernández

cartas@elfaro.net
Publicada el 07 de mayo de 2007 - El Faro

Enviar Imprimir

¿Cómo inició su carrera política?
Empecé apoyando en mesas receptoras de votos, apoyando el movimiento. Poco a poco me voy incorporando hasta que llego a la departamental de San Salvador. Debido a la situación que vivía el país, pensé que había que hacer algo, que había que involucrarse.  Ahí por el 79-80.

¿Quiénes eran sus compañeros?
Eduardo Interiano (Ex ministro de Salud) era uno de ellos. Él era el director departamental de San Salvador. Nosotros nos íbamos a cuidar urnas a la Zacamil, cuando asustaban. Era de las zonas más difíciles.

¿Se iban sin las camisas de ARENA?
Sí, y en esos tiempos sólo sacábamos votos verdes.

¿Esta era una generación de jóvenes,  si la comparamos con  la del Mayor D´aubuisson y el resto de fundadores?
No es que fuéramos cipotes, pero era la estructura política de San Salvador de ARENA. Me incorporé a esa estructura y en ese momento (1991) empieza la selección para los candidatos alcaldes y diputados. Ahí quedé electo como diputado suplente para la Asamblea y para el Parlamento Centroamericano. Pero yo no busqué la plaza, me pusieron para llenar un puesto.

Entiendo que usted se afilió al partido luego de salir afectado con la reforma agraria.
Antes de eso empezamos a trabajar como afectados de la reforma agraria con Ernesto Kury, Gloria Salguero Gross… una serie de gentes que fuimos afectados por la reforma agraria y Finata.

¿Cuánto le quitaron?
La familia ya se había repartido… no recuerdo cuánto fue. Ese grupo se formó para defendernos de lo que pasó, y al mismo tiempo empezó el movimiento de las mujeres por la paz y el trabajo,… en ese ambiente estoy, pero no estoy en la firma del partido.

¿Ese grupo afectado se incorporó al partido luego de una reunión con D’Aubuisson?
Me reuní en la casa de la mamá de Ernesto Kury.

¿Cómo fue esa reunión?
Querían platicar conmigo y el mayor (D’Aubuisson) me planteó la problemática del país. Esa fue la primera vez que lo ví. Yo era una persona muy sensible a eso… venía de sacar mi postgrado, recién había formado mi empresa y tenía un futuro profesional. Me importaba el futuro del país y me convencí que para ayudar en eso había que incorporarse.

¿Que hayan expropiado a su familia influyó en su pensamiento político?
No creo. Creo que en eso fuimos responsables. Tal vez en otro tiempo la gente hubiera reaccionado violentamente. Ese movimiento de expropiados nos mantuvimos en las normas adecuadas. Lo que sí resiento es que no se llevó, realmente la reforma agraria, a la gente que se quedó con las tierras. Y esa es un gran tristeza porque esas tierras no son productivas, al menos las que le expropiaron a  mi familia no son productivas. Se perdió el potencial de esas tierras. Pero yo no tengo ningún resquemor. Por ejemplo, uno de los que dirigió eso, Morales Erlich, trabajé con él en el Parlamento. Y bromeábamos: ¡vos me quitaste las tierras! Pero no pasó a más.

¿Usted ya dio por perdidas esas tierras?
Por supuesto. Ni siquiera pedimos el derecho de reserva, el mínimo de manzanas que la ley nos permitía tener.

¿Encuentra alguna diferencia en el sentimiento que usted profesaba en esa época contra su adversario político con el que le expresa ahora?
Son completamente diferentes. Una de las razones que me hizo trabajar con esa izquierda -porque yo trabajaba con gente de izquierda, no tengo ningún problema; yo respeto sus ideas y ellos me respetan a mí-, fue el Parlamento Centroamericano.

En su juventud, usted estuvo en AGEUS.
En AGEUS era otra cosa. Yo estuve más bien en la ASEMEA (Asociación de Estudiantes de Medicina Emilio Álvarez). Ahí fue cuando nosotros nos tomamos las… en la ASEMEA yo estuve de representante, pero no estuve directamente en la junta directiva. En cambio, en la Facultad de Medicina hicimos un movimiento y nos tomamos la junta directiva.

¿Se la tomaron?
Nooo pues, les ganamos la elección.

Jajaja.
Fue una estrategia política. Yo nunca he hecho tomas, nunca he hecho tomas.

Casi le sale una: la alcaldía.
¡Nooo!

¿Cómo se llevaban la gente de derecha con la gente de izquierda en la Nacional?
Las relaciones, en la facultad de medicina... vaya, yo me reunía con ellos, a veces la gente que era de izquierda… hubo uno que no recuerdo el nombre…

¿Héctor Silva?
A él lo conocía desde antes. Con él y con Mauricio Silva estudiamos juntos. Mauricio era mi compañero y Héctor iba un año adelante. Para los privados yo estudiaba en la casa de ellos. Vivíamos cerca. Pero en la parte esta de las relaciones, ellos sabían y me decían: ¡vos sos reaccionario! Pero todo tranquilo. De repente, por ejemplo, nos íbamos al Círculo Deportivo Internacional y nos íbamos a echar unas cervezas.

¿Con Héctor Silva?
Estoy hablando de mis compañeros de facultad. Había respeto de ideas.

No eran amigos…
Teníamos una relación de junta directiva… Desde antes he tenido esas relaciones, claro que después fue diferente. El respeto es lo más importante.

Regresemos a 1991.
Yo sabía que iba de diputado suplente en San Salvador, pero no sabía que iba de diputado suplente en el parlamento. Empiezo a sustituir diputados, porque me gustaba esa experiencia, y empiezo a trabajar. Lo que no me gustaba es que a veces las decisiones no las compartía. Entonces me sentía frustrado de tener que levantar la mano cuando no compartía. Un ejemplo de eso es una vez que hicimos un trabajo con todas las fuerzas políticas para evitar el fumador pasivo. Para que el cigarro se prohibiera en las áreas públicas. Y yo estaba claro porque nunca he fumado en mi vida. Y tuve que votar en contra porque era una orden no apoyar eso.

(Una risa sonroja a Daniel que ya ha fumado dos cigarros)…
Eso no me gustó. Yo era un soñador de la integración centroamericana. Así empieza la instauración del parlamento, que no se terminaba de instalar, y nos reunimos con gente de Guatemala y Honduras. Viajamos, hicimos reuniones y todo mundo creía que no se iba a instalar. Trabajamos sin viáticos, sin nada, en todos los países y logramos hacer una reunión en Guatemala, otra en Honduras y otra en El Salvador. Yo era suplente. Vinieron los propietarios, y hasta que ya estaba todo, aparecieron. Y aparecieron hasta, a veces,  ganando doble sueldo.

Jajaja. ¿Y a quién suplía usted?
No me acuerdo. Era como aquí en la Asamblea. Estuve de suplente de forma irregular y todavía ahí tuve presiones del partido.

¿Cómo así?
Presiones para que no estuviera de suplente, que no estuviera ahí, por intereses de los diputados propietarios. Entonces estuve yendo unos meses, otros no, hasta que los últimos cuatro años me quedo fungiendo como propietario. Yo estuve casi treces años en el parlamento.

(Lo interrumpe el teléfono.  Le llama el líder de los vendedores de CDs pirata, Pedro Julio Hernández).

¿Y por qué le habla a usted Pedro Julio?
Quería hablar conmigo, estoy abierto a hablar con todo mundo.

¿Y él no estaba con el PDC, pues?
Ahh no, pero como es cuestión del reordenamiento.

Business son business
No, business no, lo más importante es resolver el problema. Yo estoy interesado en que funcione esto y hay que convencerlos de que esto es importante para ellos también.

Su experiencia política se la debe al Parlacen…
No sólo ahí, fui director departamental de El Salvador. Manejé la elección del presidente Flores, que no creían que íbamos a lograr ganar San Salvador… y lo hicimos. Y lo reconoció el presidente Flores, que le habíamos dado el triunfo en San Salvador. Después me tocaron las elecciones de alcaldes y diputados que siguieron. Estuve como cuatro años de director departamental y 16 años trabajando con la departamental.

¿Antes de Adolfo Torrez (actual director departamental)?
Sí, antes. En ese periodo era interesante porque mi orgullo más grande fueron las gestiones que hice en las comunidades: llevando agua potable, etcétera.

¿Esa trayectoria en la departamental es la que ayudó a derrotar a Norman Quijano en la competencia interna por ser el candidato a alcalde capitalino? .
Norman tiene una trayectoria política muy interesante ahí en la Asamblea Legislativa, la diferencia es que a mí no me gusta el choque, el pleito político, la gente lo que quiere ahorita es resultados. Y cuando un político… no quiere decir que no va a defender sus ideas, pero cuando empieza el dime que te diré, eso ya no le gusta a la gente. La gente quiere resultados, obras, proyectos.

… Por eso le dijo que estaba quemado…
No, pero lo de MIDES, es un ejemplo. Claro que yo sé que es aporte importante en la parte política.

¿Con Adolfo Torrez, que también fue mencionado como uno de los que tiene muchas bases para adentro y nunca le permitieron lanzarse? ¿También se habló de él en algún momento?
En qué sentido.

Igual que Norman Quijano, como posible candidato
No, lo de él fue en un inicio. Lo otro fue que entramos en un proceso de candidaturas. Ahí si estaba Norman, pero no Adolfo.

¿Y por qué se retiró entonces Norman?
Porque se fueron dando cuenta de que íbamos a ganar nosotros esa elección. Jajaja
No, son bromas.

¿Cómo se dirime eso en ARENA? Nunca se ha visto un debate frontal, siempre hay alguien que agacha la cabeza y se retira en público. Retira la candidatura y en la foto aparecen felices, a diferencia del FMLN que antes casi se peleaban ante la opinión pública. ¿Qué hacen en ARENA para que Norman Quijano no se enoje tanto cuando no lo dejan ser el candidato?
Con Norman siempre me he llevado bien, hemos trabajado juntos. No hubo ninguna diferencia, nosotros entramos, los dos queríamos ser candidatos, eran intereses personales. Es una competencia para ganar, nadie se mete para perder, pero siempre hubo respeto, un trabajo. Creo que fue un proceso bueno, lo que pasó es que fue muy largo. Todos somos humanos y a veces entran algunos precandidatos que no tienen ninguna posibilidad, pero al momento todos creemos que podemos lograrlo, la diferencia es el arrepentimiento.

       
Enviar Imprimir  
 
 
Google

 
 
  + NOTICIAS
Edith Portillo / Agencias
El Faro
Daniel Valencia
Sergio Arauz
Alexis Henríquez

Plática con Rodrigo Samayoa, gobernador de San Salvador

 
 
 
Escribir carta
Leer cartas enviadas
 

 

 

                                                     Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro
 

EL FARO.NET (Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador)
Dirección: Calle El Mirador, Pasaje 11, No. 138 Col. Escalón. San Salvador, El Salvador.C.A.
Teléfonos: Redacción: (503) 2208 6752 - Fax: (503) 2208 6718
Ventas: (503) 2208 6687, Administración: (503) 2208 6685
Todos los Derechos Reservados. - Copyright©1998 - 2009
Fundado el 25 de Abril de 1998