
¿Cómo se hace magia?
Lo voy a decir de la manera más objetiva, precisamente porque
soy mago. La palabra mago en el sentido literal no es solamente un artista
que se pone en un escenario. Digamos que la prestidigitación,
la rapidez con las manos, el ilusionismo que es crear al público
la ilusión de algo, es parte de la magia. Uno se está
divirtiendo con la gente. Cuando me presentaba al público como
ilusionista, muchos cosas que él esté haciendo ya las
sabés, pero en ese momento no las podés precisar.
¿Pero se sabe que no son ciertas?
Tu sabés que no son ciertas, y en lo que se basa ya lo sabés.
Como ejemplo, más claro: si se me acerca un jovencito y me dice:
¿Cómo hago para ser mago? Te vas a buscar en las librerías
un libro de química elemental, un libro de matemáticas.
No es otra cosa, ahí se aprende leyes de fuerza, óptica,
fenómenos de la ilusión, efectos de la luz, todo eso lo
estudias. El mago usa eso para hacer su ilusión, su broma. Es
algo así como los experimentos escolares que alguna vez hiciste.
No tenemos un recipiente donde hervir agua, puedo doblar una hoja de
papel periódico, llenarlo de agua, y puedo hervir agua allí
sin que se queme el papel. El agua mantiene el papel a una temperatura
más debajo de la combustión. Es un ejemplo. Muchas de
las cosas que nosotros hacemos están basadas en la ciencia.
Y en la ignorancia de otros.
No. Pero usted no es ignorante, es un hombre culto, y mucha gente culta
es buen espectador de la magia. La gente más culta es mejor público
para el mago.
Será por que lo pone más en aprietos…
No, pero la gente aprecia porque la gente no sabe qué hay detrás,
pero intuye. Por ejemplo, si pongo a una chica en el aire, está
ahí, yo hago ese número, le paso alrededor un aro en llamas.
Pero usted sabe muy bien que esta chica no está desafiando las
leyes de la gravedad.
Cómo le hace
Eso es muy fácil de explicar, no se dice, no es secreto, pero
es parte de la magia. Pero como somos amigos les voy a decir.
A ver, pero cuente.
Apaguen la grabadora.
(La apagamos, sólo para que se ría y nos diga:
¿ustedes creen que de verdad les voy a decir? Y no, no nos dijo
nada. La encendemos otra vez.)
…
Uno de los números que más repito es el más simbólico.
Se trata de contar separadamente ocho aros de metal cromado, muy limpiamente,
separados, después repartirlos entre los espectadores y en las
manos de los espectadores comienzan a enlazarse unos con otros, no es
una cadena, pero acaban todos enlazados. Y el público dice: ¿cómo
se han enlazado?
Yo ya he visto varias fotos suyas haciendo ese acto..
El primer testimonio de ese juego está en un papiro egipcio.
Habla de un mago que hacía las delicias de un faraón,
hacía otro número y otro que consistía en decapitar
un pato y después revivirlo. Ese número pues, el de los
aros, es un símbolo de la antigüedad de la magia.
¿Y el del pato también lo hacen?
También lo hacemos.
¿Si yo le traigo un pato ahorita lo hace?
Jajajajaja. Sí. Pero no es como que me traiga un pato en el lenguaje
de la mara, así como hey, ahí viene un pato. Jajajaja.
Ahorita, por ejemplo, la sociedad mundial de la magia, su medio de difusión
se llama Los anillos que se enganchan, y se dice que ese número
cuando uno lo está haciendo por primera vez, en todo el planeta,
por lo menos debe haber otro mago haciéndolo.
¿No es el truco más difícil?
No es el más difícil, pero es sumamente difícil.
No todos los magos lo pueden hacer, cuando uno lo domina es que ya es
mago. Cuando de chico estudiaba esto, fue una sorpresa para mí
cuando leí un libro. Me topé con un libro de una edición
de mil 800 y algo que me reveló los secretos de estos juegos.
Lo encontré en una librería del centro, desperdigado,
en un librero viejo. Lo comencé a leer y decía, la magia
de los anillos que se enlazan. La primeras palabras dicen: durante siglos
los espectadores se han quebrado los sesos en tratar de descubrir dónde
está el truco de las anillas que se enlazan. Qué es lo
que hace el mago, no se ha descubierto y jamás lo descubrirán.
Yo cuando leí esto dije wow, y es que realmente es una de las
ilusiones más perfectas.
¿En el libro explicaba cómo se hace?
Sí, cómo no.
¿Entonces era un mago que traicionó el secreto?
Cómo no, si los magos pueden escribir libros para otros magos.
¿Pero ese estaba en una librería?
Cómo llego allí, a saber, ¿verdad?
Y eso de la co fraternidad ¿Los magos están en
contacto unos con otros alrededor del mundo?
Sí.
¿Tiene carné de mago?
Si, hay varios clubes, pero todos están unidos a una sola que
se llama IBM; como las máquinas. Es a la International Brotherhood
of Magicians, la Sociedad Española de Ilusionistas, la argentina,
que se llama la Peña Argentina de la Magia. Está la SAM,
Sociedad Americana de Magos, así hay varias. La que rige es la
IBM, hay otra rama que rige los trucos, por ejemplo si usted quiere
comprar un truco yo se lo vendo. Hay un nivel, donde se llega arriba,
no podemos cerrarnos, si no dejarían de haber magos. Un mago
rompe la regla del secreto cuando encuentra la persona con capacidad
que sea su discípulo.
¿Usted fue discípulo de algún mago?
Es que mi infancia fue instante mágica. Mi padre me enseñó
a leer con un libro de historia universal, y mi padre fue un hombre
muy romántico, muy culto. En la vida hubo un límite al
que no entré, por ejemplo, jamás he puesto un pie en un
prostíbulo. Yo estudiaba en el colegio Don Bosco. Me venía
caminando hasta la biblioteca, durante 12 años pasé leyendo,
me gustaba leer periódicos viejos de El Salvador. Aprendí
mucho, leía los clásicos. A los 14 leí a los pesados.
Alejandro Dumas, y todo eso. Me lo dejó mi padre, quien me dejó
el amor a la música clásica, a música académica.
De pequeño mi padre me enseñó a apreciar el arte,
dentro de todo eso hay una filosofía.
¿Qué le decía?
Era más que todo con el ejemplo, se imagina usted a una persona
insultando a mi papá, y mi papá solo mirándolo
y él no decía nada, yo decía qué bueno que
mi papá no responda. Una vez un tipo le dijo que te vas a morir
hijo de tantas y mi padre lo vio y le respondió, hey, qué
bonito tu puñal. Por qué no me lo vendés. “No,
te voy a matar”, respondía el otro, “no hombre, tomémonos
un trago antes”, y al otro se le olvidaba. Yo lo vi hacer esas
cosas. Era un samadi.
¿Cómo así?
Cómo hacen los hindúes que se mueren voluntariamente.
Ya no quiero estar aquí, dijo, dejénme regresar a mi casa.
Cerró los ojos y se fue.
¿Usted lo vio morir?
Sí. Hay una cosa importante, a él le gustaba mucho el
espectáculo en vivo, la ópera y cuando venían magos
y los íbamos a ver, cuando llegábamos a casa me llamaba:
vio cómo hizo el hombre ahí que cortó a la mujer
y la sacó entera. Si papá, le respondía. “traiga
un papel y un lápiz que le voy a explicar”, y cabal me
explicaba.
¿Así aprendió?
Los primeros trucos me los enseñó mi abuelo, el padre
de mi madre. Con unos frijoles. El primer secreto que compré
me costó un colón y se lo compré a un campesino
y fue que me revelara cómo me había adivinado una carta.
Me tuvo como cinco días rogándole. Si me das un colón
te digo, me dijo al quinto día, y ese fue el primer secreto.
¿Cuál fue su primer truco?
Se lo vi a un mago y yo lo reproduje en mi casa a mi manera. Era desaparecer
en un cartucho un pichel de leche. Lo vi, ni siquiera sabía que
había libros de magia en esa época. Me quebraba la cabeza
hasta imaginarme cómo era. Yo lo hacía a mi manera, pero
cuál fue mi sorpresa que al crecer en esto me di cuenta que de
la misma manera funciona. Nacer en El Salvador es una bendición
para el crecimiento del espíritu. En los grandes países
todo es más fácil.
Pero usted ya no se presenta acá.
Sí tuve mi tiempo.
¿Por qué no ahora?
Por que no es un país de oportunidades pese a lo que diga Antonio
Saca. Es todo lo contrario. El artista, se lo digo claramente, hay una
especie de complot en contra de todo lo que es el despertar de la sociedad
a través del arte y la cultura. Los lugares que existen sobreviven
al broche y moche. Igual los artistas. Imagínese que termina
la guerra y se firma la paz y se invita a cantar el himno de la alegría
al Puma, eso es insultante. Si acá tenemos artistas nacionales.
Porqué el Puma. Si se fija que todos los que hablan de orgullo
nacional ¿porqué lo hacen? Si no han triunfado aquí.
Si Álvaro Torres es orgullo nacional, Glenda Gaby, Doris Elizabeth
es orgullo nacional, Paula Heredia es orgullo nacional, todos ellos
deberían ser nuestra vergüenza nacional.
Así de tajante.
Si, es que tuvieron que buscar otro país para buscar oportunidades.
¿No es culpa de ellos?
Perdón creo que me he dado a entender mal. Me refiero a que se
fueron por no encontrar oportunidades. Cuántos Álvaros
Torres no andarán por ahí, cuántas Glendas Gabys,
y nunca lo sabremos. Sólo hay una manera de saberlo y es dando
chance.
¿Variedades del seis por ejemplo?
Ese es de grupos y con ciertos bemoles que hay detrás también.
Jajaja.
Entonces no hay por dónde. Me refiero que las vidas nocturnas
son las discos, la barras show, después de cabarets, no hay espacios.
¿O no es cierto? Hemos intentado cosas, yo estuve a los 16 con
el canal dos, cuando se hacía acá la televisión.
En vivo era el programa y se llamaba “oficina para todos”.
Era televisión en blanco y negro una vez a la semana.
¿De qué trataba?
Era Aniceto Porsisoca, un programa cómico. (Llega la comida).
Le voy a decir la programación que había en esa época
para el artista nacional. Canal 6 y 8. Estaba los violines mágicos
de Nicolás Arene, había una noche donde el señor
Arene tocaba. Estaba el otro programa de Canal Cuatro, se llamaba Teatro
Cómico de Don René Alfonso Lacayo. Una vez por semana
presentaban una obra cómica corta, en vivo y con actores nacionales.
Había otra que se llamaba Vamos al pueblo, con Eugenia Costa
Rodríguez, presentaban ahí un programa de media hora,
chistoso, con tintes políticos. El otro era Variedades del Seis,
pero en ese tiempo se llamaba Variedades Pilsener. Había cantantes,
grupos, etc. AL mediodía estaba el cóctel musical del
día y otro era el Café de Don Pedro, con artistas nacionales
en vivo. También había telenovelas con actores nacionales,
Jorge Alberto Jiménez, Lupita Áviles, telenovela salvadoreña.
Afuera de esto estaba La Roca, un night club con variedad, El Óscar,
con mujeres nudistas, bailarines, cantantes, yo mismo actué como
mago. En ese tiempo el artista sí que tenía oportunidades.
Si no trabajaba era por que no quería. Estaba el circuito de
teatros nacionales, si uno quería uno podía solicitar
el teatro. Yo solicité el teatro varias veces y presenté
mi show, en el Presidente y todo eso. Dígame, compare ese panaroma
que le describo, en los 60, a lo que se le ofrece hoy al artista salvadoreño.
¿A qué cree que se debe eso?
A la estupidez de no darse cuenta de que el artista puede ser un rubro
económico muy bueno para el país. La otra es un complejo
de inferioridad tremendo, cuando yo llego a un circo y hay un mago,
y eso me ha pasado muchas veces, ahí Fanci dicen, a aprender
Fanci, a aprender. Tengo que soportar que me digan eso cuando estoy
en un circo mexicano donde hay un mago que está en un nivel tres
o cuatro veces inferior al que yo estoy. Pero como yo soy salvadoreño
y aquel es mexicano yo soy el que tengo que aprender de él. Y
eso es un complejo increíble… mire y ese David Copperfield
sí es mago ¿verdad?, me dicen, porque él ha desaparecido
la estatua de La Libertad.
Y un elefante… Y un avión.
¿Usted no se ha preguntado por qué TACA nunca me ha aceptado
la oferta? Me cansé.
¿En serio?
Me cansé
¿Le dijo a TACA que se lo iba a regresar?
Y qué hacés aquí me dijeron. El cinco de julio
de 1970, en Ilopango, no se había hecho algo así, y Copperfield
ni había nacido. En ese tiempo era algo extraordinario, un señor
en Chile lo había intentado y le había ido muy mal.
¿Se murió?
Murió. Nosotros lo anunciamos gratis, dimos a conocer el evento,
me preparé por más de un año. Económicamente
hice esfuerzos para montar ese acto y regalárselo a El Salvador.
Otra vez fuimos a dar a La Constancia, ellos iban a sacar al mercado
su famosa cerveza Barrilito, me preguntaron si yo podía hacer
el acto en barril en vez de un baúl, yo dije que sí. Se
entusiasman y comienzan a hablar de negocio, barrilito, barrilito. Fuimos
a una reunión con ellos, estábamos sentados un compadre
mío, yo, en una salita y entran todos ellos en un salón
de reuniones. Al rato abre la puerta uno y dice: ¿y él
de dónde es?. Entonces responde mi compadre, pues salvadoreño.
Y sin cerrar la puerta, desde ahí dijo el gerente, ni siquiera
tuvo el decoro, ‘de aquí dicen que es’. Después
nos dijeron que no, que no podían patrocinarnos porque podía
pasar una desgracia y la marca se podía ver involucrada con una
mala imagen. O sea que la desgracia no podía suceder si yo no
era salvadoreño. Esa es una cosa terrible, un complejo.
¿Cuando fue lo de TACA?
Fue una oferta, una promoción para ellos, no para mí.
Yo le puedo incluso dar la copia de la revista que se publicó
en Washington, donde mencionan esto de TACA.
¿Y qué le respondieron?
Nada. Nada. Otro día me dice un amigo, qué se te ocurre
para promover este lugar. Yo le seguí el juego, qué te
parece si me entierran vivo allí y que me pongan en una cosa
que todo el mundo me pueda venir a ver. Qué tengo que hacer,
me dijo. Como los dos necesitamos eso, le dije, no quiero pisto, sólo
te pido que hagamos un boom, así se va arriba tu negocio y me
lanzás a mi. ¿Y cómo comenzamos? Llamamos periodistas,
convocamos una conferencia de prensa, la damos conocer. A los días
nos volvimos a ver. -¿Estás seguro de que se puede hacer
eso? me dice. -Sí hombre, le digo. -Es que hay varios cheros
que me han dicho que tenga cuidado, me dijo. A los días le digo…
¿y qué pasó? -Es que lo estaba pensando y unos
amigos… -Ah no, dije yo, lo voy a hacer por otro lado. Lo hice
en el Parque Nacional de Pelota para la Federación de Béisbol.
¿Esa fue la vez que se enterró una semana?
Ajá. La gente es terrible. Es como la Feria Internacional, cuando
está el artista nacional no se ha fijado que le gritan: ya, ya,
ya. Terrible eso.
Nosotros necesitamos algo así para promocionar El Faro
Jajajaja.
¿Cómo fue lo de la enterrada? Sólo tenía
un tubo para respirar..
No es cosa del otro mundo. No es truco de magia, es pura resistencia.
Hubo un caso de una anciana que acaban de desenterrar, tenía
no sé cuántos días, luego del terremoto en Paquistán.
Y ella no estudió magia ni eso. Simplemente soportó y
se mantuvo las condiciones sicológicas para sobrevivir. Nosotros
tenemos en el cuerpo las reservas necesarias para sobrevivir, es como
una especie de letargo.
¿Y qué pensaba en ese tiempo enterrado?
Ese es el punto, no pensar.
Qué, ¿sólo se dormía?
Cabal. Es un estado de letargo.
¿No se desesperó nunca?
Sólo un momentito. Fue porque se hundió un poco, llovió.
Le echaron tierra y me enterraron en un ataúd, entonces cuando
llovió se hundió unos centímetros, fue por momentitos,
por lo demás no pasó nada.
¿Y porqué dejó de hacer actos como ese?
No, para qué.
¿Para ganar dinero?
Gano más dinero no haciéndolo. Tengo mi show ya montado,
me contrata una publicidad para un producto, me invitan a una cena.
O en una fiesta infantil o familiar.
Así sobrevive.
Pues sí.
¿Qué tipo de actos no repetiría?
Bueno, el del entierro ha sido el único que me ha dicho mi esposa
que no repita. Cuando salimos de eso, ella me dijo: Vos sabés
que te he apoyado en todo, que siempre he confiado en ti, pero esta
vez se te pasó la mano. Durante 8 días, has tenido a tu
familia y a todos los que te queremos en ascuas. Así que te voy
a pedir que eso nunca más. Y nunca más, a pesar de que
he estado a punto de perder la vida en otros momentos.
¿Cómo cuáles?
Una vez me dio un cólico en una piscina del Hotel El Salvador.
Yo había ensayado con un peso de unas cadenas, y a última
hora inventé meterle más cadenas y así me tiré
al agua y el peso me llevó y me dio un cólico, pues el
dolor no me dejaba maniobrar. Casi me ahogo, pero salí bien,
no fue mucho.
Dijo varias veces, cuéntenos otra
Estábamos en Perú. Todas las noches hacíamos dos
actos con mi esposa.
¿Su esposa es su ayudante?
Sí.
Ajá…
Uno es colgarme de los pies con una camisa de fuerza, en lo más
alto darle fuego a la cuerda, y yo tengo que liberarme antes de que
las llamas del fuego la consuman. Todas las noches hacíamos eso.
Un día, en un show de la televisión de Perú, a
todos nos habían robado nuestras carteras en el camerino, y no
dejaron salir a nadie y llegó la policía para investigar
y resultó que una bailarina de circo se las había robado.
El caso es que ya era tarde para ir a la función, y cuando llegué
con mi esposa ya el circo había comenzado su función.
Entonces yo le dije al jefe que no había tenido tiempo de cambiarme,
que esta vez me dispensara de no actuar. Nos fuimos a cenar al comedor
de los artistas. Allí llegó el capataz y me dice: -Usted
sí que es mago, hoy sí que me convenció. ¿Cómo
supo que usted se iba a matar esta noche? -¿Y eso?, le dije.
-Mire, me dijo, nosotros le damos atención a la cuerda que le
dan fuego, a la otra cuerda a la que nunca le llegaban las llamas, de
donde me colgaba, había un reflector muy fuerte y la había
ido tostando cada día, cada día, por eso yo creo en el
Altísimo, no creo en la casualidad, porque no creo haya sido
una casualidad que se haya retrasado todo. Realmente lo que dijo el
hombre era cierto, si esa noche me hubieran colgado me hubiera matado.
¿Cómo conoció a su esposa?
Ella cantaba con su hermana, eran un dúo, las hermanas García.
Cantó como solista, uno era el tema de Canal Cuatro cuando cerraba,
era la voz de ella. Grabó discos con Willie Maldonado, Fiebre
Amarilla. Nos conocimos en la farándula. Hasta después
que fue mi asistente.
¿Y cómo va?
Parece que somos recién casados, somos muy felices, nuestras
hijas ya están grandes.
¿Económicamente le trae cuenta ser mago?
No me quejo. Si el trabajo en este país es por el arte y la cultura
en sí, no por mí. Su servidor ha actuado en Hollywood
Boulevard, en el mismo lugar donde Don Francisco presentó su
baile la quebradita. En ese mismo lugar he actuado, como me dijo el
dueño, esta pista sólo la han usado grandes, Óscar
de León y gente así.
¿Por qué dejo esa vida?
Por los hijos.
¿La extraña?
La cuestión de las giras es algo inestable. Nosotros mismos tuvimos
un circo de familia. Antes de que se fuera mi hijo para los Estados
Unidos. Los vientos, las lluvias, eso de la carpa, fue bonito, pero…
El mago no necesariamente es una ilusionista o prestidigitador, hay
muchos ilusionistas que no son magos, porque sólo eso hacen.
¿Usted qué más hace?
Yo sé hipnotizar, he manejado vendado con monedas en los ojos.
¿Y puede hipnotizar a uno de nosotros?
Claro que sí.
Jajajajaja A mí nunca me han hipnotizado…
Las personas que no son hipnotizables..
Lo que le digo es que no me han hipnotizado.
Ahhh.
Pero explíquenos
Es que se dice que una persona para ser hipnotizada requiere tener un
97% de coeficiente intelectual. Es decir que una persona retrasada mental,
un loco, borracho o drogado no puede ser hipnotizado. Una persona, cuanto
más inteligente y lúcida es mejor, y generalmente se cree
lo contrario.
¿Y adivinar el futuro?
Yo ya no hago eso. Desde el año dos mil. Si usted revisa mi trayectoria
he tenido aciertos increíbles, dije antes del atentado contra
Reagan, accidente aéreo en San Vicente, el duelo en la familia
real inglesa, el cambio de la Unión Soviética. La enfermedad
del presidente Duarte, con gran precisión el año en que
se iba a firmar la paz. Nunca me ha gustado nada de los chambres de
los artistas ni anunciar desastres tampoco. Lo que sí he procurado
es hacer son advertencias con mi pronóstico. La nueva física
cuántica ha demostrado que la vida es de posibilidades. Cualquier
cosa que tenga futuro es una posibilidad, si esa cosa es nefasta y puede
ser evitada genial. Advertimos de la caída de los precios del
café, y qué debían buscarse alternativas agrícolas
con tiempo por la crisis, pero nunca hacen caso.
¿Y los terremotos?
En el año 2000, me visitan los medios y entonces yo hago mi pronóstico.
Y dije: el arcano del tarot para ese año eran dos cosas, la fragilidad
para el país, y la torre rota. La mostré a las cámaras
en canal 33 la torre rota. Expliqué que la torre rota tiene que
ver con un poder raro que vendría sobre el país y tenía
que ver con la fragilidad de este país y lo más frágil
de aquí era la tierra, que podía venir un terremoto. Y
ahí viene el punto, dije que las victimas podían estar
en los lugares de vivienda y que si se podía evitar eso no habría
muchas víctimas. El 13 de enero fue el terremoto. ¿Qué
pasó? Cabal lo que dije, la gente de Las Colinas lo sufrieron
y no me gustó.
¿Y por eso dejó de hacerlo?
Eso no fue todo. Resulta que con el primer terremoto el desagüe
del lago de Ilopango se tapa. Como yo tengo conocimiento de la gravedad
de eso, busque un artículo de un libro que se llama terremotos
y desastres. Nos vamos a donde las autoridades de aquí, el presidente
Flores se había ido del país. Al único que hallé
fue a Héctor Silva, conseguí una entrevista con él,
una reunión. Mire esto es lo que escribe don Jorge Lardé
(autor del libro) dice que era un cráter, en el centro hay unas
islitas que se llaman los cerros quemados, son unos islotes. Cuando
el nivel del agua sube, el magma, el vapor se va por todas las grietas
de abajo y donde Jorge explica que ya se había notado la relación
entre el nivel de agua del lago y las catástrofes de aquí.
Usted quiere decir que anunció el otro terremoto
Donde Jorge recomienda, el trabajo es completo, es un país de
mediocres aquí, dice que se debe de crear una escuela de vulcanólogos
y sismólogos especializados en nuestro suelo, que se debe establecer
una monitoreo permanente de Ilopango. Le dije a Silva eso y me dijo:
qué hacemos. Yo le digo, muy simple, así como pedimos
ayuda a las grandes potencias después de las grandes catástrofes,
pidamos a los Estados Unidos que mande un cuerpo de ingenieros y en
cuestión de horas. Muy bien, me dijo, me dio la mano y nada pasó,
me quedé esperando. Y el segundo terremoto pasó y ahí
fue el epicentro, y murieron los niños de esa escuela de San
Vicente. Entonces me dije a mí mismo: Fanci nunca más,
de qué sirve… Nunca hacen caso.
¿Cómo adivina el futuro?
Yo para mis pronósticos uso dos fuentes, una esotérica,
y otra exotérica. La esotérica es el tarot y la exotérica
es analogía histórica.
¿?
Roma con el imperio de Estados Unidos, son cosas iguales, por ejemplo,
quién funda Roma, Cincinato, quién funda Estados Unidos,
Washington, miembro de la orden de los cincinatos de una rama de los
masones. El Estado de Cincinatti se llama así por eso. Luego
el gobierno en Roma era en Monte Capitolio, luego estos hacen su capitolio,
aunque eso es… pero lo más importante es todo el proceso…
La magia negra y la magia blanca, ¿cuál es la
diferencia?
Es la misma. Solo es a qué consagre el conocimiento la persona,
si a la luz o a la oscuridad. Eso hace la diferencia, pero el conocimiento
es el mismo.
¿Ha practicado magia negra?
Pues sí, yo en mi juventud hice varios ensayos y experimentos
de un montón de cosas.
¿Cómo qué?
Invocaciones, rituales, un montón de cosas.
¿Y funcionan?
Claro que funcionan, si todo está en la mente. Todo lo que es
realidad mental puede ser realidad física.
¿Puede también ver el pasado?
Si, yo puedo ir a ese tiempo con cerrar los ojos, vivirlo y todo.
¿Cómo?
Se llama sueño lúcido, es un sueño controlado por
uno. Lo que quiero decir que todo desapareció. Tengo la esperanza
y la fe que todo lo que cayó encima se… Nosotros realmente
ya no tenemos identidad. (Fanci habla de los años 30, de cuando
San Salvador, dice, era el referente de la elegancia en América
Central). Ahora parece que ser salvadoreño es ser vulgar.
Pero ese salvadoreño de los años 30 es una influencia
de la cultura europea…
La influencia no se puede evitar, pero vivir lo que somos, en que lo
nuestro se manifestará, como Pancho Lara, María de Barata.
Es el tiempo en que los billetes de colón tenían pintada
una carreta de bueyes, ese tiempo en que lo nuestro era… pero
ahora ya no es así, a un chiquillo de ahora no lo hacés
comer comida típica porque se vuelve loco por una hamburguesa
o una pizza. Esa la cuestión.
Nos transformamos en algo diferente.
Pero no tenemos opciones. Viajando se da cuenta uno de eso, que en todos
los lugares hay pandillas, prostíbulos, y todo lo demás,
pero aquí se trata de que o voy al cine o voy al cine. Ese el
punto, no hay por dónde, si tenés familia y querés
culturizar, un domingo la llevás al Saburo Hirao, otro domingo
al Tin Marín, otro al zoológico, eso cochino que dicen
que es un zoológico, después al Museo Nacional que no
es un museo sino una sala de exhibición, pero adónde las
llevamos después… Hay lugares donde hay 80 mil prostíbulos,
pero hay museos, Ópera, uno tiene opciones. ¿En qué
dirección vamos nosotros? Los territorios son marcados por corporaciones,
más que por fronteras políticas.
Suena a político…
Si , pero no partidista. Todos somos políticos, nos guste o no.
Vi morir a Chocolate, hacen homenajes a Francisco Gavidia tres meses
antes de morir o Álvaro Méndez Leal una semana antes de
morir y en vida no tiene reconocimiento. Yo no creo en revoluciones
armadas, ni en gobiernos totalitarios. Lo que necesito es que me den
un menú para elegir lo que quiero.