CANALES RSS
:: PUBLICIDAD ::





 

EL AGORA

El cuento de lo que quiero y no quiero o la “chiripa” de vivirlo una vez

No es usual que una creación artística local sea galardonada más de una vez no sólo en el país sino en el extranjero. 2005 fue el año de Ricardo Barahona, el salvadoreño-boricua que dio vida a la Cocolina y la Firulina, los personajes centrales de “El cuento de lo que quiero y no quiero, las magiconerías y otras tonteras” de Salarrué. El corto animado ganó el premio centroamericano Ïcaro, una mención de honor en el festival de cine de Cuba y el patrocinio de la fundación estadounidense “Ford Motors”.

Carmen Molina Tamacas
cartas@elfaro.net

  Enviar Imprimir  
Corto animado de El cuento de lo que quiero y no quiero/RB-Mupi
Hasta 2002, Ricardo Barahona trabajaba en la empresa Colossal Films, en la ciudad estadounidense de San Francisco, California. Allí participó en varios proyectos comercial de relevancia, entre los que figuran más de alguna campaña publicitaria para la Coca-Cola y producciones para la serie de televisión Aeon Flux. Su fuerte, la animación.

“En realidad, estaba harto de estar allá”, cuenta Barahona. Un día tomó su escarabajo Volkswagen y decidió volver por tierra a El Salvador.

En realidad, nació en Puerto Rico, en 1971. Su padre es salvadoreño y su madre boricua, pero vivió aquí tanto la infancia como la adolescencia, hasta graduarse en 1990. Partió al California Institute of the Arts, de donde se licenció. Entre 1995 y 2000 se dedicó a la producción comercial.

“¿Comercio y arte? Pues sí, era un conflicto. Allá traté de hacerlo (crear artísticamente) pero nunca tenía tiempo”, narra. 2003 fue su año sabático y se dedicó a buscar el ambiente, las imágenes y los colores que le hacían falta para concretizar un sueño recurrente: darle vida a dos niñas, los personajes centrales de “El cuento de lo que quiero y no quiero”, del escritor Salvador Salazar Arrué, mejor conocido como Salarrué. (El texto, parte de los clásicos Cuentos de Cipotes, se lo llevó en 1997. “Desde entonces sentí que era material apropiado para dibujos animados”, afirmó.).

Ficha

Director: Ricardo Barahona
País: El Salvador
Título original: El cuento de lo que quiero y no quiero
Idioma original: Español
Categoría: Animado
Formato: Betacam
Duración: 4 minutos
Año: 2004

Intérpretes: Maura Mendoza
Productora: Museo de la Palabra y la Imagen
Guión: Salarrué
Música original: Otmaro Ruiz
Producción, fotografía y edición: Ricardo Barahona
Sonidista: Gino Camilot

Esos elementos, dice, pueden llegar a perderse en “la impresión de lo que es Latinoamérica en Estados Unidos. Uno puede perderse en el asunto, pierdes o se te olvida. Tienes que estar aquí”, continúa. En poco le ayudaba la escasa referencia fotográfica que hay sobre El Salvador, fuera del tema de la guerra o la violencia, ya que lo que necesitaba era situarse en el campo. “Y las niñas no iban a estar con ametralladoras”, ironiza.

Así, 2003 no fue nada sabático. Trabajó entre seis y siete meses, lo que para él es “un puño de tiempo” para finalizar el corto animado, que narra una conversación infantil que expone “lo que quieren y no quieren, las magiconerías y otras tonteras” de la Cocolina como de la Firulina.

El filme estuvo listo en noviembre de 2003, pero para enviarlo a festivales necesitaba dinero, el suficiente para transferirlo a formato Betacam, que es el mínimo exigido en los concursos y la música original.

¿Por qué enviarlo a concursos? Porque confía en que la escasa producción animada en Centroamérica, abre las puertas para mostrar el talento.

La búsqueda de fondos se prolongó durante 2004. Entonces, la fundación holandesa Hivos le otorgó cinco mil dólares; con ello pagó la música y contó con el apoyo del Museo de la Palabra y la Imagen (Mupi), que custodia el legado material e intelectual de Salarrué.

Corto animado de El cuento de lo que quiero y no quiero/RB-Mupi
Llegan los premios
2005 fue el año de los premios. El corto fue lanzado oficialmente en el Mupi (octubre), durante la presentación del libro “Sagatara Mío”, de Janet Gold, quien examina la faceta de Salarrué enamorado e infiel durante los años 40 en Nueva York.

En noviembre, recibió una llamada del equipo de Audiovisuales de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), quienes desde Guatemala le informaban que “El cuento” había ganado el único premio en la categoría de animación del festival regional de cine y vídeo. Ícaro volando, cayó en sus manos.

Apenas un mes después, monitoreando el sitio web del Festival Internacional de Nuevo Cine Latinoamericano, cuya cita ocurrió en La Habana, Cuba, del 6 al 16 de diciembre, Barahona leyó que la Cocolina y la Firulina brillaban, y no precisamente por su ausencia. El corto recibió una mención de honor en la categoría “Animado”; como sólo hay un premio, la mención equivale a un nada despreciable segundo lugar.
Como broche de oro, la fundación estadounidense “Ford Motor” le otorgó cuatro mil 700 dólares para producir un cortometraje de 22 minutos de duración sobre otros cinco cuentos de cipotes.
“Eso me da satisfacción”, dice.

El año también fue bueno para releer y conocer más de Salarrué. Ahora tiene más claro el mundo mágico y de fantasía ilimitada que el escritor expuso en “O’Yarkandal”. “Definitivamente creo que tiene varias narraciones interesantes para transferirlas al cine y al vídeo”, indicó. Sospecha que esa vertiente podría ser más aceptada por el público anglosajón, ya que traducir los cuentos de cipotes no daría mucho resultado.

Esa narrativa que mezcla lo costumbrista, lo infantil y la fantasía, habría que exponerla también en el exterior, apunta.

Corto animado de El cuento de lo que quiero y no quiero/RB-Mupi
Lo que viene
El compromiso es finalizar ese trabajo lo antes posible. Pero el artista destaca las limitantes, entre ella, la escasez de recursos. “Cuando se toma en cuenta el costo para transferir en Betacam, más la música, en realidad se piden muchos favores”. A la larga, el dinero no alcanza.

Entre los nuevos animados figura el cuento de la primeritita comunión de la Menchedita Copalchines, cuya voz fue prestada por la actriz y animadora infantil Regina Cañas.

Al pedirle que haga un balance de 2005, piensa un par de segundos y dice que lo ve como que, con suerte, será el principio de cosas que vendrán y aumentarán las posibilidades de contactos para desarrollar otros planes.

“Los reconocimientos están bien, pero no me puedo sentar. Mi idea y esperanza es trabajar en otros proyectos con libertad artística y que estos me lleven a desarrollar proyectos personales… El 2005… ¿o si es una suerte de ‘chiripa’ de haberlo vivido una vez?”, concluyó.

  Enviar Imprimir  
 
Google


+ EL ÁGORA
El calendario cultural en retrospectiva
Cultura: la consulta pendiente
Un 2005 marcado por las letras
Las conmemorativas del Quijote, el polémico Nobel y las bodas gay
2005 en el Teatro
Ricardo Lindo
2005 en Artes Plásticas
Mario Castrillo
2005 en la Música
Marta Rosales
2005 en las Letras
Miguel Huezo Mixto
2005 en el Cine
Héctor Ismael Sermeño
 
La fiesta de los niños inocentes
Lauri García Dueñas
El cuento de lo que quiero y no quiero o la “chiripa” de vivirlo una vez
Carmen Molina Tamacas
“Ya no hago predicciones porque nunca hacen caso”
Plática con el mago Fanci
 
 
Escribir carta
Leer cartas enviadas
 

 

                                                     Consulte el buscador de Google y encuentre las notas publicadas en El Faro
 

EL FARO.NET (Apartado Postal 884 , San Salvador, El Salvador)
Dirección: Calle El Mirador, Pasaje 11, No. 138 Col. Escalón. San Salvador, El Salvador.C.A.
Teléfonos: Redacción: (503) 2208 6752 - Fax: (503) 2208 6718
Ventas: (503) 2208 6687, Administración: (503) 2208 6685
Todos los Derechos Reservados. - Copyright©1998 - 2009
Fundado el 25 de Abril de 1998